Gabriela Mistral consideraba su poesía como un reflejo auténtico de su identidad sobria, sencilla y profundamente arraigada en la tierra y en la fe. Esta antología esencial, cuidadosamente seleccionada por Jaime Quezada, reúne poemas emblemáticos e inéditos, representativos de una obra intensa y vital. Mistral, quien declaró que escribir nunca fue su fin último, revela en estos textos su verdadero propó vivir y enseñar, arraigada en su profunda humanidad y espiritualidad. La obra de Mistral, compuesta principalmente por cuatro libros fundamentales —Desolación, Ternura, Tala y Lagar— y el póstumo Poema de Chile, explora con hondura la intimidad del sufrimiento, la dulzura maternal, la fuerza espiritual y la búsqueda existencial. Esta antología nos entrega una selección de poemas sustanciales, muchos de ellos poco conocidos, algunos dispersos en revistas y periódicos antiguos, que reflejan la belleza permanente y el proceso creativo continuo en la obra de Gabriela Mistral. A través de sus temas centrales —la vida, lo educativo, lo social, lo religioso, la condición femenina, lo chileno y americano— esta recopilación revela una poeta cuyo legado literario y humano sigue profundamente vigente. Una obra imprescindible para quienes deseen acercarse a una voz que, con su lírica intensa y emotiva, conquistó el Premio Nobel de Literatura en 1945.
Jaime Quezada, poeta, ensayista y crítico literario, nació en 1942 en la ciudad de Los Ángeles, Región de Biobío. Su época escolar -que aparece de manera recurrente en su poesía, a través de evocaciones a la infancia, las tradiciones y la familia- transcurrió en la Escuela de Niños N°6 y en el Liceo de Hombres de Los Ángeles. Posteriormente estudió Literatura y Derecho en la Universidad de Concepción; allí fundó el grupo y la revista Arúspice, que contó con colaboradores como Nicanor Parra, Gonzalo Rojas y Julio Cortázar. Durante los años siguientes, Jaime Quezada se dedicó a viajar por distintos lugares de Latinoamérica: en 1969 tomó cursos de arte quiteño en la Universidad Central de Ecuador y entre 1971 y 1972 recorrió México y Nicaragua, donde trabajó con el sacerdote y poeta Ernesto Cardenal en el archipiélago de Solentiname.
Si bien Jaime Quezada se inscribe entre los poetas chilenos de la década de 1960, su obra poética -a diferencia de la producción de los demás miembros de esta generación, cuyos principales referentes eran Sartre y los poetas del movimiento beat- se nutre más bien de temas cotidianos y tradicionales, como la familia y la vida en medio de la naturaleza. Dentro de su vasta obra poética, destacan los libros Las palabras del Fabulador (1968); Astrolabio (1976) y Huerfanías (1985), que responden a una necesidad de comunicación libre, activa y generosa con los lectores y se enmarcan dentro de una poética general concebida como forma de vivir la vida.
Junto a su trabajo poético, Jaime Quezada ha desarrollado una contundente labor ensayística, que refleja una profunda influencia de académicos y hombres de letras como Jaime Concha y Luis Oyarzún. Como ensayista, Quezada ha contribuido especialmente a la difusión de la obra de poetas latinoamericanos y chilenos, como Nicanor Parra y Pablo Neruda. Sin embargo, el principal objeto de su trabajo académico ha sido la vida y obra de Gabriela Mistral, ya sea como editor de algunas de sus obras o como autor de artículos críticos y biográficos. Asimismo, por medio de su obra ensayística ha realizado un valioso aporte a la investigación de temas de la cultura chilena tradicional.
Por otra parte, Jaime Quezada ha desarrollado una dilatada carrera como crítico literario, en revistas como Ercilla y Paula y diarios como El Mercurio, Las Últimas Noticias y El Diario Austral, de Valdivia. Fue presidente de la Sociedad de Escritores de Chile entre los años 1989 y 1992 y, en conjunto con el poeta Floridor Pérez, ha dirigido el taller de poesía de la Fundación Neruda. Actualmente es presidente de la Fundación Premio Nobel Gabriela Mistral.
Una antología que recoge los poemas más destacados de Gabriela Mistral. Un libro que nos acerca a su legado, a su relación con Chile, a sus creencias y vivencias.