un claro ejemplo de que no hacen falta 300 páginas para escribir un ensayo imprescindible (aunque no me cabe duda de que nuria podría llenar 300 páginas sin terminar haciendo un ensayo repleto de reiteraciones)
genial análisis y esperanzadora propuesta de intervención social 🤝 y la presentación que hicieron en La Maliciosa complementa muchísimo y está disponible en Youtube 💯
Un muy buen libro que sirve para entender el resentimiento antifeminista de jóvenes y no tan jóvenes. Una muy buena disección del tema que propone soluciones traducibles a la práctica educativa y a en general la práctica social.
Para mí este libro es una recomendación clara. Tiene contextualización y explicación del conflicto actual, tiene citas en el texto que te llevan a otros artículos también súper interesantes sobre el tema y, sobre todo, y para mi lo fundamental, tiene herramientas sobre como abordar este auge reaccionario antifeminista con los jóvenes. Creo que muchos libros que tratan los conflictos sociales actuales, te dejan con un sabor de boca amargo al no saber qué hacer con toda esta incertidumbre y desesperación que caracteriza el momento contemporaneo, así que hablar de propuestas y de abordaje de todo este conflicto resulta como poco tranquilizador. Me llevo un gran aprendizaje y sin duda recurriré a este libro a menudo en mi vida profesional y personal.
Muy, muy básico. Si ya manejas estos temas, no te va a descubrir nada, pero sí puede ser un buen punto de partida para quien esté algo pedido, y el capítulo final tiene ideas interesantes.
Un libro muy importante e interesante para el contexto actual de ascenso de las propuestas y los discursos políticos de extrema derecha y conservadores. Este es un texto que le habla directamente a las madres, los padres y l@s docentes de adolescentes y personas jóvenes, ya que son estos últimos los más expuestos y susceptibles a las ideas antifeministas que se difunden con cada vez más fuerza en ese espacio digital que ha sido categorizado como “manosfera”. Para Alabao, estos movimientos reactivos no son espontáneos, sino que, por el contrario, responden a proyectos políticos y económicos conscientes. Lo que hacen los intelectuales (en el sentido gamsciano) de la manosfera es canalizar los malestares y las frustraciones de los hombres jóvenes derivados de un contexto de precarización generalizada de la existencia hacia aspectos culturales como las relaciones de género, la orientación sexual, el color de piel o la migración (todo lo que se reúne en término “woke”); esto con el fin de invisibilizar las verdaderas causas de los problemas contemporáneos como son las formas de organización social, políticas y económicas neoliberales. También buscan restaurar las jerarquías sociales tradiciones y patriarcales, y ampliar nichos de mercado que impulsen la acumulación de capital y amplíen las brechas de clase.
Ahora, Alabao señala que estos discursos logran seducir a los jóvenes dado que ofrecen espacios de seguridad, socialización y pertenencia, a la par que brindan formas de subjetivación (maneras de constitución del sí mismo) masculina tradicionales, con las cuales “hacerle frente a la dictadura feminista”. La manosfera y la reacción antifeminista no tienen un sentido único ni son homogéneas, antes bien, existen diversas propuestas, que pueden unirse o separarse entre sí de acuerdo con sus intereses y énfasis. La autora nos presenta seis tipos:
- Las dos primeras figuras son los gymbros y los criptobros, a quienes se les promete que podrán recuperar el control sobre su propia vida en un clima de incertidumbre existencial, ya sea a través de la transformación corporal (gymbros) o el éxito económico derivado de la especulación (criptobros). Para ellos ser hombre se relaciona con la autonomía absoluta y la soberanía sobre el cuerpo, negando cualquier tipo de vulnerabilidad e interdependencia. Este hombre tiene el mandato de ser emprendedor de sí mismo, pues los valores que se exaltan son el autocontrol, la superación y la disciplina del gymbro, y la disposición de asumir riesgos, competir y generar riqueza del criptobro. Todo esto deriva en soledad y tristeza, porque no hay nadie más que el sí mismo.
