Una novela sobre los errores que traen un acierto, sobre las crisis de pareja, las despedidas, los reencuentros y el valor de la familia.
Anna ya no puede más. Habiéndose convertido en madre tan joven, la vida no le da un descanso, pero tampoco emoción. Al menos hasta que, por un error, la carta que era para su amiga termina en el buzón de Yago, un chico misterioso que no debería leerla… y, sin embargo, lo hace.
Y responde.
Lo que comienza como una simple equivocación se convierte en una conexión inesperada. Las palabras de Yago despiertan algo en Anna, una chispa que la impulsa a redescubrirse a sí misma y a su familia.
La historia es tierna y bonita. La narración te sabe llevar de la mano en todo momento y la lectura es muy ágil. Entre eso y lo breve que es, lo he leído en un día.
Sin embargo, a mí no me ha dejado un buen sabor de boca.
Creo que no es mi momento para leer este libro porque estoy en otra etapa de mi vida y también creo que el romance epistolar no es para mí porque me han faltado muchísimos detalles. Siento que se me queda coja la historia, pero es una percepción mía.
Si te sientes desbordada por la maternidad o tienes una crisis existencial, creo que este libro te llegará mucho más de lo que me ha llegado a mí.
Por las reseñas que he podido leer, tiene la pinta de ser algo totalmente nuevo y diferente de lo que ha ofrecido la autora hasta ahora y que, sin duda, no se han llevado mucha puntuación por mi parte.
No sé cómo explicarlo… Quédate me ha removido por dentro de una forma que no esperaba. Supongo que cuando una es madre hay historias que se sienten de otra manera, que se adhieren a sitios que antes ni sabías que estaban ahí.
La pluma de Paola, fiel a su esencia, vuelve a ser sencilla, delicada y tremendamente cautivadora. Tiene esa capacidad casi mágica de decir mucho con muy poco, de acariciarte el corazón sin necesidad de grandes artificios. Y eso, en esta historia, se siente todavía más.
Es verdad que el final me ha dejado un regusto algo amargo. No sé bien qué esperaba, quizá otra dirección, quizá un cierre más contundente… pero para mí se ha quedado un poco flojo. Aun así, el viaje emocional ha merecido muchísimo la pena.
Una historia íntima, humana y honesta, que te toca donde más duele… y donde más sana. ⭐️⭐️⭐️✨️
Sin palabras. Creo que todo el mundo debería leer este libro. Parece dirigido más a la maternidad pero a mí, sin ser madre, me ha llegado y calado. Muy diferente a todo lo que ha escrito Paola, pero muy necesario.
Una historia sin más que, aunque es bonita, no ha conseguido emocionarme como la que más. Es ideal para leer una tarde de sábado con un buen café y una mantita.
Um romance epistolar magnificamente narrado. O que mais me marcou, sem dúvidaq, foi a qualidade da escrita, dos diálogos e a fluidez da narrativa. Li em um suspiro e achei que valeu muito a pena.
Ana le envía una carta a su amiga Laura, en la que le expresa cómo se siente en su vida. La persona que lee esa carta no es la que debía recibirla.
Me encanta leer las novelas de Paola y su manera de plasmar los sentimientos. En este caso, nos presenta un intercambio epistolar entre personajes, que se abren sin conocerse de nada.
Con unos textos que contienen conceptos próximos a la autoayuda y que revelan el interior de los protagonistas, he de decir que no me ha resultado sencillo mantener la atención en lo que iba leyendo. Quizás me hubiera sentido más cercano a ellos con una historia hilada que con este ir y venir que he ido contemplando más bien desde la distancia. No he leído el libro completo.