Wittgenstein, Heidegger y el Maestro Eckhart. Los cuáqueros, la Iglesia noruega y el catolicismo. La escritura, el arte, la poesía, la fe. El alcoholismo, la desesperación, el ritual, la paz. Así podría definir este libro. El camino de Fosse (Nobel 2023) en la escritura y en la conversión al catolicismo. De cómo llegó a la fe católica, minoritaria en Noruega, a través de otra rama cristiana, la de los cuáqueros, y el rechazo a la confesión luterana, la de la Iglesia Noruega, en la que fue criado. Podría decirse que es el sacramento de la comunión lo que determina su conversión, pero, en realidad es la oscuridad lo que le revela el catolicismo. Oscuridad en sentido literal y figurado, además del simbólico. Pero esta entrevista no va solo de religión y conversión, sino del proceso de escritura de Fosse y del sentido del arte y la poesía (él considera su escritura más cercana a esto). Aquí revela mecanismos cruciales para entender su obra, los cuales casi se podrían aprehender únicamente a través del concepto cristiano de "gracia", aunque él aclare que no está tan seguro de aquello. Pero lo que sí resuena y trasluce en su obra es aquella forma de escritura que él llama una "escucha". La escucha de una verdad escondida en el lenguaje que él es sólo capaz de transcribir, como si las palabras le fuesen dictadas.
En general, hay ideas brillantes en esta entrevista, otras no tanto. Unas reveladoras, otras chocantes; para un católico dogmático podrían ser herejéticas ciertas opiniones, pero finalmente son sólo sus opiniones y él lo deja claro y se cura en sano: advierte que lo que dice son palabras de un novato (en el catolicismo, esta entrevista se dio en 2014) y que bien podría cambiar sus ideas en un mes. Pero lo interesante de todo lo que recoge en sus respuestas es lo que efectivamente se puede leer en sus obras y es aquello que va más allá de lo que se puede decir en palabras, que tan explicitamente lo explica aquí: el misterio y la paradoja de Dios y la fe, pero sin llegar a lo panfletario o evangelizador. Esto, que se refleja sobre todo en su Septología (aunque ya estaba presente de algún modo en sus obras anteriores a su conversión), se muestra también en las comparaciones que hace entre Dios y el arte, tal como en Septología. El cuadro único, la luz en la oscuridad, el no-tiempo... "ahí el no-conocimiento es lo mismo que el conocimiento, el principio es el fin, lo máximo es lo mínimo, el pasado es futuro, ahí la vida terrenal es vida celestial, el cuerpo es alma, la oscuridad es luz, la desigualdad es igualdad, ahí lo limitado es ilimitado, lo finito, infinito". Y parafraseando a Wittgenstein, concluye que su obra sólo podría aportar algo, si algo que no es él lo ilumina desde arriba y le da valor.
Por otro lado, si Fosse se va del luteranismo protestante es porque halla que ha perdido todo fondo espiritual y se ha concretizado demasiado, ya no hay misterio, e incluso ha renunciado a su esencia para ir al aire de los tiempos; piensa que esa ha sido su condena. En Europa, los paises originalmente protestantes hoy son ateos o agnósticos, mientras que los católicos se mantienen, explica. Cree que la interpretación literal de la Biblia que hace el protestantismo no llega a revelar la verdad de la Palabra, y en ello hace una comparación con la literatura (con la buena): la verdad de la vida que se revela través de la ficción, no es la realidad en su literalidad, pero es una verdad profunda que se revela a través del lenguaje.
En ese sentido, Fosse concibe su escritura desde una intención ulterior de anagogía, es decir, una interpretación desde lo místico y lo divino. Él la siente y espera que el lector también, aunque es conciente de que a varios lectores quizás lo que él escribe no les diga nada ni les resuene nada.
"La grandeza, aquello que me hace católico, está en el misterio que hay en la fe (...) Y en este misterio se puede participar todos los días de un modo concreto. La grandeza de la Iglesia Católica reside en que, a pesar de todo, ha sabido preservar y trasmitir ese misterio. También a mí ".
(Fosse sabe que confesarse no ya católico, sino religioso, le va a costar abucheos, pero aún se arriesga y lo hace, en un mundo en el que aparentemente nada de esto tiene ya sentido. Al igual que su visión poco ortodoxa sobre ciertos dogmas del catolicismo podría granjearle cuestionamientos sobre su fe, y aún así la expresa).