Una joven despierta sin recuerdos y con el cuerpo alterado: no duerme, no envejece y un apetito feroz la consume; a medida que la narración avanza, Seis litros promedio reconstruye su huida, la aceptación de una sed de sangre y la transformación que la convierte en una presencia temida y fascinante. Esta novela, escrita por Mirella Granucci, se sostiene en una prosa hipnótica que explora la memoria del cuerpo y la persistencia de los instintos.
Cincuenta años después, Ali dirige un restaurante a puertas cerradas donde cocina con la sangre de hombres abusivos; su receta es precisa y su sed, antigua. La aparición de un crítico gastronómico enigmático y provocador desestabiliza su rutina y obliga a examinar si el afecto puede coexistir con la monstruosidad. Oscura, feroz y profundamente humana, Seis litros promedio ofrece una lectura visceral sobre el cuerpo, el deseo y los límites éticos que marcamos a partir de la herida y la supervivencia.
Es actriz de formación. Actualmente, trabajaba como guionista para Chile, México y España. Escribe historias en su cuenta de Instagram @mirellagranucci
Seis Litros Promedio nos sumerge en la historia de Ali, una joven cuyo anhelo es convertirse en cocinera. La vida la encuentra estancada: atrapada en un cuerpo con el que no se siente cómoda, inadvertida por su familia y desmotivada por su trabajo. Su rutina se quiebra drásticamente una noche, cuando despierta con sangre y sin recordar lo acontecido. La novelanos muestra una novedosa faceta de lo que significa ser un monstruo y explora las profundidades del horror. Paralelamente, también aborda temas de crecimiento personal, aceptación y, potencialmente, la redención de la condición de la protagonista Aunque la lectura es rápida y entretenida, la narrativa se torna un tanto confusa por momentos, dificultando seguir el hilo conductor de la historia. La revelación sobre la verdadera naturaleza de Ali se introduce tarde en el desarrollo del libro. El final se siente apresurado, dejando una sensación de que faltaron elementos cruciales para construir un cierre más sólido y satisfactorio.
“Seis litros promedio”, es un libro que mezcla la construcción de la identidad y el vampirismo como metáfora del crecimiento personal de la protagonista, donde podemos acompañar a Ali en su tránsito: inicia atrapada en su propio vacío emocional y, a medida que avanza en su adaptación al mundo vampírico, se vuelve más consciente de sus pulsiones, límites y contradicciones. Su transformación no es solo física, también es psicológica; es un proceso de autorregulación y búsqueda de sentido, en una existencia que de pronto se vuelve extrema.
Aunque el ritmo a veces fluctúa, la mirada interna de la narradora sostiene el libro y ofrece una evolución interesante: del desconcierto a la agencia, de la sed literal a la sed simbólica. Una lectura distinta y ágil, que destaca más por su psicología que por su trama.
Una historia que nos introduce desde lo conocido y que también aporta cosas nuevas al mito de la vampira.
Con referencias a Drácula y a Carmilla, la autora nos ubica en dos épocas: 1974 y 2024, donde veremos el pasado de Ali, nuestra protagonista, y también cómo vive en la actualidad, cocinando en un restaurante de carretera para nada glamoroso, donde busca esconderse tras la cocina. El problema llega cuando un foodie hace una buena reseña de su comida y el restaurante se vuelve mainstream, poniendo en peligro su clandestinidad como vampira en tiempos modernos.
Me gustó el ritmo de la historia, estos saltos en el tiempo y el desenlace me sorprendió. La historia tiene que ver más con relaciones personales y lazos familiares que con el terror, aunque tiene mucha, pero mucha sangre 😆
Si quieres leer algo diferente, esta será una muy buena lectura.
Tengo muchas dudas, pocas respuestas, ningún trauma, pero quede peinada. Creo que es primera vez que necesito una segunda parte y que sé sería completamente innecesario, pero aún así la necesito jajajaja. Creo que Ali se convirtió en mi tipo de personaje femenino favorito: de aquellas quienes expresan su rabia, la hacen suya y la comparten con el mundo, de una u otra manera. Hubo una parte que esperé, y claramente el final no. Gracias Mirella por tanto, por favor tomemos un tecito para comentar el libro.
Es interesante como le da una vuelta de tuerca al mito vampirico. En ese sentido la novela es muy original. Y es que es una cocinera vampira, una idea muy loca porque los vampiros suelen estar alejados de la comida, mal que mal, no la necesitan. Y la historia juega precisamente con eso. Se lee rápido, con un ritmo ágil y entretenido. Lo único que no me gustó fueron los personajes. Los sentí vacíos y rozando la caricatura. Algo que me hizo desconectar, sobre todo al final. Pero es corto y efectivo. Si te gustan las historias con vampiros, dale una oportunidad.
4.5 El final me gustó y a la vez no. Sin embargo todo el libro es genial, está muy bien escrito, es inmeribo, la trama de la prota con el amigo es 10/10 Muy muy muy muy bueno ♡