Calderón wird als einer der bedeutensten spanischen Autoren des 17. Jahrhunderts angesehen. Er zeigt in seinem Werk die Welt als Bühne, geschaffen von einem„Meister“, der die einzelnen Schauspieler ins Leben ruft und Ihnen Rollen zuteilt. Es sind das der König, der Landmann, der Reiche, der Bettler, der Weise und die Allegorie der Schönheit, die handeln und ihre Entscheidun- gen treffen müssen. Nur das Gesetz der Gnade und eine Stimme versuchen ihnen den rechten Weg zu weisen. Die Figuren haben nicht viel Zeit auf der Bühne – schon bald werden sie abberufen und ihr Handeln wird einer Prüfung unterzogen.
Pedro Calderón de la Barca y Henao was a dramatist of the Spanish Golden Age.
Calderón initiated what has been called the second cycle of Spanish Golden Age theatre. Whereas his predecessor, Lope de Vega, pioneered the dramatic forms and genres of Spanish Golden Age theatre, Calderón polished and perfected them. Whereas Lope's strength lay in the sponteneity and naturalness of his work, Calderón's strength lay in his capacity for poetic beauty, dramatic structure and philosophical depth. Calderón was a perfectionist who often revisited and reworked his plays, even long after they debuted. This perfectionism was not just limited to his own work: many of his plays rework existing plays or scenes by other dramatists, improving their depth, complexity, and unity. (Many European playwrights of the time, such as Molière, Corneille and Shakespeare, reworked old plays in this way.) Calderón excelled above all others in the genre of the "auto sacramental", in which he showed a seemingly inexhaustible capacity to giving new dramatic forms to a given set of theological constructs. Calderón wrote 120 "comedias", 80 "autos sacramentales" and 20 short comedic works called "entremeses"
"Sólo en tu concepto estamos, ni animamos ni vivimos, ni tocamos ni sentimos, ni del bien ni el mal gozamos; pero, si hacia el mundo vamos todos a representar, los papeles puedes dar"
Definitivamente una obra muy peculiar, original y bastante adelantada para su época. Este auto sacramental aunque cumple con el objetivo común a todos los de su misma especie tiene una estructura muy particular. En ella tenemos una obra de teatro dentro de otra. En efecto, el personaje de El Autor quiere desarrollar una representación en El Mundo, para lo cual utiliza a varios personajes que hablarán con él y con El Mundo. Ellos parecen personas de carne y hueso que van a representar papeles diferentes: La discreción, El rico, el labrador, la hermosura, el pobre, un niño, Etc. Definitivamente este desarrollo de la obra fue tomado, reinterpretado e imitado por otros dramaturgos mucho más posteriores. No perdamos de vista que la representación tiene como objetivo prepararnos para la Eucaristía. Viéndolo del punto de vista religioso El Autor puede ser Dios mismo quien es el encargado de juzgar y "premiar" a los actores con el sacramento. Los personajes entonces son ingresados a Mundo para poder desenvolverse y ahí se nos muestra sus características, anhelos y defectos. Calderón se nota no sólo trata de abordar y fomentar los valores cristianos sino también una pequeña crítica a su tiempo y a algunos caracteres de su sociedad. Prueba de ello es la crítica hacia el rico o la característica efímera de la hermosura. al final los personajes son "desmantelados" y todo eso hace de la obra bastante simbólica. No me llegó a gustar tanto como algún otro auto sacramental que leí, sobre todo porque no soy tan apegado al simbolismo más aún cuando se usa excesivamente. Leyendo luego la introducción y los estudios, creo que mi error fue tratar de leerla como una historia, esta obra es muy alegórica o simbólica como lo dije por lo cual es necesario ver no tanto una trama sino lo que dicen y se dice de los propios personajes pues cada uno de ellos representa una historia y Calderón nos da pistas o críticas en cada uno de sus parlamentos sin que contribuyan necesariamente al hilo de la acción. Aún así me parece 3 un puntaje justo para mis gustos.
