Entre la pantalla que los separa y la creciente rivalidad de ambos, Zero y Gen encontrarán que lo que les une es algo más que su deseo de hacer arte.
Gen Asceta es una escritora de nicho que ha pasado su vida luchando por abrirse paso en el mundo editorial. Su nueva novela está a punto de ver la luz bajo el sello de una editorial influyente, pero la propia autora la para Gen, cada página es mediocre, un intento descarado de ganar dinero y hacerse fama.
Vaud, la editorial, asigna a zeroarts, un reconocido ilustrador, como el encargado de darle vida a sus personajes. Por supuesto, desde el primer encuentro chocan con la fuerza de un huracá ella es reservada y meticulosa; él, sarcástico e impulsivo. Pero el destino les tiene un secreto el enigmático jugador del que Zero se ha hecho amigo en su videojuego favorito no es otro que Gen.
ENGLISH DESCRIPTION
Between the screen that separates them and their growing rivalry, Zero and Gen will discover that what connects them is something deeper than their shared passion for making art.
Gen Asceta is a niche writer who has spent her life fighting to make her mark in the publishing world. Her latest novel is about to be released by an influential publishing house—but Gen despises to her, every page feels mediocre, a blatant attempt to make money and gain fame.
Vaud, the publishing house, assigns zeroarts, a renowned illustrator, to bring her characters to life. Of course, from their very first meeting, they clash like a she is reserved and meticulous, while he is sarcastic and impulsive. But fate has a secret in store for them—the mysterious gamer whom Zero has befriended in his favorite video game is none other than Gen herself.
Asesinos del arte parte de una premisa que engancha fácil: una escritora y un ilustrador obligados a trabajar juntos, con visiones completamente distintas del arte, que chocan desde el inicio, mientras que, sin saberlo, construyen una conexión mucho más cálida dentro de un videojuego.
Lo interesante del libro no es solo el romance o el típico “enemigos a algo más”, sino cómo divide la relación en dos planos: el real, lleno de fricción, egos y posturas creativas, y el virtual, donde las barreras bajan y la conexión fluye desde otro lugar. Esa dualidad es, probablemente, lo más atractivo de la historia.
Uno de los mayores aciertos está en el uso del lenguaje y el entorno digital. Si estás familiarizado con dinámicas tipo League of Legends, el libro se siente cercano, natural y hasta divertido. Además, hay un esfuerzo claro por explorar el arte desde dos trincheras distintas —la del texto y la de la imagen— sin romantizar completamente ninguna.
También destaca que los personajes no son perfectos: cargan conflictos, traumas y formas muy específicas de interpretar lo que les pasa. Eso les da cierta autenticidad y evita que se sientan planos o idealizados.
Donde el libro puede tropezar un poco es en la transición entre el mundo virtual y el real. En algunos momentos no queda del todo claro en qué plano estás, lo que puede romper el ritmo o sacarte de la lectura si no estás completamente concentrado.
En términos emocionales, es una lectura que se mantiene en una línea estable: engancha y entretiene, pero no necesariamente busca llevarte a extremos emocionales. No es devastador ni profundamente conmovedor, pero tampoco lo necesita para sostenerse.
Al final, es un libro que vale la pena leer, especialmente si te interesa el cruce entre lo creativo y lo digital, o las historias que juegan con identidades en distintos espacios. No es perfecto, pero sí lo suficientemente sólido como para quedarse en tu biblioteca.
Es el primer libro que leo de Mei Ivens, la verdad iba algo escéptica, me regalaron el libro terminando exámenes finales y fue… maravilloso.
No solo es una novela de romance, tiene ALGO más allá. Soy una fiel devota de todo lo que tenga filosofía y este libro fue… IMPRESIONANTE, me gusto cuando la autora hizo referencias profundas e incluso mencionaba otros libros clásicos.