Elisa viaja desde Madrid a Pedramorta, el pazo familiar que acaba de heredar tras la muerte de su tío. Su plan es simple: transformarlo en una casa de huéspedes y regresar cuanto antes a la capital.
Pero todo cambia cuando el sargento Seara le revela que las circunstancias del fallecimiento son extrañas. El cadáver presenta indicios de rituales de brujería . El pueblo murmura sobre la implicación de una meiga, una presencia maligna que habita el bosque tras el pazo.
Entre secretos familiares, intrigas vecinales y pasiones ocultas, Elisa deberá enfrentarse a fuerzas que van más allá de la lógica. En Pedramorta, nada es lo que parece: el folclore y el misterio se entrelazan para ocultar una verdad que muchos desean mantener enterrada.
Entre meigas, conjuros y apariciones se vuela el tiempo leyendo este buen libro. Lo que más me ha gustado son los toques de folclore gallego y la fuerte personalidad de su protagonista (insoportable pero a la vez frágil). Carga un poco en exceso el romance en mi opinión, pero por lo demás lo he disfrutado y me ha resultado muy ameno. El final me ha gustado algo menos, lo noté algo exagerado por las reacciones de los personajes. Por eso le quito una estrella, una lástima.
Ambientada en la Galicia rural de 1882, ‘La señora de Pedramorta’ se sitúa en la tradición del gótico clásico, pero lo hace desde un territorio muy concreto: el del pazo gallego, el bosque y las supersticiones que forman parte de la vida cotidiana. Cati Calo traslada la herencia victoriana a un contexto con identidad propia, apoyándose en el imaginario popular y en una ambientación minuciosa que convierte el paisaje en un elemento decisivo del relato. Incluso antes de empezar a leer, la portada —sobria, inquietante y sugerente— actúa como una invitación directa a cruzar el umbral y adentrarse en ese bosque que promete una historia llena de secretos.
Elisa viaja desde Madrid a Pedramorta, el pazo familiar que acaba de heredar, con la intención de convertirlo en una casa de huéspedes y regresar cuanto antes a la ciudad. Pero pronto descubre que la muerte de su tío no es tan natural como parecía: el cadáver presenta indicios de rituales de brujería, y los vecinos murmuran sobre la implicación de una meiga que habita el bosque tras el pazo. Entre secretos familiares, intrigas vecinales y pasiones ocultas, Elisa deberá enfrentarse a fuerzas que escapan a la lógica. En Pedramorta, el folclore y el misterio esconden una verdad que muchos quieren mantener enterrada.
Desde el inicio queda claro que Elisa no siente apego por el lugar ni por sus raíces gallegas; observa el entorno con distancia y cierta condescendencia. Esa mirada urbana y racional funciona como contrapunto frente a una comunidad donde la tradición oral y la superstición siguen marcando el ritmo de la vida. El conflicto surge cuando se cuestiona la naturaleza de la muerte de su tío. Las sospechas que la rodean introducen la dimensión investigadora del relato y obligan a Elisa a permanecer en el pazo más tiempo del previsto. A partir de ahí, la trama combina la indagación sobre lo sucedido con la exploración del pasado familiar y de las dinámicas de poder del pueblo.
Elisa es el personaje central y resulta deliberadamente incómodo. No encaja en el molde clásico de heroína ingenua atrapada en un entorno hostil: es firme, orgullosa y, en ocasiones, antipática. Su carácter genera fricción con los vecinos y también con el lector. Sin embargo, esa aspereza aporta verosimilitud y permite construir una evolución coherente. Esa dureza funciona también como coraza. A medida que se adentra en los secretos del pazo, su postura inicial —basada en la superioridad racional— se resquebraja. La joven que veía el pazo como una carga se descubre implicada emocionalmente en lo que allí ocurre, y el conflicto entre razón y creencia deja de ser un simple contraste cultural para convertirse en un eje central de la historia.
