Bueno, lo primero que tengo que decir es que este libro me ha durado un día!! Si un sólo día. Va nuestra Gema y se deja la vida en escribir un libro y voy yo y me lo termino en cero coma, pero es que no podía dejar de leer, cuánto más avanzaba, más quería leer. Me he reído lo que no está escrito, como no podía ser de otra manera soy fan incondicional de Belcebú y del “abu” de este.
Me ha encantado lo “caótica” que es la vida de Minerva, porque es un personaje tan natural y a la vez real (excepto lo de adoptar a una mofeta). En esta ocasión nuestra prota Minerva, se cree que es una bruja desde pequeña, desde que en la biblioteca encontró un libro de hechizos, pero nada más lejos de la realidad. Un día se encuentra una mofeta y decide adoptarla y a negarse a llamarla mofeta, para ella es un gato raro y le pone el nombre de Belcebú, desde entonces, será su compañero de fatigas. Para ella, esto es una clara señal de que es una bruja consumada.
La vida de Minerva es un desastre, sobre todo con los hombres, por eso cuando un día descubre que tiene vecino nuevo, empieza a imaginar cosas y a interesarse por dónde va a altas horas de la noche, sus vidas se van a unir sin quererlo en un torbellino de caos, mentiras, tanatorios, clanes enemigos, asesinatos, ex indeseables, policías un tanto cansinos, contrabando y algún que otro secreto.
Así que ya sabéis lo que os toca, si no queréis morir entre terribles sufrimientos o que os caiga una maldición “Belcebullesca” o lo que es peor de Minerva, ya tardáis en leeros esta joya, si para mí es una joya, porque me ha hecho reír lo que no está escrito y porque es una maravilla la de géneros y mezclas que nos hace nuestra Tacón y que encima tengan coherencia entre sí y hace que nada sobre. Sigo pensando muy seriamente, que se debería inventar el género Tacón sí o sí.
Además, para los que habéis leído “No detenga a mi ladrón” este tiene una sorpresita muy molona. Así que hasta aquí ya os dejo tranquilos para que podáis ir a leeros el libro.