El trabajo más ambicioso de Ana Lilia Pérez, autora de El cártel negro.
"En la actualidad, es común que los delincuentes operen con rostro de naviero, armador, marino, empresario importador o agente aduanal... No existe en el mundo puerto infranqueable para las mafias."
Tras el éxito de Camisas azules, manos negras (caso Oceanografía) y El cártel negro, Ana Lilia Pérez regresa con el que tal vez sea el trabajo más ambicioso de su Mares de cocaína, una estremecedora investigación acerca del tráfico de drogas que se lleva a cabo en cientos de rutas náuticas a escala internacional, donde incluso algunos cárteles mexicanos ya han impuesto el pago de piso.
Con una sólida trayectoria periodística como carta de navegación, la autora viajó por mares y puertos de todo el orbe para escrutar las formas en que las mafias han infiltrado las más importantes vías de comercio marítimo. Así, descubre el andamiaje que emplean las organizaciones criminales para hacer que la droga -la cocaína, en especial- llegue lo mismo a los elegantes barrios neoyorquinos que a las calles de Barcelona o los pueblos costeros del Mediterráneo, a los consumidores mexicanos, los asiduos visitantes de la Costa Azul, los jóvenes surfistas de Australia, los paupérrimos halcones africanos, los junkies germanos o los hooligans británicos.
Por medio de un exhaustivo trabajo de campo y numerosas fuentes de información que incluyen entrevistas con agentes de inteligencia del más alto nivel, este libro se revela imprescindible para conocer la industria ilegal más poderosa del siglo un multimillonario negocio cuyos tentáculos se expanden cada vez más.
Mares de cocaína es un compendio exhaustivo de datos sobre el narcotráfico a nivel mundial y las rutas que emplea para transportar drogas (en particular, cocaína) entre Sudamérica, África, Asia y sus destinos en Estados Unidos, Europa y Australia. En este libro encontramos detalles sobre las estrategias que utiliza el crimen organizado para ocultar sus cargamentos, así como sobre las estructuras y complicidades que les permiten operar con tal éxito. También incluye información sobre los organismos que intentan frenar infructuosamente ese tráfico. Lamentablemente, a pesar de la abundancia de información sobre las organizaciones del crimen organizado y sus métodos, la autora apenas se acerca superficialmente al consumo de cocaína y la corrupción en los puertos y aeropuertos de los países del primer mundo, así que sus conclusiones resultan apresuradas y carentes de la fuerza que la abundancia de material parecerían anticipar.
Los traficantes ahora usan más las vías náuticas por tener mas puertos en el mundo para el comercio, pero aún en los que hay revisiones tiene comprada a la gente. los transbordo piratas son lo más común y pueden transportar a todo el mundo en miles de empresas navieras legales sin saber lo que trasnborda. un ejemplo fue el dakar en argentina donde pusieron coca en los autos de carrera