El puente de Rowan es una novela de amor prohibido, apego por la tierra y lealtades enfrentadas.
En las tierras salvajes de Gairloch y los elegantes salones de Edimburgo, dos almas marcadas por el amor comparten un vínculo que ni el tiempo ni las diferencias sociales lograrán destruir.
Lady Rowan MacLeod, hija de una influyente familia aristocrática escocesa, creció entre privilegios y expectativas. Sin embargo, su infancia estuvo marcada por la amistad con un niño revoltoso y Alec McRae. Obligados a separarse, sus caminos vuelven a cruzarse años más tarde en Edimburgo. Ella, atrapada bajo el peso del deber. Él, convertido en un hombre de bien, movido por ideales que cuestionan el orden al que ella pertenece.
Mientras Rowan cumple con el rol que le han impuesto, Alec se abre paso como estudiante, forjando su identidad en imprentas rebeldes y cafés llenos de ideas nuevas. Él lucha por cambiar el mundo que ella ha sido educada para preservar. Y, sin embargo, cuando el pasado irrumpe con fuerza en sus vidas, ambos deberán elegir entre lo que esperan de ellos… y lo que su corazón nunca ha olvidado.
En un tiempo donde el linaje lo es todo y la revolución ronda en las calles, ¿puede el amor desafiar lo que tantos se esfuerzan por mantener?
Es autora de La sombra de su secreto, El abismo que nos separa, El último viaje de Ulises, Casi un cuento de hadas, El inicio del día sin fin y La sociedad literaria: misterio en Whitstable, entre otras obras. Ha sido finalista del Premio Harlequin de Novela Romántica y del Premio Vergara de Novela Romántica.
Escribe historias sobre personas que aprenden a reconstruirse después de la pérdida, descubriendo que el amor y la esperanza siempre pueden abrir un nuevo camino.
Cofundadora de Leo Romántica Perú y del Podcast Leo Romántica.
No me alejo mucho de las Tierras Altas con esta nueva lectura. Y es que visitamos Gairloch a finales del siglo XIX para conocer la historia de Rowan y Alec. Unos protagonistas que conoceremos en su infancia y los acompañaremos hasta su juventud. La relación de amistad entre Rowan y Alec es de lo más tierna y emotiva. Con la inocencia de sus primeros años, encuentran una complicidad que nace de la casualidad y crece a pesar de su diferencia de clases. Alec es un chico hecho a sí mismo. Su inteligencia y tenacidad hace que destaque y el destino lo lleve lejos. Rowan es una chica a la que no le gustan las normas. Y a pesar de ser hija de un Conde, tiene los pies en la tierra y se aleja de los remilgos del título. Ha sido curioso el desarrollo de esta pareja, porque la amistad de los protagonistas es preciosa. Y la distancia entre ellos mantiene la ilusión y la esperanza; sin embargo la cercanía puede suponer una desilusión tras otra. Y es que de la pequeña burbuja que tienen Rowan y Alec en Gairloch, saltamos a Edimburgo. Una ciudad con una actividad social mucho más importante y unas diferencias sociales mucho más marcadas. Esta historia tiene mucho contenido histórico. Me ha gustado mucho como la autora introduce los movimientos sociales de la ciudad de la época en la relación de los personajes. Las diferencias entre clases quedan latentes con la pareja protagonista, pero también nos adentramos en los engranajes de la sociedad. La disconformidad de la sociedad escocesa con las soberanía de Inglaterra será un ingrediente importante en la trama. La tensión de las protestas contra el gobierno inglés,marcará la vida de los personajes y casi definirá su futuro. Me ha gustado mucho como evoluciona la relación, como una amistad es capaz de perdurar en el tiempo; y esa amistad también es capaz de guardar unos sentimientos que solo salen a la luz cuando los protagonistas están dispuestos a luchar por ellos. Rowan es más valiente en la toma de decisiones,puede parecer impulsiva, pero está cansada de que todos decidan cual es su lugar.Me gustan mucho los personajes femeninos que van en contra de lo que se espera de ellos y sin duda la protagonista de esta novela es así. Esta lectura me deja un buen sabor de boca. He disfrutado con Alec y Rowan que tendrán que ser valientes, capaces de cruzar ese puente que los vio crecer y decidir si lo hacen juntos o separados. Pero sin duda,cuando miren atrás verán que han tomado la decisiones correctas a pesar de todo.
Esta historia ha sido muy amena de principio a fin. La autora nos presenta una pareja protagonista que me ha gustado mucho y que no ha necesitado que le agregaran ningún tipo de drama innecesario para que en algunos casos mantenga atrapado al lector. Me encanta que ha sido un romance de esos que llaman muy clean, ha sido mi primer lectura del año y me he quedado muy a gusto con lo leído al terminarla.