Muy profundo, muy especial. Recomendable para todos, porque todos hemos sentido dolor y lo sentiremos a lo largo de nuestra vida. Gracias al autor, que si bien joven, da mil vueltas a la capacidad de razonar de muchos, pone palabras al sufrimiento y le da valor. En definitiva: un abrazo cariñoso al lector de parte de una persona que espiritualmente juega en otra liga.