Una antología de once relatos inéditos que exploran diferentes vertientes del horror, desde lo clásico y atmosférico hasta enfoques más contemporáneos y psicológicos. El volumen reúne a varios autores actuales de habla hispana bajo una misma propuesta: devolver al lector a esas lecturas inquietantes de quiosco con formato clásico al estilo de "Libro Amigo" de Bruguera, en homenaje a las publicaciones de finales del siglo XX, pero con sensibilidad y temáticas del presente.
La selección corre a cargo de Alfonso M. González y reúne once cuentos inéditos escritos ex profeso para este volumen por autores como Carlos di Urarte, Hugo Cobo Mas, Ainhoa Corts, Xavier Marturet, Lorena Kotokino, Lewis Warren, Cristina Expósito Marín, A. J. Ogayas, Minerva Holt, Iván Guevara y el propio Alfonso M. González.
Lóbrego, publicado por la editorial independiente Segasaturno, es un recopilatorio de relatos de terror que mantiene un nivel medio alto y demuestra el buen hacer de la edición independiente cuando apuesta por voces diversas. Las historias difieren tanto en temática como en estilo narrativo, lo que aporta variedad y evita la monotonía, permitiendo al lector transitar por distintos matices del horror. Aunque no todos los relatos alcanzan el mismo impacto, el conjunto resulta sólido y coherente, con una media de calidad más que notable. Es una lectura muy recomendable para quienes disfrutan del terror en formato breve y valoran la exploración de diferentes enfoques dentro del género. Un libro que confirma que, en lo sombrío, también hay espacio para la calidad.
Buenas! Lóbrego Horror destaca como una antología que hace de la diversidad estilística su principal fortaleza. Cada relato tiene una voz muy marcada y una forma propia de entender el terror, pero el conjunto funciona con sorprendente cohesión gracias a una atmósfera común, oscura e inquietante, que atraviesa todo el libro. Lejos de resultar dispersas, las historias se complementan: unas apuestan por lo psicológico, otras por lo visceral o lo simbólico, manteniendo siempre un tono lóbrego que unifica la experiencia de lectura. Esa variedad evita la monotonía y mantiene el interés constante del lector.
Además de ser una lectura muy disfrutable, este libro me ha ofrecido la oportunidad de dar el salto del cine a la literatura. Me ha animado a seguir escribiendo, no solo guiones, y a explorar nuevas formas de narrar. Mi aportación a la antología es El Algoritmo. Ojalá disfrutéis la lectura tanto como yo he disfrutado escribiéndola.