«Ucrania no es un burdel» fue el grito de ira y de guerra escupido por las Femen cuando los mandarines del fútbol viajaban al este para celebrar un campeonato y las destrezas copulativas de las jóvenes locales. Ése fue el exabrupto que atravesó fronteras a pecho descubierto para dilatarse hacia otras esquinas de la miseria humana. Una epidemia que ha profanado incluso la residencia de la soberanía española, donde unas irreverentes reclamaron la propiedad privada de los cuerpos que exhibían. Desde sus perplejas conjeturas iniciales, Inna, Sasha, Oksana y Anna han ido construyendo un feminismo tajante, rabioso y espectacular que rebasa los límites de la moral masculina para arrojar también sus maldiciones sobre la pobreza, la explotación, el despotismo o las iglesias (todas). Ese activismo les ha valido palos, encierros, prohibiciones y censuras consternadas, pero las chicas de Femen siempre han contado con el escudo de una formidable cobertura mediática. Aunque no les falta ingenuidad, han descubierto con lucidez que la bomba más atómica es el espectáculo, y en particular el de sus glándulas mamarias. En este libro explican cómo y por qué han llegado a una conclusión tan desnuda.
¡Me ha encantado! Narrado de forma súper amena, he podido conocer mejor a estas guerreras ucranianas; sus vidas, sus pasados, sus miserias (junto con las de los ucranianos y, de forma brutal, las de las ucranianas), sus aciertos, sus errores, sus dudas e inseguridades, sus fracasos, sus desacuerdos, sus consensos y, sobre todo, sus principios y sus ganas reales de cambio.
Recomendado para juzgar con conocimiento.
¡Vivan las tetas libres! ¡Vivan las mujeres libres! ✊♀️
Me parece un libro que ayuda a quitarte muchas telarañas y prejuicios frente a Femen, aún hay ideas que no compaginan con las mías pero me parece que es un libro interesante para entender su contexto y sus ideales, algunos de los cuales me parecen necesarios.
Es un libro que te acerca a las fundadoras de esta controvertido grupo feminista radical. Aunque difiero con ellas en varios puntos, puedo entender su perspectiva: los problemas que sufren, que las han marcado como ucranias así como su formación filosófica las ha llevado a esas conclusiones. Tienen sus razones fundamentadas para actuar y creer así. No se puede negar la enorme valentía que tienen: mira que protestar en Rusia o Bielorrrusia, donde estuvieron a punto de perder la vida, me hace admirar su determinación y firmeza.
Nunca me ha convencido eso de utilizar la palabra "radical" como algo peyorativo. Ser radical para mí siempre ha significado estar segura y ser valiente, no tener escrúpulos y sentirse fuerte, tener principios y luchar por ellos. Y eso es exactamente lo que representan Anna, Inna, Oksana y Sasha con sus pechos al descubierto y sus mensajes directos. Contada sin florituras ni censura, la experiencia recogida en esta obra rompe con todos los prejuicios que la espeluznante máquina de manipulación del sistema se ha esforzado por crear en torno a estas mujeres y su causa: el exterminio del patriarcado. La rabia siempre estuvo ahí, pero tras conocer la historia de Femen desde sus inicios en Ucraniano, la rabia ya no sólo está en mí, sino que se desnuda y grita por la libertad femenina.
Me encantó el formato en el que se narra esta crónica sobre Femen. En general, da espacio a que las cuatro fundadoras del movimiento compartan lo que han aportado y vivido en todas las acciones que han llevado a cabo. También creo que se captura, a través de los testimonios, la “esencia” del movimiento.
Cuando sucedieron todos los acontecimientos que se narran en esta crónica, apenas era una niña-casi-adolescente, por lo que no tengo memoria alguna de si vi o escuché algo relacionado con Femen. En ese sentido, este libro es una gran aproximación a este movimiento, que sentó precedentes en la historia social y política de Ucrania en estas últimas dos décadas. De igual manera, ayuda a dimensionar los diversos intereses que se pueden articular al interior de autodenominarse “feminista radical” y en cómo repercute el contexto para entender el grado de radicalidad en su ideología y sus acciones.
Si bien no estoy de acuerdo con algunas de sus ideas, recomiendo muchísimo este libro para informarse sobre este tema tan relevante🌟
Había conocido a Femen por las imágenes de sus protestas, mismas que se hicieron famosas alrededor del mundo. Como la mayoría de las personas, en mi ignorancia solía juzgar como exagerada la forma en que estas chicas ucranianas se expresaban. Varios años han pasado desde entonces, y yo misma tengo una visión más amplia de lo que el feminismo significa. Si bien no concuerdo con algunos puntos que sostiene el movimiento Femen, el haber leído este libro me ayudó a comprender el por qué de su movilización radical. Ucrania es un país post soviético que sin duda ha pasado por muchas cuestiones sociales muy fuertes, y conocer su contexto tan particular es fundamental al momento de indagar sobre Femen. Una de sus frases más icónicas, "Ucrania no es un burdel", denuncia cómo los grupos poderosos se enriquecen explotando sexualmente a jóvenes ucranianas. El turismo sexual ha motivado a numerosos extranjeros a viajar a la región, y son los políticos quienes financian principalmente esta infame industria a plena luz del día. Femen responde a un contexto muy específico, de una nación con una organización social distinta a la de occidente. Se podrá estar de acuerdo o no con su forma de ejercerla protesta. Aun así, vale la pena comprender el por qué detrás de las acciones de estas activistas, cuyo movimiento está creciendo alrededor del mundo.
Un libro que narra la historia del grupo Femen, sus inicios y acciones más populares. Dada mi ignorancia sobre el tema (las conocía pero no en profundidad) he aprendido un montón. Me han parecido unas mujeres muy valientes y muy necesarias en un mundo tan injusto como el que vivimos. Narrado de manera muy amena, se lee enseguida ya que su lenguaje cercano y en primera persona hace que te metas mucho en la historia. Recomendado a casi todo el mundo, con o sin prejuicios. 💪🏼👭
Una reflexión interesante sobre el activismo, la performance radical y el cuerpo femenino como territorio político en el espacio público. Este libro envuelve al lector desde la primera página por la forma en la que entrelaza las anécdotas creativas con el relato geopolítico de Ucrania y la construcción de una identidad de militancia radical. A pesar de estar narrado desde una perspectiva “feminista pop” (como FEMEN se denomina) euro centralizada y blanca, esta pequeña memoria sigue siendo una oda a las mujeres jóvenes y lo radical que resulta luchar por nuestra libertad.