What do you think?
Rate this book


330 pages, Paperback
First published December 25, 2015
—Pensé que estábamos jugando sugoroku contigo. ¿Por qué demonios estamos eligiendo a alguien para que muera, please?!
—[Qué pregunta más extraña. Tú, cómplice, conspirador. ¿Por qué preguntas?]—Su voz no tenía culpa, decepción o desesperación, carecía por completo de cualquier deseo.— [El culpable que busca usurpar el poder de un Antiguo Dios... sólo puede acabar así]
Habían tratado de quitarle todo; en otras palabras..
— [Vosotros lo empezasteis].
Izuna tragó saliva mientras recogía la culpa implícita en las palabras del Antiguo... En ese caso, incluso si lograron llegar a la meta.. ¿qué pasa con este Antiguo Dios?
—.[Esto es simplemente lo que sucede cuando todos buscan su propio beneficio] [La verdad es que nadie puede ganar sin tomar de otro]
Si tienes que morir por el bien del mundo. ¿Qué harías? Si salvara al mundo, entonces tendría que morir.
Entonces, si eso no salvara al mundo, habrías muerto por nada. Un sacrificio, dos sacrificios, mil, mil millones, no hay mucha diferencia.
Si estás de acuerdo con sacrificar a algunas personas para salvar muchas más, entonces un día, el número que se sacrificó seguramente superará el número que se salvó. Los pequeños sacrificios y el sacrificio personal nunca salvarán al mundo. Solo ayudará sobrevivir, ayudarán a continuar sin cambios, buscando sus próximos sacrificios uno por uno, hasta el día en que finalmente termine…
—Si vas a parlotear sobre salvar al mundo, entonces será mejor que te niegues a permitir ni un solo sacrificio. Este mundo es un juego. Si aceptas un solo sacrificio, el juego continuará para siempre. En este mundo, tales reglas ridículas no son necesarias ni absolutas.
—¡Por favor, ordenad que entregue mis dados y muera! -EI llanto lloroso de Jibril sacudió la habitación. —...Tengo miedo...! ¡Por favor... os ruego... vuestra indulgencia…!. Soy muy consciente de que os habéis embarcado en riesgos inconcebibles por mi miserable destino.. Pero por favor. —Se secó las lágrimas e intentó recobrar la compostura—. Como vuestra sirviente indigna, sería un honor más allá de toda imaginación... Por favor, considerad las circunstancias. Como Flügel, no siento nada hacia la muerte. Por favor dadme la orden..
Si daba sus dados, perdería la memoria y no podría suicidarse. Ella necesitaría el comando de Sora y Shiro, sus dueños. Eso sería suficiente y este juego (el juego de muerte egoísta de Jibril) habría terminado. Satisfecha con esto, sonrió y dijo:
—No hay necesidad de que murais, Maestros. Por favor, dejadme ser el…
—¡Cállate! ¡Sólo cierra tu boca y cállate! ¡Me estás distrayendo, maldita sea! - Finalmente, Sora y Shiro dejaron sus plumas y miraron... No. La fulminaron.
—i¿Dejarte morir porque tienes miedo?! "i¿No tengo miedo a morir?!" ¡¡Callate La Puta Boca!! ¡Todos tenemos miedo de morir! ¡Ni siquiera nos preocupamos por mearnos, sino por algo mucho más grande y apestoso que eso! Mierda! Y sigues hablando y hablando y hablando y hablando! Solo quieres lucir genial, ¿verdad? “Tengo miedo de perder la memoria, así que quiero morir”.
¿Pero? ¿Pero?
No quiero ser una carga. Quiero ganar. Si no puedo, quiero morir.
Pero! ¡Pero!
Que es mi culpa. Que no es vuestra culpa maestros
¡Pero! ¡Pero! ¡Pero! ;Pero!
Es la única opción. iVivid por mi bien también!
—Quién demonios crees que eres, Jibril ?! ¿Quién es tu maestro?
—Si eres... la propiedad... de un par de encerrados... perdedores.