En torno a ella se despliega un elenco de secundarios bien integrado en el engranaje social del relato: figuras como María, Martín o don Emilio contribuyen a dibujar una comunidad jerárquica y desigual, donde las apariencias pesan más que la verdad. La comunidad actúa casi como un personaje colectivo: observa, murmura y protege sus propios intereses. En ese contexto, la meiga del bosque funciona menos como presencia tangible y más como símbolo del miedo compartido y de aquello que conviene no nombrar.
Pero si hay un auténtico protagonista silencioso, es el entorno. El pazo, refugio y prisión al mismo tiempo; el bosque que lo rodea, siempre envuelto en bruma; la humedad que cala los huesos; el peso de la tradición oral… todo ayuda a crear una atmósfera opresiva que bebe del gótico clásico, pero con un arraigo profundamente gallego, y que condiciona el comportamiento de los personajes. La casa no es solo un escenario: en ella se concentran memoria, privilegio y culpa.
La novela juega constantemente con la ambigüedad. ¿Estamos ante fenómenos que desafían la razón o ante una comunidad que utiliza la superstición como cortina de humo? El choque entre la mentalidad urbana de Elisa y la visión rural articula buena parte de la tensión narrativa. La ciencia y la lógica conviven con rituales, rumores y silencios heredados. Y en esa frontera difusa, la autora mantiene el pulso sin necesidad de recurrir al sobresalto fácil: la inquietud nace de lo insinuado, de lo que se percibe más que se ve, y deja al lector cuestionando constantemente lo que es real.
En cuanto a los temas, ‘La señora de Pedramorta’ aborda la herencia en un sentido amplio: no solo la económica, sino también la moral y emocional. La memoria y el silencio desempeñan un papel clave; lo que se oculta termina por emerger, a menudo de forma incómoda. También se exploran el abuso de poder, la desigualdad social y la hipocresía religiosa, integrados en la trama sin perder el ritmo narrativo.
La prosa destaca por su riqueza sensorial. Las descripciones del paisaje y del interior del pazo construyen imágenes vívidas que envuelven al lector, mientras que el lenguaje combina un registro cuidado con expresiones propias del ámbito rural, aportando autenticidad. La autora presta especial atención a los detalles sensoriales, que en algunos tramos iniciales pueden ralentizar el ritmo, pero refuerzan la intensidad de la atmósfera. La estructura, fragmentada en capítulos breves, favorece un avance ágil de la trama y dosifica la información con habilidad. El tono oscila entre lo gótico, lo costumbrista y lo psicológico, apoyándose más en la construcción de atmósfera que en el impacto inmediato.
‘La señora de Pedramorta’ combina misterio, folclore y análisis social en un sólido ejemplo de gótico rural contemporáneo: heredero de la tradición victoriana, sí, pero filtrado por la niebla y supersticiones gallegas, planteando hasta qué punto las leyendas sirven para encubrir responsabilidades muy reales. Pedramorta no es solo un escenario; es una presencia que respira y que transforma a quienes se adentran en ella, haciendo que la historia se perciba opresiva y fascinante a la vez. No tengo ninguna duda: volveré a leer a Cati Calo.