"Viendo estoy mi beldad hermosa y pura; ni al Rey envidio, ni sus triunfos quiero, pues más ilustre imperio considero que es el que mi belleza me asegura. Porque si el Rey avasallar procura las vidas, yo, las almas; luego infiero con causa que mi imperio es el primero, pues que reina en las almas la Hermosura."
Calderón es sin duda mi dramaturgo favorito. Me encanta en simbolismo de sus obras, y lo claras que se ven las referencias aunque haya siglos de distancia. Esta obra aborda la temática de una forma muy original y es un gustazo sumergirse en ella.
Obra de teatro alegórica en la que varios personajes interpretan su función y rinden cuentas al final de su interpretación. El Rey, la Discreción, la Hermosura, el Rico, el Labrador, el Pobre y el Niño son actores. ¿Cuál de ellos tendrá recompensa?
Uno de los autos sacramentales más conocidos de Calderón. En "El gran teatro del mundo" encontramos los motivos que caracterizan la obra de uno de los más grandes creadores de la literatura del Siglo de Oro español. A diferencia de "La vida es sueño", aquí la vida no es sueño, sino representación. La función meta teatral de muchos diálogos mantenidos por los personajes con su autor, nos hace pensar en el procedimiento que empleó Unamuno en "Niebla" siglos más tarde y que está considerado como una originalidad única. Una vez más, leer a los clásicos nos da una lección de humildad con respecto al modo en que valoramos nuestra literatura más coetánea. Para empezar, podemos prestar atención a los personajes de este gran dramaturgo y al tipo de pensamiento lógico que les caracteriza. La lógica está en la base de sus razonamientos, hasta el punto de que no importa que las premisas de las que parten sean falsas o absurdas, siempre y cuando el encadenamiento lógico sea correcto. Cuando uno conoce a los personajes de Calderón se sumerge en una constante oposición entre ideas como la razón frente a las pasiones, o lo intelectual frente a lo instintivo o el entendimiento frente a la voluntad. Por supuesto, si mencionamos las alegorías que se aprecian tanto en La vida es sueño como en El gran teatro del mundo, observaremos que una gran oposición es la de la vida frente al sueño, o la realidad frente a la ficción. En Calderón apreciamos el sentido de la angustia de muchos de sus personajes. Angustia, quizás, del propio autor, en quien se percibe una asimilación del racionalismo de Santo Tomás de Aquino. La obra de Calderón nos servirá como preludio para realizar un interesante repaso a lo largo de la historia de la filosofía. Podríamos constatar que la preocupación constante entre los procesos dialécticos que rigen y median entre el mundo interior o la conciencia y el mundo exterior o la realidad se plasma también en el arte de los grandes creadores. Nos referimos específicamente al concepto de realismo crítico de Lukács que, a diferencia del realismo social que sólo se centraba en una dimensión —mundo interior o mundo exterior— y que por lo tanto era limitado, el realismo crítico lograba aunar no sólo las dos dimensiones, sino también el proceso dialéctico que rige entre ambas. El arte auténtico se hace eco de este proceso. No en vano en la crítica seguimos estudiando las obras de los grandes creadores tratando de aprehender la fórmula empleada para que el grado de mímesis lograra cristalizar un modelo de mundo que sigue llegando a los lectores a través de los siglos.
Tengo que decir que me ha gustado mucho más de lo que me esperaba. Quizá porque "La vida es sueño" me gustó como concepto, pero a nivel lenguaje se me llegó a hacer un tanto cansino. Aquí creo que el derroche de moralidad, a veces con crítica, otras con cierto humor, otras con un pesimismo absoluto, muestra lo que es la vida, ese teatro donde cada uno representamos un papel que nos viene destinado y contra el que intentamos luchar (muchas veces sin beneficio). La muestra de esa desigualdad que desaparece de cara a la muerte es otro ejemplo del valor humano, de cómo nadie es superior a la hora de la verdad. Puede que se haya convertido en una de mis obras favoritas del siglo XVII. Se lee fácil y rápido, tiene una musicalidad que acompaña en la lectura.
