Alba Montes es una psiquiatra brillante. Metódica. Intachable. Pero bajo su precisión clínica se esconde algo que ningún diagnóstico podría una herida que nunca sanó.
Cuando un paciente del pasado entra en su consulta, la calma se quiebra. Las sesiones se vuelven un duelo silencioso, donde cada palabra pesa y cada mirada hiere. Porque a veces la mente no busca curarse… sino ajustar cuentas.
Un thriller psicológico tenso, elegante y perturbador sobre el poder, el trauma y la fina línea entre sanar y destruir. Perfecto para lectores de La paciente silenciosa y La chica del tren.