Tras oír en numerosas ocasiones el título de esta novela en redes sociales, decidí leerla sin mirar la sinopsis. Me animé únicamente por saber que la historia transcurría en mi tierra y, la verdad, me lancé a lo loco. El resultado ha sido una grata sorpresa. Se trata de una historia de misterio con momentos de auténtico suspense e incluso de miedo —no suelo leer terror—, pero que he disfrutado muchísimo gracias al lugar en el que se ambienta. Las supersticiones, las costumbres y esos pequeños guiños al gallego me conquistaron por completo. Elisa, una joven adinerada de Madrid, llega al pazo de Pedramorta para hacerse cargo de la herencia de su tío recién fallecido. Una muerte que no está del todo clara. A partir de ahí comienzan a suceder hechos inquietantes que nos hacen dudar constantemente entre lo sobrenatural y lo que podría ser fruto de la imaginación de la protagonista. Además, Elisa deberá enfrentarse a los oscuros secretos que esconde su familia. La ambientación es, sencillamente, espectacular. El clima se siente, las supersticiones se respiran y el entorno se convierte casi en un personaje más de la historia. El suspense está muy presente a lo largo de toda la novela. Los capítulos son cortos y el ritmo es pausado, lo que permite saborear la historia sin prisas. La narrativa es descriptiva, pero en ningún momento se me hizo pesada. El lenguaje tampoco es sencillo del todo, ya que está adaptado a la época en la que se desarrolla la historia, algo que le aporta aún más autenticidad. La novela me atrapó desde el principio, ya que la autora siembra dudas desde las primeras páginas. El único punto que me flojea es la parte romántica, simplemente porque no es un género que me guste. Aun así, hacia el final se suceden varios giros inesperados que me dejaron con la boca abierta, ya que no vi venir ninguno. En cuanto a la protagonista, le cogí bastante manía al principio por sus aires de grandeza, su soberbia y su clasismo, aunque finalmente conseguí empatizar con ella. Puntuación: 9.5/10
Novela con ambiente de "As Leis de Celavella", un romance ao "Tarzán”, un drama digno de ”Orgullo y Prejuicio”, una ambientación lúgubre digna de Poe e un final que , aunque escabroso e punzante, e necesario para rematar a trama. 10 de 10.
Me ha sorprendido muy gratamente, exquisita la ambientación y el desarrollo de los personajes femeninos; cierto es que la parte sobrenatural me ha parecido un poco floja, pero queda sobradamente compensado por ese nido de víboras que ha retratado tan bien.
Dos de las protagonistas más interesantes que me he encontrado últimamente y un excelente giro final. No sé qué más se puede pedir, dadle una oportunidad.
Me ha encantado, adoro a la protagonista aunque parecía imposible, insoportable pero admirable, una mujer super fuerte que no se deja amedrentar, ni por lo sobrenatural ni por lo real. No te puedes fiar de nadie pero puedes dudar de todo. La narración te envuelve y te transporta a la época, te sientes como si tú misma\o estuvieses en la casa de Pedramorta, en Galicia con su rica comida, sientes a las meigas(brujas) y también sientes muchas ganas de darle una bofetada a algún que otro.Te mantiene todo el rato en vilo y en tensión, en mucha tensión! Final impecable, no te lo ves venir, no decepciona, está a la altura (y más) de toda la intriga que va generandose en la historia. Hacia tiempo que quería que un libro me sorprendiera con esto y este lo ha conseguido con creces.
Novela adictiva de principio a fin, ambientada en la Galicia de finales del siglo XIX. Me ha encantado tanto la forma de escribir de la autora, haciendo alusión a expresiones y costumbres gallegas de la época, como la historia en sí, que mezcla misterio, crimen y un poco de romanticismo. Totalmente recomendable.
Cuando una mujer estorba en los planes de un tercero inevitablemente se la acusa de bruja o se la tacha de loca, y todas esas experiencias o expectativas las tenemos reflejadas en esta maravillosa novela. Está historia se merece 5 estrellas 💫 por como está escrita, de lectura ágil y capítulos cortos que te enganchan desde el primer momento y los giros a lo largo de toda la trama te mantienen en tensión .
«La señora de Pedramorta», de Cati Calo, es una novela protagonizada por Elisa, una joven de la alta sociedad madrileña que viaja a Pedramorta, el pazo familiar que acaba de heredar tras la muerte de su tío.
Cree que será un viaje breve, más allá del largo trayecto, ya que su plan es transformarlo en una casa de huéspedes y regresar a la capital. Sin embargo, todo cambia cuando el sargento Seara le revela que su tío murió en extrañas circunstancias y que su cuerpo presentaba marcas relacionadas con rituales de brujería.
En el pazo, Elisa deberá enfrentarse a secretos familiares, intrigas vecinales y fuerzas que escapan a la lógica.
