4,5 para esta historia que, con una narrativa muy austenita, nos sumerge en el mundo de la pequeña nobleza terrateniente en la Inglaterra del siglo XIX.
Lenore es una joven que busca escapar de un destino no deseado y, con ayuda de su tía, consigue un trabajo como institutriz en una mansión campestre. Pronto descubre no solo las peculiaridades de su pupilo (que no es como ella había imaginado), sino también las de toda la familia. Tendrá que lidiar con ellas, al mismo tiempo que intenta adaptarse a su propia posición social, tan nueva como desconocida para ella.
Creo que Lenore es la gran protagonista de esta historia. Es una joven decidida, con las ideas claras (aunque tenga sus momentos de duda) y con voluntad propia. Es fuerte cuando hay que serlo y dulce cuando la situación lo requiere. Pero, sobre todo, es la protagonista porque no solo evoluciona ella a lo largo de la novela, sino que sus acciones hacen que todos los personajes evolucionen también, saliendo de los moldes en los que se han encasillado y abriendo el corazón. Es un personaje con gran humanismo.
Francis, su pupilo, es un protagonista que irradia ternura y al que le coges cariño de inmediato. Nadie le toma en serio, excepto Lenore, lo que establece entre ellos una relación afectuosa que Francis tendrá que aprender a gestionar. Además, mientras comprende qué es lo que guarda su corazón, deberá luchar contra los celos que le provoca la cercanía entre la institutriz y su hermano Edmund.
Edmund Cavendish parece un hombre frío, distante, demasiado serio y arrogante para caerle bien a Lenore, a pesar de lo cual esta no puede evitar la atracción que siente por él. También él sucumbe al influjo arrollador de la joven, que le obliga a cambiar su corazón, aunque no sin atravesar altibajos y malentendidos, debido a los prejuicios de ambos. El romance entre ellos va despacio, como corresponde a la narrativa de Austen, y aunque a mí me han faltado quizá algunos momentos más entre ellos, el final es satisfactorio.
Es una novela amena, bien escrita (toda una proeza teniendo en cuenta que está escrito a cuatro manos) y con una trama que sabe cómo atrapar al lector. La recomiendo, sobre todo si sois amantes de la narrativa de Jane Austen, encontraréis entre los personajes algunos de los arquetipos de Jane Austen.