Como bien indica su autor, es un festín visual para los amantes del arte, la cultura japonesa y sus lazos con lo sobrenatural.
Lo que podría ser un simple "catálogo", se convierte en una guía de consulta acertada, donde cada texto es acompañado por una selección de imágenes de distintas obras.
Es ideal tanto para el lector casual como para el investigador que necesita una referencia más sólida.
Como único "pero", cabe señalar que las descripciones de las obras resultan algo genéricas y reiterativas. Si bien esto refuerza su carácter de guía de consulta rápida, el lector que busque un análisis narrativo profundo en cada imagen encontrará que el texto se vuelve un tanto cíclico.