Definitivamente algo tiene la narrativa de López Navajas, hay que seguirlo. Recuerda mucho al genial Juan Pablo Villalobos.
Sus personajes están tan bien construidos que sientes que los puedes tocar y oler, que compartes con ellos sus recuerdos de infancia, como si hubieras estado ahi también. Son personas únicas en una situación insólita.
Una situación insólita, pero desafortunadamente no explicada y no terminada.