A 250 años del nacimiento de Jane Austen Una comunidad que celebra su legado literario
A doscientos cincuenta años del nacimiento de Jane Austen, la cronista y apasionada lectora Juana Libedinsky desbloquea un nuevo nivel de fervor en su recorrida por el mundo insospechado que conforman quienes disfrutan con las versiones, reboots y adaptaciones, intertextualidades y menciones de personajes y tramas de la autora de Orgullo y prejuicio. En pocas palabras, quienes aman a Jane Austen, su inteligencia, su arrojo, su decir justo, su wit. De Londres a Bath, Chawton y Winchester, pero también por Nueva York y Buenos Aires, Libedinsky va recogiendo las migas de pan que van dejando otros y otras como ella en una pesquisa que llena de honda felicidad a quien lee.
Con picardía y erudición en el tema, Juana Libedinsky ha escrito un libro festivo, que celebra la creatividad y fineza de una autora que ha resistido la destemplada prueba del tiempo y es una voz imprescindible del canon de la literatura occidental.
"Nos llaman los Janeites. El término, utilizado ya desde el siglo XIX, designa a quienes sentimos una conexión emocional intensa con las novelas, los personajes y el universo moral de Austen. Carga con un matiz de burla –por los excesos que puede implicar esa devoción–, pero también con un fuerte componente de orgullo por la pertenencia."
Me encantó, me gustó mucho leer las experiencias en relación con su fanatismo de Austen, no sabía que en el mundo había tantos fans. Me hizo acordar a cuando Mariana Enríquez habla del fanatismo, es re interesante leer desde esta perspectiva, sobre todo bien escrito y entretenido.
"Queremos tanto a Jane" es una invitación emotiva, erudita y profundamente personal a considerar a Austen no solo como una novelista inglesa del siglo XIX, sino como un referente cultural que trasciende el tiempo, el idioma y la geografía. Logra ser mucho más que una simple memoria de fan: es una reflexión sobre cómo leemos los clásicos a través de nuestros propios lentes culturales y cómo celebrarlos puede convertirse en una forma de explorar quiénes somos.
Para los amantes de Jane Austen, especialmente en el mundo hispanohablante, el libro de Libedinsky es una conversación entrañable. Para quienes sienten curiosidad por el fenómeno del fandom, la traducción y la identidad cultural, ofrece un caso encantador — lleno de empatía, lucidez y un afecto genuino.
Me siento honrada de haber participado en este proyecto. Haber sido incluida junto a la distinguida autora, así como junto a otros reconocidos escritores y académicos, ha sido un verdadero placer.
Como traductora que ahora vive en Argentina, me tocó mucho todo el comentario acerca de las traducciones, pues me hizo reflexionar en algo que no había pensado antes.
Desde que estudié inglés y me gradué de traductora, siento una tendencia a leer en el idioma original si es posible. Cuando leo en español algo que sé que viene del inglés o del francés, me es imposible quitarme los lentes de traductora y no estar atenta a cualquier indicio de algún significado que se haya podido diluir. Ciertamente hay maravillas de traducciones muy bien logradas, pero me la baja mucho cuando me doy cuenta de algo que quedó poco natural.
En luz de esto, debo confesar que he leído a Austen solo en español hasta ahora, pero después de haber leído "Queremos tanto a Jane" me voy a atrever a releer en inglés bajo esta mirada.