«Sombras en los pasillos, historias ocultas de los orfanatos».
Detrás de las puertas cerradas de los orfanatos de antaño, se tejían historias de dolor, niños olvidados y guardianes pendientes a cada movimiento. Un viaje a través del tiempo que nos invita a reflexionar sobre la infancia de los niños, la memoria y la resiliencia en un mundo donde la inocencia no siempre fue protegida. En estos lugares, la amistad y la solidaridad se convierten en fuentes de esperanza y consuelo para aquellos que buscan apoyo y comprensión. A pesar de las adversidades, muchos niños encuentran en sus compañeros una familia sustituta, unida por la experiencia compartida de buscar amor, aceptación y un sentido de pertenencia. Juntos, enfrentan los desafíos y encuentran la fuerza para superarlos, unidos por el deseo común de encontrar un hogar, no solo un lugar físico, sino un espacio emocional donde puedan sentirse valorados y amados.
El castillo de Dulce ha sido un libro maravilloso es cortito pero está lleno de sentimientos es uno de esos libros que no solo se lee sino que se siente y te deja una huella que te acompañará siempre.
Esta historia es un viaje en el tiempo a través de la vida de dulce y de otros niños que aparecen en la historia es un mero reflejo de hace 40 años como eran los orfanatos, aquí vamos a acompañar a Dulce una niña de unos seis años que vive con sus padres y ocho hermanos en una precariedad bastante alarmante con muchísimas necesidades. Pasan diferentes cosas lo que provoca que los servicios sociales se la lleven a ella y tres de sus hermanos a un orfanato, allí hará una amistad que la dejará huella para toda la vida y como os digo es un viaje a través de la infancia de la inocencia de la solidaridad de que a pesar de que estos niños pasan momentos muy muy duros de miedo, de soledad, de impotencia y de echar de menos, también crean lazos con estos nuevos niños que forman su familia el tiempo que están en el orfanato, siendo su familia encontrada y sobre todo nos deja un mensaje de que hay hechos muy duros que ocurren en tu vida que te marcan que te van a acompañar siempre pero que no te definen no definen cómo va a ser tu futuro al fin.
Es una historia que nos muestra los sentimientos de unos niños que buscan amor, pertenencia, amistad, solidaridad y crear unos lazos que les unan para no sentirse solos . Nos deja claro que un hogar no es solo un espacio físico sino un lugar donde sentirse amado, respetado, querido, acompañado y el mensaje más más importante que sacó de este libro es que siempre hay esperanza. Os lo recomiendo mucho, porque es una historia maravillosa. Una ambientación muy bien creada.
Unos personajes que evolucionan mucho y tanto los principales como los secundarios hacen que la trama sea muy completa .
Dulce vive junto a sus padres y sus siete hermanos en una casa muy humilde. El dinero no llega y lo poco que hay se lo gasta su padre en b3b3r. Su madre cada vez está peor y la situación es insostenible, no tienen ni para comer. Aún así Dulce es feliz correteando por el bosque y descubriendo sus secretos. Pero un día, los servicios sociales interceden y los cuatro hijos menores, entre los que se encuentra Dulce de seis años, tienen que irse a vivir a un orfanato. Allí se ven obligados a acatar las duras normas que imponen las monjas. Dulce conoce a María y ambas se hacen inseparables, manteniendo viva la esperanza y su niñez con pequeñas travesuras y juegos. Este primer libro de la autora me ha sorprendido y me ha gustado muchísimo. Consigue envolver al lector en la historia y vivirla como si estuviera dentro. Ha sabido mostrar una parte de nuestra historia no tan conocida y cómo se vivía a través de los ojos de una niña. Una historia llena de ternura y muchos sentimientos que te llegará al corazón. Sin duda es un libro muy recomendable.