Desde que salió del cascarón, Pollito Arcoíris supo que no era como los demás. Mientras sus hermanos lucían plumas doradas y suaves como el trigo al atardecer, las suyas eran un estallido de colores rojo, azul, verde, violeta… Como si el arcoíris mismo se hubiera posado sobre su piel y se negara a partir. Al principio, pensó que era especial, único, tal vez un regalo de los cielos. Pero con el tiempo, esa diferencia empezó a pesarle. Aunque su familia lo quería, en sus ojos siempre había un atisbo de duda, una sombra de preguntas sin respuesta. Y en el fondo de su corazón, él sentía lo había algo en su historia que permanecía oculto, un secreto que susurraba en el viento, pero que nadie se atrevía a decir en voz alta. Un día, sin embargo, la verdad salió a la luz. Pollito Arcoíris descubrió que tenía dos familias. El corral donde había crecido con sus hermanos no era su único hogar. En algún rincón del mundo, alguien más lo estaba esperando. Pero ¿quién? ¿Por qué lo habían separado? ¿Quiénes eran realmente sus padres? ¿Y por qué todos parecían haber guardado silencio sobre ello? Así que, decidido a encontrar respuestas, Pollito Arcoíris emprendió un viaje que lo llevaría más lejos de lo que jamás imaginó buscando a su otra familia. “te atreves a viajar con el”