Leonor Díaz Vergara, una mujer profesional y madre de tres hijos, debe enfrentarse a la dura e inesperada muerte de su marido. Junto con ella, tiene que lidiar con un nuevo camino marcado por la pérdida y el dolor, mientras intenta reconstruir su vida personal y familiar. Para lograrlo, toma decisiones complejas y delicadas, que la llevarán a explorar su pasado y el de su marido. En este proceso, se irán develando las complejas circunstancias de su viudez y los secretos que pujan por salir a la luz. Esta joven viuda deberá cultivar una fuerza que no sabía que habitaba en ella, para poder enfrentar una cruda verdad.
La sencilla tarea de olvidarte es la narración de un profundo y mágico amor, el relato de una historia de secretos y hondas heridas emocionales, y también es la narración de la fortaleza de una mujer que hará lo que sea por proteger a su familia.
Terminé este libro y me impresionó cómo cambia una lectura con los años. Hace quince años probablemente habría odiado a sus personajes; hoy puedo mirarlos con distancia. Es una historia de personas profundamente heridas que toman decisiones cuestionables, pero que también reflejan algo muy humano y que hace honor a mi frase favorita: “yo soy yo y mis circunstancias”. Cuando entendemos que cada quien hace lo que puede con las herramientas que tiene, dejamos de juzgar… y también de juzgarnos. Debo admitir que me costó leerlo. Muchas veces sentí a los personajes lejanos, como cuando estás con personas que no vibran igual que tú y te generan cierta incomodidad. Pero creo que justamente ahí está el mérito del libro: un buen escritor logra provocarte emociones, incluso cuando esas emociones no son cómodas. Al final también me removió recuerdos muy personales y me recordó que, con el tiempo, se aprende a soltar lo que pudo haber sido y a aceptar las historias como fueron.