Una antiheroína vulnerable enfrentada a las tensiones del deseo y del desarraigo
"Vislumbraba quizá ciertos reveses, ciertas derivas clásicas del matrimonio. Aburrimientos, irritaciones. Me daba igual. Estaba cumpliendo con mi destino, conocer la que sería yo después del hombre; ahora que tendría marido, podría por fin sacarme su peso de encima".
Entre París y Buenos Aires, una joven argentina recién casada descubre cómo su vida amorosa se convierte poco a poco en un sacrificio. El matrimonio, aquel sueño que la acompañaba desde la infancia, resulta un fracaso, y no puede culpar a nadie más que a sí misma. Lucien aparece en su vida mientras hace un doctorado en Letras en Francia. La relación avanza y deciden sellarla con un casamiento fastuoso, con todos los ritos y códigos de la clase a la que ella ceremonia civil en un pueblito bordelés, ceremonia religiosa en la iglesia del Socorro y fiesta en el Jockey Club. Los preparativos son frenéticos; nada puede quedar librado al azar. Pero el gran día, una tormenta inesperada arruina lo que debía ser perfecto. Como si hubiese sido un mal augurio, ya de vuelta en París y en el departamento de cuarenta metros cuadrados que la pareja comparte sobre el canal Saint-Martin, la narradora comprende pronto que ha cometido un terrible error. Escrita con humor ácido y una aparente liviandad, esta primera novela de Victoria Liendo explora las tensiones del deseo y del desarraigo. Entre escenarios cosmopolitas y personajes excéntricos, Besos, no construye el retrato sin concesiones de una clase social y de una antiheroína tan vulnerable como única.
Una novela patriota. La niña bien se va a estudiar a Francia y se aburre bastante en el mundo académico, se casa con un francés y para eso viene a Buenos Aires, donde los amigos galos demuestran su inferioridad en el desprecio y el padre argentino, su magnanimidad de señor impecable, atento y justo.
Hay cariño por Francia, pero más por Argentina, que es suprema (no por nada Victoria Liendo investiga a Ocampo, patriota por excelencia).
Histérica, insufrible, maníaca, en algunos momentos es exasperante, pero es una novela interesante y que se lee de un tirón. Buena ópera prima.
Me fui de viaje a París con la narradora. Lucien es adorable, quiero un marido así!!! Williams, todo mal. Excelente escritura, ritmo ágil, la mejor historia de amor que leí en el año.