Un esercizio di stile per questa commedia leggera in cui il Creatore e il Mondo riuniscono gli archetipi tipici dell’umano e lasciano che ognuno interpreti se stesso. Il ricco, il povero, il re, il contadino, la prudenza, la bellezza e un bambino si trovano così ad essere giudicati da Dio secondo la loro rappresentazione durante la “ vita”. L’autore mette in luce il rapporto fra rappresentazione e realtà, fra vita e finzione, in un richiamo all’idea di libero arbitrio che forse è solo un’illusione dell’uomo. Un tema intenso, trattato in modo giocoso ma di buon effetto. POVERO. Perché mai è toccata a me questa parte? Gli altri godono: solo io debbo patire? Non ho forse anima uguale a chi fa il re? I miei pensieri e sentimenti non sono gli stessi? E allora perché fra noi tanta differenza?
Me hubiese encantado presenciar este espectáculo en persona porque, dejando de lado la temática religiosa, tuvo que haber sido algo maravilloso, con todos los efectos, la escenografía, etc. Imagino que para la época esto tuvo que haber sido increíble.
Il concetto secondo cui il mondo fosse un teatro e gli uomini dei commedianti ai quali Dio aveva dato un copione da recitare era molto popolare nel XVII secolo; infatti servì da ispirazione al drammaturgo spagnolo Calderòn de la Barca, il quale nel 1630 scrisse questa commedia. Una sorta di teatro nel teatro, dove i personaggi recitanti sono: l'Autore:(Dio), il Mondo, la Legge di Dio, il Re, il Ricco, la Bellezza, la Prudenza (spiritualità ascetica), il Povero e il Contadino. La recita-vita inizia con il monito: "Dio ti vede: opera bene; e dovranno recitare al meglio la parte a loro assegnata, perché alla fine l'Autore giudicherà chi sarà stato meritevole di gioia o di tormenti eterni. Una mega allegoria della vita come recita, vita che ciascuno di noi cerca di condurre al meglio secondo una trama guidata dal libero arbitrio, e della quale non ci è dato di conoscere né la durata né cosa ci attenderà dopo. Lettura leggera e piacevole.
¡Me ha sorprendido muchísimo para bien! No haré una reseña/comentario/review/análisis muy largo, ya que tengo que hacer un trabajo. Sin embargo, es posible que actualice este comentario cuando esté menos estresada y tenga las ideas más claras.
Al tratarse de una lectura asignada para hacer un trabajo, no creía que me fuera a gustar tanto. El gran teatro del mundo nos presenta la idea de cómo la vida y el orden social son una gran obra (Comedia) en la que Dios nos ha dado los papeles y tenemos que representarlos para ser recompensados y "mantener el orden". Bajo el lema "Ama al otro como a ti y obra bien, que Dios es Dios", Calderón mostrará ciertos contrastes e injusticias entre los personajes. El más evidente es, naturalmente, el del Rico y el Pobre.
Me lo he leído de una sentada y no me ha costado nada entenderlo. Si sentís curiosidad, no hará perder mucho tiempo a ningún lector.
Calderón plantea magníficamente la vida como una obra teatral dirigida por un Dios omnipotente, con una perspectiva irresoluble del destino, cuyos actores serán premiado por una buena actuación con el disfrute del paraíso junto a Dios. Frente a este entendimiento, yo sólo tendría un cuestionamiento ¿Por qué? Una hermosa narración, que debe ser leída para criticar y volar.
El texto tiene un mensaje claro: las buenas obras tienen más trascendencia que el poder, la belleza, las riquezas o el trabajo duro. Como auto sacramental, los personajes representan conceptos abstractos. La originalidad de esta obra radica en su juego metateatral, ya que los personajes interpretan una obra dentro de la obra. Es más, Calderón consigue caracterizar e individualizar a los personajes mediante sus palabras y acciones. Con todo, el desenlace de la trama me parece incoherente: el autor de la compañía (que representa al Dios Creador en un plano superior) condona el purgatorio de aquellos intérpretes que han actuado con tibieza y acaba recompensando la actuación de todos ellos a excepción del Rico. Un desenlace, por lo tanto, simple y complaciente que deslustra la profundidad argumental del texto. Por último, ciertos monólogos, en especial los de la Tierra, se hacen largos y farragosos.