He de reconocer que me costó un poco adentrarme en la novela. Y la culpa la tuvo Elisa: ¡qué mujer tan insufrible! Una vez superadas las ganas de darle una pedrada y leer el libro sin protagonista femenina, decidí concederle un margen y, damas y caballeros… ¡qué novela!
La ambientación es una delicia. Y no hablo solo de ese pazo lleno de ruidos y secretos, sino también del cercano bosque de la Moura y de esa niebla que parece rodearte a medida que avanzas en la lectura.
Elisa es una protagonista poco habitual. Obviando lo que os comentaba antes, conforme avanza la novela se revela en ella cierta fragilidad que te hace empatizar, especialmente en sus momentos de mayor debilidad.
Martín, el otro protagonista de la historia, también me ha parecido un personaje muy original. Un hombre hosco que prefiere la compañía de los caballos a la de las personas y que ve en Elisa a una mujer a la que quiere proteger, pese a que ella le saca de quicio hasta límites insospechados.
Los personajes secundarios son una delicia: María y su mal genio; don Emilio y su apetito insaciable; y doña Francisca, una cotilla de manual que, afortunadamente, cierra la boca con frecuencia porque le priva más un dulce que un chisme.
Un libro que os va a encantar y sorprender de principio a fin, y en el que cualquier cosa es posible porque, como sabéis, nadie cree en las meigas… pero haberlas, haylas.
Ideal para quienes disfrutan de novelas con ambientación gótica, misterio rural y un toque de brujería muy nuestra.
Me encantó. Las primeras páginas te introduce muy sigilosamente pero luego ya es sin frenos. Me enganchó muchísimo, con tramas súper extensas y muy bien ambientada en Galicia. Sigue escribiendo por favor Cati
Ha sido realmente placentero leerlo. La ambientación está detallada en su justa medida y casi se puede oler el prado de Pedramorta. Voy a recomendárselo a todo mi círculo y será un gran regalo que haré en más de una ocasión.
Una gran obra muy recomendable, y una gran escritora. Te mantiene con la intriga en todo momento, con ganas de seguir leyendo y saber qué pasa. Un final que soluciona muchas dudas que van surgiendo. Muy recomendable, deseando que Cati Calo escribas más obras que me hagan disfrutar tanto como está.
La señora de Pedramorta es un thriller gótico ambientado en la Galicia de 1882 que mezcla misterio, folclore y un toque paranormal de una forma muy efectiva. Desde el principio la historia tiene algo que engancha: ese pazo aislado, el bosque cercano, los rumores del pueblo y la presencia constante de las meigas.
La ambientación es uno de los puntos fuertes del libro. Cati Calo describe el paisaje y el ambiente de una manera muy sensorial: casi puedes sentir la lluvia, el frío y esa sensación de que en el bosque siempre hay algo observando.
La protagonista, Elisa, no es precisamente fácil de querer. Es altiva, clasista y bastante desagradable con la gente que considera inferior. Pero justamente por eso resulta interesante. Su evolución a lo largo de la historia está muy bien trabajada y acaba siendo uno de los aspectos más atractivos de la novela.
La mezcla entre investigación, secretos familiares y superstición funciona muy bien. El componente paranormal está presente, pero no se siente exagerado ni rompe la intriga, al contrario: añade tensión y misterio.
Si te gustan las historias de meigas, atmósferas oscuras, pueblos llenos de secretos y ese toque gótico que huele a lluvia y bosque, este libro es una apuesta segura.
Me ha parecido buenísimo. Una ambientación muy bien lograda. Unos personajes maravillosos, sobre todo Elisa y su evolución a lo largo del libro. Es que tiene tanta personalidad y es tan alucinante!! A ratos la odias, otras veces te ríes con ella y al final entiendes tantas cosas, que me ha parecido maravillosa.
Una historia muy bien escrita, muy amena y muy ágil, que te mantiene en vilo desde el principio hasta el mismísimo final, con un equilibrio perfecto entre lo real y lo sobrenatural.
