¿Cómo describiría Contraperfume?
Diría que es un ensayo olfativo híbrido, una especie de manifiesto emocional y sensorial sobre la perfumería, pero también sobre la vida, la memoria y la identidad. Daniel Figuero no solo habla de perfumes: habla del cuerpo, del deseo, del recuerdo, de la política del olfato, de la poesía de lo invisible. Es íntimo, provocador y profundamente humano. Tiene un tono confesional y libre, como si olfatear fuera una forma de escribir, de narrarse, de existir.
Contraperfume no solo se lee, sino que se huele, se siente y se recuerda.