«Dicen "tú y yo podríamos conquistar el mundo" porque son conscientes de que juntas son el queer sí y el queer no, pero el hecho de que nunca esté intuitivamente claro quién es el sí y quién es el no es lo que crea la magia».
Playa Placer es una novela queer radicalmente experimental que reinventa la estructura modernista para capturar el vértigo emocional de crecer a principios de los 2000. Ambientada en Blackpool, en el noroeste de Inglaterra, el 16 de junio de 1999, la historia transcurre en un solo día, desplegada a través de múltiples voces, registros y estilos que dialogan con Ulises de James Joyce tanto como con la cultura pop, los reality shows y las teorías del deseo.
A lo largo de 18 capítulos que cambian de forma y tono, seguimos a tres chicas de 19 años atrapadas entre la euforia, la confusión y el hambre de futuro: Olga, hedonista y sin rumbo tras una noche con la misteriosa Rachel; Treesa, madre adolescente que busca pequeñas fugas en medio de lo cotidiano; y la propia Rachel, figura fugaz y poética que encarna el anhelo queer de ser y desear más allá de los márgenes.
Con una prosa que mezcla lirismo y humor, Playa Placer
¿Qué decir de una mezcla entre Skins y el Ulises? Esto es todo lo que espero de un libro, una aventura Queer atravesada por la condición obrera de sus tres protagonistas, tres mujeres jóvenes al borde del siglo XXI un día de junio en un pueblo de inglaterra, juegos literarios, lenguaje y comprensión entre almas errantes. Una maravilla para los amantes en general, y para los de Joyce en particular, para aquellos que quieren ver llevado como un estilo magistral, la idea de la escritura queer de Joyce a otros parámetros. Además la traducción de Lara al español es maravillosa, se nota el cariño por todos los textos referenciados. Todo un descubrimiento.