Los campos de concentración nazis o las dictaduras de los setenta en América Latina mostraron los extremos a los que llegó el poder para controlar la vida, seleccionando personas que debían ser exterminadas para evitar la "contaminación racial" o la disidencia política. ¿Por qué importa volver sobre estos dispositivos del siglo XX? Porque, en nuestro contexto de crecimiento de las derechas autoritarias y Estados cada vez más permeables a las corporaciones, Pilar Calveiro encuentra en esos genocidios las pistas para entender el drama una forma nueva de ejercicio del poder, que se reseteó en la pandemia y que no sirve nombrar como nazismo, fascismo o dictadura ni siquiera en términos metafóricos.
Este ensayo fundamental describe un poder que no mata directamente, sino que elige qué vidas proteger y qué vidas desechar y dejar morir. El exterminio masivo dio paso a modalidades más difusas de desaparición de personas, como las redes de explotación laboral o sexual. Y esto no significa que los Estados hayan abandonado sus políticas represivas y punitivas, sino que ahora las ponen al servicio de una estrategia más "sutil" aunque igual de librar a su suerte a cientos de millones de personas pobres, quienes morirán de hambre, enfermedades curables o víctimas del tráfico y extenuación de sus cuerpos.
¿Dónde están los cortafuegos para la destrucción en curso? Las salidas suelen ser inesperadas y llegar desde los márgenes, ahí donde se trabaja para proteger la diversidad de la vida. De matar a dejar morir es un llamado a ver con lucidez la catástrofe política y social, y a sostener redes de organización y acción colectiva contra un poder que nos quiere aislados unos de otros.
Desarrolla el concepto de biopolítica de Foucault en relación a los autoritarismos latinoamericanos. Estudia los sistemas de vigilancia, la vinculación con el narcotráfico, las empresas transnacionales y la complicidad del Estado mexicano en particular. Analiza la tercerización del trabajo delictivo, no solo sobre los civiles, sino también en los distintos estratos de las fuerzas de seguridad. La desaparición de personas para ser explotadas laboral y sexualmente, y el entramado jurídico y policial que resguardan los intereses de las organizaciones criminales.
En la segunda parte del libro, Calveiro habla de las consecuencias sociales y económicas provocadas por las medidas de seguridad impartidas desde los Estados para evitar la propagación del virus COVID-19. La vigilancia digital profundizada a través del encierro de la población, y el aprovechamiento de las multinacionales para aumentar sus ganancias profundizando la desigualdad en el acceso a la salud. Veo muy forzada la relación entre la primera parte y la segunda del libro. Muchos temas que quedan a medias. Bien podrían ser dos libros distintos, aunque siempre es interesante leer a esta autora. 3.5⭐