➡️ Desde que se publicó supe que sí o sí iba a leerla, puesto que Celestina es uno de mis personajes ficticios favoritos. Desde que leí "La Celestina" de Fernando de Rojas en el instituto, el personaje se me quedó grabado. Recuerdo que me impactó muchísimo. Después comencé mi carrera de Filología Hispánica y, claro, Celestina volvió a aparecer en mis clases de literatura medieval, esta vez con un estudio mucho más exhaustivo y minucioso. Por lo que la obsesión creció, evidentemente.
Después me convertí en profesora y, cuando en tercero de la ESO tengo que explicar "La Celestina", lo confieso: me explayo muchísimo, es que vivo esta obra. No lo puedo evitar. Lo doy todo, tanto, que mis alumnos acaban sintiendo curiosidad y ganas de leer la obra. Un punto para mí, eh!!!
📌 Celestina no es un personaje que pase por tu vida sin dejar huella, es imposible. Sacude tu conciencia, te lleva a replantearte tu propia visión de la vida, despierta en ti dilemas morales: qué es realmente el bien y el mal. ¿Tienen justificación sus actos?
A través de ella logré ver muchas de las contradicciones del alma humana.
📌 "Mi nombre es Celestina" ha vertido luz sobre mis reflexiones nacidas a raíz de la Celestina de Fernando de Rojas. A través de esta novela he podido entenderla mucho más, ver su alma, sus miedos, su sufrimiento. Sé que todo es ficticio, pero lo que más me ha enamorado es el hecho de que en el siglo XV muchas mujeres eran Celestina. Aquí no solo he encontrado la vida de ella antes de ser conocida por Fernando, sino la vida de tantas y tantas mujeres que corrieron esa misma suerte y que existieron. Porque aquí hallamos un retrato fidedigno de cómo sentían, vivían, las mujeres que contaban con tan pocos medios en una sociedad tan dura, oscura y cruel como fue la del siglo XV. Mujeres viudas, niñas vendidas o repudiadas por sus familias, mujeres que conocían los tesoros de la naturaleza y que ayudaban tanto, para acabar siendo etiquetadas como brujas y, por ende, denigradas hasta ponerles fin a su vida en la plaza del pueblo.
➡️ He disfrutado muchísimo esta novela y además he aprendido mucho.
Creo que es una lectura con un fuerte componente feminista, porque retrata diferentes realidades de las mujeres de la época: la mujer viuda, la mujer de la alta sociedad, la mujer noble y también mujeres como Celestina. Se muestra cómo funcionaba el negocio de la ramería, el papel de las matronas y de las alcahuetas, cómo muchas de estas mujeres eran consideradas brujas y por qué, y cómo Celestina defiende su propio don.
➡️ Para mí es una novela necesaria. Incluso la consideraría una novela histórica, porque aunque la vida de Celestina no es real —insisto en que bien podría haberlo sido—, la obra describe la época con bastante fidelidad. Se centra especialmente en los quehaceres y en la realidad cotidiana de muchas mujeres del momento, lo que la convierte en una ventana muy interesante para comprender qué hacían y a qué se dedicaban realmente.
➡️ Me ha encantado encontrarme con muchos personajes que aparecen posteriormente en la obra de Fernando de Rojas. No voy a ahondar en ello, porque no quiero desvelar nada. Necesito que os sorprenda tanto como a mí. Solo diré que para quienes conocemos la obra original esto es un auténtico regalo.
📌 Otro punto que me ha parecido fascinante es cómo la autora explica o justifica ciertos rasgos físicos de Celestina que todos conocemos.
📌 Eso sí, tengo que ponerle un pequeño pero. He encontrado varias erratas: algunas faltas de ortografía, incongruencias sintácticas y, sobre todo, un detalle que me llamó mucho la atención. En algún momento al personaje de Claudina se le llama Claudia, algo extraño cuando todo el mundo conoce a este personaje como Claudina e incluso Celestina se dirige siempre a ella de esa forma. Da la sensación de que ha habido algún problema en la edición.
➡️ Por lo demás, si siempre te ha llamado la atención el personaje de Celestina, si quieres conocer un poco más sobre ella y sobre el alma de las mujeres de esa época, creo que esta novela merece mucho la pena.
Además, también encontramos la esencia de la obra de Fernando de Rojas: ese carpe diem, ese deleite carnal por encima del espiritual, esa hipocresía frente a la fe cristiana y, por supuesto, una fuerte crítica social contextualizada en su tiempo.
Hay fragmentos realmente desgarradores. En muchos momentos se me saltaron las lágrimas leyendo la vida de Celestina, porque siento que aquí representa a muchísimas mujeres del siglo XV.
Para mí, en definitiva, es un SÍ rotundo.