Felisa nunca ha sido de pensar en las consecuencias de sus actos. Nunca ha sido de pensar, en general. Por eso no es de extrañar el lío que montó cuando decidió secuestrar a la hija de su jefe. En su defensa, diremos que la había despedido para poner a la heredera en su puesto cuando le quedaba un año para tener una jubilación digna. Esta es una historia de venganza, familia, errores, aciertos, reencuentros, secretos del pasado y, sobre todo, mucha mala idea. Una historia para leer y pasar un buen rato. Reírte de las desgracias ajenas, que también han sido propias. Escandalizarse con la maldad ajena, que también ha sido propia. Sorprenderse de la tontería ajena, que seguro que también ha sido propia. Una historia absurda, ridícula, extravagante, hortera, contingente e insignificante. Casi tanto como la existencia humana.
Podría tratarse perfectamente de una de esas películas de domingo por la tarde; es más, subo la apuesta y la imagino en el horario de máxima audiencia de La 2, dentro de ese ciclo de cine español recomendado.
Ángela Delmo, en su empeño por ir más allá de su faceta de guionista, ha dado un paso firme y convincente. Todos pensamos, al terminar nuestro primer libro, que podríamos haber dado más; sin embargo, en esta novela hay algo que trasciende el mero ejercicio narrativo.
Una vez que conoces a Felisa y su alocada vida, se desencadena una auténtica explosión de sentimientos. Porque, no nos engañemos, estamos rodeados de «Felisas»: personas que han trabajado toda una vida con la esperanza de prosperar o, al menos, de superarse. Pero llega cierta edad, aparece un familiar, alguien más joven y, de repente, todo cambia. A las puertas de la jubilación, Felisa se ve relegada, apartada y finalmente despedida.
Aunque el libro invita a la risa a través de las disparatadas aventuras de su protagonista, también deja espacio para una pregunta inevitable: ¿quién no ha fantaseado alguna vez con hacer algo así después de toda una vida de dedicación?
Yo he querido ser Felisa sin llegar a los cuarenta, las injusticias, me pueden.
Elegí esta lectura porque conocí a su autora en la Cadena SER y, sinceramente, no me equivoqué. Salí de mi cómoda burbuja lectora y, una vez más, me encontré, a través de una historia descabellada y entrañable, con una realidad que nos concierne más que nunca: un mundo en el que la jubilación se retrasa y las injusticias laborales siguen estando a la orden del día.
La historia me parecia bastante loca, pero los personajes hacen que te parezca hasta creíble. Hay muchos pero consigues entenderlos, o al menos conocerlos, toman decisiones dudosas jajaja. Son personajes realistas, imperfectos y a veces bastante locos lo que le permite meter una comedia fresca y que engancha. Además, es bastante cortito así que te lo lees en nada porque te apetece.
Pfffff qué manera de reirme!!!! Felisa es la mejor ojalá esto sea como Los Juegos del Hambre y empiecen a salir millones de libros y multiversos de la Feli
Un libro genial, lleno de humor, se nota quien lo escribe. Lo devoré en 2 días! La protagonista no tiene ni una idea buena y eso es lo mejor del libro, mezcla la cotidianeidad de la sociedad española con situaciones que jamás te imaginarias, es como una peli de humor española, la típica comedia de enredos, pero de las buenas. Mención especial a Raputín, para mí, protagonista absoluto de la portada del libro.