En Monte Nieves, una pequeña aldea de los Pirineos, todos tienen algún secreto enterrado.
Tras muchos años ausente, Vero regresa a Monte Nieves, su pueblo natal, para despedir a su padre recién fallecido. Pero el entierro se retrasa debido a una riada causada por el deshielo de las cumbres. Ese corrimiento de tierras destroza el cementerio y provoca que muchos ataúdes afloren del subsuelo, desvelando misterios de algo que pasó hace treinta años y cambió para siempre a los lugareños. Vero no solo ayudará a resolver esos enigmas, sino que deberá enfrentarse al suyo a aquello que le sucedió tres décadas atrás y la convirtió en una mujer totalmente distinta a la que estaba predestinada a ser.
Después de impresionar con su primera novela, Todo lo que ganamos cuando lo perdimos todo (Plaza & Janés, 2018), Eduardo Verdú vuelve con una intriga sobresaliente, haciendo gala de un pulso narrativo que entrelaza con maestría el misterio y el drama.
Un thriller basado en una pequeña aldea situada en los Pirineos, con una trama muy interesante y saltos entre pasado y presente.
Este thriller no te va a cambiar la vida, pero si que vas a estar un par de horas enganchado leyendo y queriendo saber más.
No es una historia muy larga ya que no llega a las 300 páginas, pero que va ideal para desconectar entre lecturas más largas, o simplemente para salir del bloqueo lector.
En general me ha gustado. Los personajes, aunque son bastantes, están bien trabajados. Aunque en cuanto a trama y misterio se me ha quedado un poco corto. Esperaba un poco más. 3.5**
Lectura ligera. Muy bien escrita. Esperaba más en cuanto a la trama, algo más de suspenso. Leída para intercalar mientras participo en una lectura conjunta y en general resultó una lectura agradable.