- Los anteriores tenían un elemento de seducción (el cuerpo y/o el dinero), pero son los artistas del ligue, los íncels y los no fuckers los que ponen en el centro este asunto. Los artistas del ligue son los intelectuales (en sentido gramsciano) que dan consejos sobre cómo ser el hombre que logra ligar y f0llar con muchas mujeres, es decir, enseñan a convertirse en don Juan. Estos influencers promueven la mercantilización de la seducción por medio de cursos, libros y conferencias. Es normal que sus enseñanzas fracasen, debido a que no corresponden con las formas de relacionamiento, experiencias y expectativas de las mujeres y los hombres reales. Cuando esto sucede (el fracaso) es posible que los jóvenes desencantados terminen consumiendo contenido íncel, el cual es abierta misógino. Finalmente, están los no fuckers (o célibes voluntarios), hombres que decidieron no relacionarse con mujeres, más allá de las que los sirven en los clubes y espacios masculinos que frecuentan.
- Por último, están los defensores de los derechos de los hombres, un movimiento que surgió en EEUU a finales del siglo XX como consecuencia de las conquistas feministas de los sesenta y setenta. Para ellos el mundo está gobernado por las mujeres, quienes oprimen a los hombres y buscan eliminarlos. Se fundamentan en el victimismo masculino. Desde este punto de vista la causa de los problemas masculinos son las mujeres, no el sistema que precariza y explota todas las formas de vida.
La autora nos invita a reflexionar sobre las posibles salidas a esta situación, prestado atención a la necesidad de diálogo y discusión, así como invitar a los jóvenes a los debates y talleres de creación feministas, porque el género aprisiona a hombres y a mujeres, y ofrecer nuevas utopías que logren canalizar el descontento y las insatisfacciones actuales hacia formas de vida emancipadoras e igualitarias.
Un supuesto miniensayo sobre la manosfera y el antifeminismo que termina siendo un alegato por incluir a los hombres en el feminismo o más bien en ¨los feminismos¨porque patatas, es que sufren mucho. Además de no tener ni idea de que es el feminismo y confundir sex0 con género y mencionar al colectivo abecedario hasta el cansancio. Empieza citando a J. Butler, defiende ¨modelos diversos de ser mujer¨para justificar el borrado de las mujeres y la autoidentificación de varones. Compara igualando las consecuencias de la masculinidad con la feminidad y los efectos negativos de la masculinidad en hombres y mujeres. Es decir, ellos no pueden llorar y a nosotras nos m4tan, lo mismo pues. Al menos admite que el resentimiento de estos hombres es una reacción directa a los avances del feminismo (aunque va intercalando feminismo y feminismos indiscriminadamente). Por supuesto defiende la mal llamada Ley T, que intenta hacer pasar por feminista. Culpa al feminismo ¨mainstream¨(lo que sea que signifique eso) de no defender a los pobrecitos XY que sufren, de supuestamente llamarlos a todos v10lad0res y de exigirles que renuncien a sus privilegios, mejor les aplaudimos ¿no?. También dice que algunos de ellos pueden reconocerse en un feminismo, porque claramente no sabe de que va el feminismo. No es un espacio de reconocimiento para varones. Menciona la a minería y la construcción como espacios peligrosos masculinizados, cuando siempre ha habido mujeres y si no hay más es porque ellos no las dejan entrar. Está en contra de las cuotas porque no entiende que es una herramienta y no el objetivo final, relacionado critica la paridad por no ser generalizada, pero a ver que es mejor algo que nada. Parece defender que la custodia se la den a ellos porque sí, porque deberíamos estar dispuestas a una supuesta igualdad de trato, cuando ellos no cuidan ni quieren cuidar, solo quieren salvarse de pagar la cuota alimentaria en su mayoría. Dice que no todos los hombres tienen mejor posición social que las mujeres, solo la mayoría, que poseen la mayor parte de la tierra, riqueza y puestos de poder, ah bueno. Nos exige acompañarlos en el camino, pues va a ser que