—¡Entonces vuela recta! i¡Hazlo bien!! Se honesta. ¡Se como nosotros, se una tonta! ¡Di que no quieres morir! ¡No quieres que muramos! ¡No quieres perder tu memoria, y no quieres que perdamos nuestros recuerdos de ti! Di 'Sálvame'!! Si fallamos, todos moriremos, pero dilo: “no quiero!” Porque no aprendes una cosa o dos de nosotros y gritas como una patética idiota
—Si dudas de todo, porque buscas pruebas? Creerás si encuentras una prueba? ¿Dónde está tu prueba de que la prueba es válida? Creerás si hay una prueba de la prueba? Es una regresión infinita. No hay respuesta. Un dios que duda de todo, uh? Si suponemos que de verdad existiera, ese Dios sería esta chica que está llorando de ira, herida y bramando?
—Esta chica fue la primera entidad del mundo en tener un “corazón”. Estaba completamente sola, así que no había nadie para verla, y ella ni siquiera podía verse a sí misma. Si el “corazón” nació de dudar y dudar y su curiosidad, está bien, acéptalo. ¡Pero no va a nacer un corazón solo por dudar de todo! ¡Ni siquiera necesitarías uno!
—… Si es así… ¿Entonces qué soy? —La chica tenía un brillo tenue, cerca de desaparecer. Su voz era lastimera, sus ojos como los de Sora y Shiro cuando eran niños, mientras extendía sus manos, todo su ser, para preguntar—: *Si se duda de que yo, esta cosa, soy incluso un Dios de la Duda… Entonces…
Si incluso su mínima definición de sí misma hubiera estado equivocada, ¿en qué podía confiar?
No… Entonces ¿cómo viviría? No…
Entonces ¿Qué debería hacer?
— ¡¡Solo admítelo!! ¡¡‘Soy un gilipollas’!! ¡No sé nada!
Y aún así, incluso si ella no sabía nada…
—Di: ‘¡¡Todo lo que puedo hacer es dar vueltas desesperadamente, probando esto, aquello y lo otro!! ¡¡Soy tan jodidamente incompetente que no importa cuánto piense en cómo plasmarlo, las únicas respuestas que puedo obtener cambiarán de tornas mañana de todos modos!!’ No tienes que avergonzarte. ¡¡¡Está todo bien!!!
E incluso si ella no podía entender nada…
—Prueba… ¡¡Sonarás coja como el demonio, pero como sea!! Beberías barro, comerías arena, te empaparías de vergüenza, ¡jode tu orgullo! Entonces, ¿qué tal si sigues y dices esa mierda para siempre?
—De todos modos, ¡nos estamos quedando sin tiempo! ¡Pasemos a la respuesta!
—Pregunta: ¿Qué soy yo?**
—… ¡¡Con esto, cerraremos el círculo…!! Así como la sospecha conduce a la convicción, y el exceso de confianza vuelve al recelo; así como la insurrección lleva a la colaboración, y la solidaridad vuelve a la resistencia. Como el débil vence al fuerte, y como el sabio también es necio; ya que todo existe para ser calificado y todo existe en contradicción, ¡No importa quién eres! ¡Si vas lo suficientemente lejos en una dirección acabarás en el otro lado!
Esa chica era solitaria y hueca, sabía hasta el punto de la tontería... y carecía incluso de un nombre. La chica que ni siquiera podría ser el Dios de la Duda, que cuestionó su éter. La chica que aún rogaba por una respuesta, esperando y deseando y anhelando y rezando por una duda paradójica...
—Si tomas nuestras manos, te diremos que eres el Dios de la Sabiduría, una vez solitario.
—... Y te llamaremos... Holou... Esa será... nuestra respuesta...
Sora y Shiro le otorgaron el eco de su propio nombre, de la palabra hueca. La respuesta de la pregunta fue otra pregunta.
—Pregunta: ¿Qué soy yo?
—¡Si vas a volver a jugar con nosotros, responde que eres Holou, la prometedora jugadora de niveles!
—... Si mañana... vas a preguntar de nuevo... contesta que eres... un jugador diferente... Holou.