Un sueño que parecía imposible. Una pasión a prueba de todo. Y una convicción nunca bajar los brazos.
Libro oficial de Franco Colapinto.
Franco Colapinto, el primer piloto argentino que llega a la Fórmula 1 en más de veinte años, cuenta su historia en primera persona. La fascinación que siempre sintió por los motores, su experiencia en las competencias de karting y los desafíos que tuvo que enfrentar para crecer como piloto hasta lograr su objetivo más correr en la máxima categoría del automovilismo. Pero una vez que se cumple un sueño, nacen nuevos sueños. Y Franco ahora quiere más, mucho más.
Nací para Correr es una invitación honesta y luminosa a recordar quiénes fuimos para entender quiénes somos. Aunque está dirigido a un público infantil, su mensaje no conoce edades: Franco Colapinto escribe con la sencillez de quien no necesita adornos para conmover, y con la profundidad de alguien que no olvida sus raíces.
Lo más poderoso del libro no es solo el recorrido deportivo, sino el homenaje constante a las personas que hicieron posible cada paso: su familia, sus amigos, sus mentores, incluso quienes estuvieron en pequeños roles pero dejaron huella. Colapinto agradece desde la humildad, desde un cuarto sobre una fábrica hasta las pistas más grandes, reconociendo que los triunfos se celebran sonrientes y las derrotas se abrazan fuerte.
Leerlo despierta algo íntimo: esa nostalgia respetuosa hacia nuestras versiones más jóvenes, las que soñaron sin mapas y siguieron adelante sin garantías. Franco no romantiza la dificultad, pero tampoco la usa como lamento. La transforma en motor, en aprendizaje, en gratitud.
Este libro recuerda que el éxito no está solo en el resultado, sino en el proceso —en la paciencia, en las caídas, en las personas que aparecen en el camino. Es un recordatorio para quien todavía está construyendo sueños, y una caricia para quien, desde la adultez, necesita recordar por qué empezó.
Atemporal, sincero y profundamente humano, Nací para Correr no solo cuenta la historia de un piloto. Te empuja a mirar la tuya con el mismo respeto.