no, no somos profesoras gratuitas, que hagan el trabajo ellos, para variar. Una absoluta pérdida de tiempo que no aporta demasiado y crea confusión si no se lee con las gafas moradas. El título es engañoso. ¨La constatación de que las mujeres de su edad hoy son más autónomas económica y socialmente que ellos altera las narrativas tradicionales de la masculinidad con las que todavía conviven¨ ¨En términos generales, el antifeminismo funciona como una puerta de entrada a las ideologías de extrema derecha¨ ¨El resentimiento se alimenta de expectativas frustradas, especialmente entre los hombres jóvenes¨ ¨Los argumentos que utilizan son interpretados erróneamente, omitiendo las causas estructurales que los explican¨
3.5 : Me gustaron mucho los 3 primeros cuartos del libro, pero la conclusión fue un desastre para mí... El final consiste en volver a poner la responsabilidad (una vez más) sobre las mujeres, que deben mostrar cómo el feminismo también puede beneficiar a los jóvenes incels y en qué converge nuestra lucha, sin nunca mencionar el hecho de que la mayoría de las veces las mujeres ya hacen ese trabajo de educar a sus hijos/hermanos/padres/parejas. También es un poco agotador seguir leyendo opiniones que dicen que el feminismo mainstream es demasiado culpabilizador con el "todos los hombres son violadores". Y por supuesto, frente a la violencia, se les pide una vez más a las mujeres que sean moderadas.
Lo bueno, si breve, inteligente, y matizado, cuatro veces grandioso. Además, sensato y sencillo.
Un ensayo que, aunque de primeras pueda parecer evidente en su exposición para cualquier mente crítica, se desvela en su segunda mitad clarividente, sensato y crítico (incluso con los excesos de ciertas ramas feministas).
Su postura dialogante (y compasiva) hacia aquellos jóvenes que son presa de ideologías capitalistas de odio y reacción es de celebrar, así como su objetivo pedagógico: canalizar la rabia adolescente no hacia un esencialismo masculino enfermizo y destructivo, sino hacia las injusticias estructurales del mundo y hacia los parásitos que la alimentan.
Quizás simplemente esperaba otra cosa. Un análisis más profundo sobre, precisamente, aquello de lo que alardea su título: ínceles, gymbros y criptobros. Al final se limita a dar un breve definición y hablar por encima de algunos de sus argumentos antifeministas (dedica demasiado espacio, precisamente en un texto tan corto, a desmontar estos argumentos de primero de feminismo).
No estoy demasiado en desacuerdo con su propuesta didáctica (enfocada a adolescentes y niños, no a adultos). Pero tiene algunos argumentos rarunos y peca de complaciente.
Imprescindible análisis de las nuevas corrientes antifiemistas desde una incursión estructural. Lo mejor de Nuria Alabao es que participa de un feminismo transformador que aboga por la comunicación y el optimismo. Me parece un ensayo especialmente muy necesario para personas que trabajan en las aulas.
Libro cortito de 100 páginas pero con un contenido imprescindible y muy ameno. Resume la actitud de los que defienden los roles de la extrema derecha y se hace entendible como la manosfera comparten discursos absurdos para generar más desigualdades.
De manera general, bastante didáctico y conciso. Recomiendo la última parte del libro, en el que se especifica las acciones políticas que deben llevarse a cabo para una nueva política feminista contra la manosfera
Si eres conocedor del tema más en profundidad, este libro es algo básico. Un libro útil para el que no sepa cómo están las cosas hoy en día a nivel social. Breve y accesible, se lee de una sentada.
Joya de ensayo que ayuda a entender desde dónde se impulsa la idea de que el feminismo es odio hacia los hombres y qué argumentos le están llegando a los jóvenes para sentir rechazo hacia el feminismo y atracción por ideas de ultraderecha. Especialmente útil el último capítulo para saber hablar con la juventud y hacerles partícipes y no culpables. Es un ensayo corto, se lee rápido pero te deja mucho material para complementar y reflexionar.