Lo compré animado por las buenas ediciones y traducciones en las que suele participar el traductor y no me ha decepcionado.
Se incluyen tres poemas narrativos no traducidos antes al español: La fuente de Bajchisarái, Los gitanos y Poltava. Estos son posteriores a Ruslán y Liudmila (publicado en la misma editorial, en edición bilingüe, también traducido por Manuel Chica Benayas) y a El prisionero del Cáucaso (Acantilado, traducido por Selma Ancira), pero anteriores a El jinete de bronce (Hiperión) y a Eugenio Oneguin (que también podemos encontrar traducido por Chica Benayas).
En estos tres poemas narrativos Pushkin va un paso más allá respecto al estilo de El prisionero del Cáucaso para hacer a sus héroes más complejos y cercanos a Hamlet que a los héroes románticos byronianos. Esto, sumado al contexto ruso, hace que los tres poemas resulten bastante innovadores y originales. La traducción es siempre imposible, pero creo que los poemas narrativos tienden a aguantar mejor que otros y el resultado me ha parecido satisfactorio. El único punto negativo es que no se trata de una edición bilingüe como las anteriores de Chica Benayas.
Este tomo me parece la mejor opción para continuar con la poesía de Pushkin para quienes hayan disfrutado Eugenio Oneguin y deseen continuar, pero también para quienes quieran probar a leer algo de Pushkin antes de pasar a mayores. De hecho, La fuente de Bajchisarái y Los gitanos son dos de mis poemas favoritos de Pushkin, quizá incluso por delante del extraño y kafkiano El jinete de bronce (aunque siempre por detrás de Eugenio Oneguin).