Nora Ortega Pérez (1996), conocida en redes como @ladycoco (Instagram) y @ladycoco27.bsky.social (Bluesky), dicen de ella que es bióloga y cree que trabaja de ello, pero en realidad solo aparenta muy bien que sabe lo que hace. En su tiempo libre escribe historias para escapar de la realidad. En 2022 ganó el VII Concurso de Ficción y Ciencia de la Universidad de Málaga con el relato «En memoria del mañana», que pertenece al mismo universo que «El recuerdo de su tacto», publicado en el Visiones 2023. Quedó finalista del premio Domingo Santos 2024 con el relato «Tu guitarra y tú». Actualmente, es coordinadora en la revista Opportunity.
Comenzar el año con libros así te deja muy bien cuerpo, haciéndote olvidar durante un rato el mundo en el que vivimos. Me ha encantado y creo que es una novela breve muy adecuada para muches niñes de edades diversas. Con un claro mensaje de empatía, sinceridad, amistad y también de admitir los errores propios. Las ilustraciones son una pasada, con detalles muy cuidados.
Una historia muy bonita que pone en valor la amistad, la diversidad y el compañerismo. Fácil de leer y con unas ilustraciones maravillosas. Se queda uno con ganas de saber más cosas del universo de Sequoia Madre.
Recuerdo cuando de pequeña antes de dormir siempre leía sobre el Bosque de los Cien Acres y soñaba que podía meterme entre sus páginas y sumergirme en la espesura y esconderme allí. Nora ha conseguido, con esta historia, devolverme la ilusión de poder rodearme de pequeños animalitos y formar parte de sus aventuras. La magia está presente en todas partes, en las ilustraciones, en la historia en si y en lo que a mí más mágico me parece: la manera en la que está escrita. Cada palabra está escogida con todo el cariño del mundo para hacer la experiencia de la lectura única e increíblemente acogedora. da igual cuantas veces la hayas leido (yo ya voy por la 3°) que te seguirás riendo con sus ocurrencias, poniéndote triste con sus desventuras y con esa adrenalina tan bonita que forma la amistad y los lugares a donde nos lleva. Todo un lugar seguro cuando quieres que una lectura te abrace el corazón.
Me ha llegado en el momento perfecto porque tenía la tarde libre y estaba el día lluvioso, no he podido resistirme a leermelo antes de acostarme de las ganas que tenía. Me ha hecho muchísima ilusión haberlo podido leer, me enamoran las ilustraciones tan preciosas de cada uno de los personajes y me hace tan feliz que me haya gustado tanto; me ha hecho viajar un poco al pasado, recordar vagamente como se sentía cuando con unos 9 o 10 años empecé a leer libros por gusto, en concreto recuerdo uno en el que también había aventuras, amistad y había un árbol de por medio (ojalá recordase el título!) Volviendo a "El Postre Hibernal", me parece precioso, los personajes son maravillosos, les quiero un montón!!!! desde el primero al último y me encanta cada pequeño detalle sobre donde viven, la celebración del solsticio, las personalidades que tienen, las interacciones entre elles...Yo necesito una segunda parte para que visiten si o si de nuevo a Mandarino, por favor! La he disfrutado muchísimo, me hace sentir muy contenta y llena de orgullo. Qué bien escribe esta chica! :)
Un libro que te deja con el corazón calentito, que te enseña sin querer y del que aprender sin darte cuenta. Pero más allá de eso, destaco el respeto con el que está narrado, el cuidado y el cariño puesto en este librito con ilustraciones preciosas. En casa lo leeremos más de una vez. Y de dos.
Qué bonito, qué amable, qué bien escrito y qué cuidado en cada lección que enseña. El mundo es precioso cuando se encuentran historias como ésta en tiempos convulsos. Ojalá ser niña un ratito para volverlo a leer desde esa perspectiva.
En la misma tradición que La casa de los ratones o la Mouse Guard: Legends of the Guard, Vol. 1, Nora construye una cozy aventura repleta de magia y personajes entrañables repletos de valores ejemplares. Creo que muchos querríamos vivir en Sequoia Madre a partir de ahora :)
Tengo la suerte de conocer a la autora en persona y me encantará poder hablar con ella en directo cosas que me encantaron del libro.
Es un cuento muy bonito que está muy, muy bien escrito. La historia nos lleva en un viaje de ida y vuelta por un mundo mágico de animales y aventuras. Es una historia breve, pero lo que cuenta llega al corazoncito y te deja con una sonrisa, como si hubiesemos tomado ese postre hibernal.
Las ilustraciones son una maravilla, dignas de tener enmarcadas en casa. La verdad es que todo me parece muy bien hecho y me encantaría que se conozca un poco más.
Es una historia entrañable y llena de pequeños gestos que calientan el corazoncito. Recoge la tradición de los cuentos con animales y crea un mundo cálido y amable de esos en los que te encantaría quedarte a vivir.
El postre hibernal es una historia de aventuras para todas las edades. Los «animalis» de Nora son muy conscientes: se preocupan unos de otros, respetan sus debilidades, aplauden sus virtudes y creen en la amistad. Pero no solo creen, la practican, la refuerzan como quien pone tablones en sus ventanas para resistir el huracán. Sí, la amistad también puede ser un verbo.
Una rata creativa, dos nutrias la mar de nobles, un erizo entrañable, una ardilla maga y una zarigüeya de exquisito olfato se aventuran hacia el bosque sin adulto al volante. Esperan recolectar las vainillas doradas que necesitan en Secuoya Madre para así poder preparar el preciado postre hibernal.
Este cuento ilustrado es todo cuanto quiero leerle a alguien en voz alta, poner voces y mirar durante largos ratos las ilustraciones de Tamara. Obras tan sensibles y hermosas que te trasportan al imaginario al instante. Y es que el ejercicio de acompañar a estos animales con capa, espadas e ingenio es de lo más acogedor. El bosque es mucho más grande y tú también estás pisando entre la hierba, te asustas con los cuervos y gritas al caer en tirolina.
Quizá una niña, al leer, sonría en pijama, imaginándose rodeada de unos amigos increíbles y, al mismo tiempo, sin saberlo, establezca los valores que tendrá en el futuro para elegirlos, quererlos y enfrentar la vida.
Quizá el adulto, al leer, también sonría. Pues pensar en mañana ahora mismo duele, y esta novela es una suerte de conjuro que te encoge, se saca un par de orejas pelirrojas, largos bigotes y te convierte en el zorro, listo para dar cobijo a estas pequeñas aventureras.
Nora siempre escribe imaginando un futuro hermoso. Y no digo hermoso en el sentido estético de la palabra. Nora es capaz de imaginar, quizá de forma innata, quizá a través del talento, una dulce empatía que, al leerla, sana un poquito nuestro gris mundo real.
Este cuento de Nora es reconfortante y perfecto para leer en un momento de tranquilidad, arrucade entre las mantas y con un té humeante mientras lo lees. Divertido, aventurero, dinámico y entrañable es una lectura perfecta para cualquier edad.
Además, el libro trae ilustraciones de les personajes, algo que le da un encanto especial. La edición es de 10.
Un cuento maravilloso, precioso, imaginativo, muy bien narrado, con aventuras y mucha amistad. Y las ilustraciones son una pasada, para chillar de emoción con cada una de ellas.