Hay libros que te seducen solo con ver su título. Y para mi, con "Arte secuestrado" de ha sido así. De este libro me atraía desde el inicio todo: el título, la portada y, claro, la temática. Y no me ha decepcionado. Me ha dejado con ganas de más...
En "Arte secuestrado" las autoras, expertas en derecho internacional, nos presentan la situación de seis maravillosas partes de patrimonio artístico de seis distintos lugares del mundo. ¿Qué tienen en común? Haber sido sacadas de sus países de origen en situaciones cuestionables, ya por el saqueo, engaño o como botines de guerra.
Cada vez se habla más sobre la descolonización del arte y de los museos y sobre la restitución de las obras a sus legítimos dueños. Catherine y Katia nos presentan qué implican esos cambios, dónde todavía hay resistencia, las posibles consecuencias de no hacerlo bien, la importancia de no ignorar el tema y presentan las implicaciones legales.
Cada capítulo tiene una estructura clara: primero conocemos la obra del arte en cuestión, su recorrido por la historia, cómo acabó dónde está ahora, por qué no es su lugar legítimo. Lo siguiente es la descripción de las peticiones de su restitución al lugar de origen, los impedimentos o, en pocos casos, el éxito en hacerlo. También nos comentan lo que implica para el futuro de otras piezas.
Es un libro de no ficción perfecto tanto para los amantes del arte, como los de historia. Los marmoles de Partenón, los restos del príncipe etíope Alemayehu y los tesoros de Magdala, los bronces de Benín, el busto de Nefertiti, el botín de Java y el penacho de Moctezuma. Cada una de estas historias por un momento nos hace sentir la pasión de Indiana Jones. Y hablando en serio: es un tema realmente apasionante, muy actual y que a menudo, muy injustamente, se intenta descartar como parte de alguna ideología (algo que también se menciona en el epílogo). En los próximos años probablemente oiremos muchas noticias relacionadas con las restituciones. Os recomiendo mucho el libro para entender mejor todas las implicaciones que eso conlleva.