La trama está muy bien hilada y al final todo encaja de manera magistral dejando un huequito a ese folclore.
No le he dado las 5 estrellas porque hay alguna cosa que me ha parecido predecible, pero hay giros hasta la última página que te dejan alucinando.
Totalmente recomendable y, sin duda, seguiré a esta autora. Me ha gustado muchísimo su forma de escribir
La ambientación te transporta directamente a los paisajes gallegos. Está escrito de tal manera que al leerlo, te encuentras viviendo en ese pazo. Mezcla de leyendas con la realidad.
4.5⭐ Me ha gustado y sorprendido mucho. Tanto el folclore gallego como los personajes me parece que hacen del libro algo muy distinto a lo que se suele encontrar. Parece mentira que pueda llegar a entender en parte a la protagonista, y más viendo como era al inicio del libro. Todos los giros me han gustado, están muy bien hechos para que no sepas en quién confiar. La forma de escribir de la autora me ha gustado mucho, el ritmo es muy bueno manteniendo el suspense y las ganas de seguir leyendo. Además todos los pequeños detalles que va dejando a lo largo de la historia, tienen un porqué y le da sentido. Le seguiré la pista.
Aunque al principio se siente que no pasa nada, sabemos que algo va a pasar y no podemos parar. Me ha gustado bastante como describe el paisaje y las costumbres de la época.
Me ha gustado mucho. La historia me ha sorprendido en alguna parte y en otras me lo esperaba pero me ha tenido entretenida hasta el final. Además está escrito de una forma muy amena. La protagonista te hace sentir sentimientos encontrados.
Cati Calo ha conseguido cautivarme por su fuerza narrativa, rindiendo un homenaje al folclore y misterios de mi tierra, Galicia, en esta novela gótica rural. En sus páginas podréis encontrar personajes intensos, ojito con su protagonista Elisa, paisajes que respiran misterio y una trama que engancha desde la primera línea y os lo dice una que ha tardado 24 horas en terminarlo porque me resultó adictivo. Un libro de esos de los que no puedes parar de leer y cuando tienes obligaciones, estás deseando acabarlas para poder seguir con la lectura. Así que si aún no lo has leído, no sé a qué esperas para ponerte a ello.
Un libro genial, fácil de leer, intrigante y una representación muy buena de la Galicia de la época. Vas a amar a la protagonista de lo odiosa que es 🤣
Ya desde sus primeras páginas estaba segura de estar ante una de mis mejores lecturas del año. Lo terminé esta madrugada y puedo afirmar que Cati Calo ha dejado el listón MUY alto de cara a mi próxima lectura.
Está escrito de una forma bellísima, la ambientación es sutil y brutal al mismo tiempo: a ti, como lector, te es imposible no estar presente en esa Galicia rural de finales del s.XIX envuelta en niebla y secretos guardados. Cati Calo refleja muy bien todo lo que hay detrás de una gran casa de una familia antigua en el campo y todas las disputas por las tierras, los cuchicheos de los vecinos y el choque entre el mundo rural y el urbano encarnado en el personaje de Elisa.
Elisa es un personaje complejo que provoca admiración. No por su conducta, ya que hay muchos momentos del libro en que desearías abofetearla, pero está bien escrita y es tan humana, tan real, que sobresale entre otros muchos protagonistas. A veces creo que los autores tenemos miedo de que nuestros personajes no gusten o caigan mal al lector, algo que nos frena a la hora de crear un personaje con tantas capas y tantas contradicciones como lo es Elisa.
Os prometo que al final del libro estaba alucinando de todas las revelaciones que se suceden. Había una de la que yo personalmente estaba bastante segura y acerté, pero todo lo que hay detrás está tan bien hilado y me pasó tan desapercibido que tuve que leer ciertas partes varias veces para cerciorarme. Por puro asombro, ya que una vez que la verdad era revelada tenía todo el sentido del mundo.
No puedo recomendar lo bastante este libro, estoy segura de que os va a encantar si le dais una oportunidad.