Non so come sentirmi a riguardo: la morale estremamente cattolica di questo dramma mi turba. Ovviamente è da contestualizzare nel tempo e nel luogo in cui è stato scritto, nonostante ciò ho trovato la figura di Dio/Autore estremamente disturbante, un personaggio tanto benevolo quanto autoritario, un contrasto che ti rende quasi amichevole un'entità quasi crudele. Nonostante ciò il concetto e com'è stato steso sono veramente interessanti. Una lettura decisamente piacevole e consigliata, per quanto possa avere una morale discutibile
Esta obra es una obra de personajes alegóricos. Los personajes no representan seres reales, sino ideas y símbolos. En este caso se trata sobre la pobreza, la belleza, la riqueza, los reyes, el mundo y el autor que simboliza a dios o el dios de la obra. Dando a entender los roles que cumplen en la obra de la vida o del mundo.
Creo que es muy interesante y original, aunque personalmente no es de mi gusto o simplemente no es mi estilo. Este libro tiene tintes religiosos y referencias hacia estos temas. Es muy corto y simple de leer. Yo me demoré alrededor de 15 minutos al leerlo.
Me lo compré porque iba a ir a verla al teatro, aunque al final lei el libro, pero no pude ir a la obra. En fin, a lo que vamos: teatro dentro del teatro, interesante; personajes alegóricos, interesante; forma de hablar de los personajes, difícil de seguir para una persona de este siglo. Además, como que me falta algo de acción. Los personajes reciben su papel, pero no pasa nada realmente digno de mención, más allá de que ni el Rico ni el Rey le dan limosna al Pobre o de que la Hermosura no consigue que la Discreción salga a pasear (por cierto el Niño no sé exactamente qué pinta...)
Uno de los más relevantes autos sacramentales de Calderón, marcado por los contrastes, la potencia escenográfica, además de los mensajes morales y éticos, porosos a las influencias del barroco, de las danzas de la muerte y de las obras de Séneca, aunque novedosos en la forma de dramatizar la vida humana como representación teatral.
-¿Que tengo de sacar en mi provecho de haber, al mundo, al rey representado? +Esto, el Autor, si bien o mal lo has hecho premio o castigo te tendrá guardado; no, no me toca a mí, según sospecho, conocer tu descuido o cuidado: cobrar me toca el traje que sacaste, porque me has de dejar como me hallaste.
Mul on keeruline sellele raamatule hinnangut anda. Selline värssnäidend mind iseenesest ei kõneta üldse, aga loo sisu on õige. Arvestades kui ammu see kirja on pandud, siis suures maailmateatris ei ole midagi muutunud. Inimnatuur on sajandist sõltumata ikka sama.
El tópico latino theatrum mundis está muy bien traído y es tan bonito de ver cómo lo representa Calderón que casi se me olvidan las partes soporíferas. La vida es sueño dejó el listón por las nubes.
Good Catholic, faith oriented play. Calderón de la Barca argues, much in the medieval tradition, that all things come to an end, that God chooses our role, and judges us accordingly, that poor and rich are more intertwined than the later would think, that worldly conceptions of beauty end up in vanity, and that power in this world doesn't necessarily mean you'll keep it in the next. The part where they're invited to adore the Bread of Life they don't have a need to eat anymore is of special significance and I'd say this work is wonderfully done. The unjust reality of the world is due to free will, as so is the good that men can do. Whether people hear the Law of God, it sure makes a difference.
Cada libro es una oportunidad de aprender cosas nuevas, esta vez la lección que nos imparten es notar qué es lo que realmente importa en la vida, con qué nos quedamos al momento de morir. Una obra bastante particular donde se ven enfrentados diferentes estereotipos de personas de forma incorpórea, es muy filosófica y teológica. Me encantó, es muy cortito pero lleno de contenido.