What do you think?


Letal : Romance gay entre un inspector de policía y un asesino a sueldo con una trama llena de acción y pasión. (Bilogía Morgan nº 1)
Anael Morgan, conocido como “el Ángel”, es el último hijo roto de una familia de asesinos marcada por la tragedia. Sobreviviente de la masacre que los Callum desataron contra su sangre, vive entre sombras, sin fuerza suficiente para vengarse y sin un futuro al cual aferrarse. Sus hermanos encontraron el amor y reconstruyeron sus vidas… pero Anael quedó atrás, atrapado entre ruinas y fantasmas.
Su único refugio es Barud Sinclair, amigo de la infancia y traficante leal, hasta que el submundo donde se mueve estalla en una guerra brutal. Entre persecuciones, traiciones y amenazas por todos lados, Anael es arrastrado a una encrucijada que jamás imaginó.
Es entonces cuando aparece Lisandro Bello, un inspector incorruptible que no encaja en su mundo… pero que despierta en él un amor prohibido, visceral y devastador. Lisandro es la promesa de algo que Anael nunca creyó redención, protección, un camino fuera del infierno.
Pero también es un peligro. Uno real. Uno capaz de destruirlo.
Entre lealtades que queman, secretos mortales y un deseo que amenaza con consumirlos, Anael deberá
¿entregarse a la esperanza que Lisandro le ofrece… o volver a hundirse en la oscuridad que su apellido exige?
Porque en esta historia, no todos los villanos cargan armas.
Y no todos los salvadores vienen a salvarte.
Una novela cargada de tensión, romance prohibido y emociones al límite, donde amor y destrucción caminan de la mano.
Perfecta para lectores que
✓ Romance LGBTQ+ oscuro y emocional
✓ Policias + criminales (pero con corazón)
✓ Traición, tensión y química explosiva
✓ Protagonistas rotos buscando redención
Lisandro podría ser su última esperanza…
¿o será también uno de sus verdugos?
Esta historia está dividida en dos partes, esta es la primera.
Su único refugio es Barud Sinclair, amigo de la infancia y traficante leal, hasta que el submundo donde se mueve estalla en una guerra brutal. Entre persecuciones, traiciones y amenazas por todos lados, Anael es arrastrado a una encrucijada que jamás imaginó.
Es entonces cuando aparece Lisandro Bello, un inspector incorruptible que no encaja en su mundo… pero que despierta en él un amor prohibido, visceral y devastador. Lisandro es la promesa de algo que Anael nunca creyó redención, protección, un camino fuera del infierno.
Pero también es un peligro. Uno real. Uno capaz de destruirlo.
Entre lealtades que queman, secretos mortales y un deseo que amenaza con consumirlos, Anael deberá
¿entregarse a la esperanza que Lisandro le ofrece… o volver a hundirse en la oscuridad que su apellido exige?
Porque en esta historia, no todos los villanos cargan armas.
Y no todos los salvadores vienen a salvarte.
Una novela cargada de tensión, romance prohibido y emociones al límite, donde amor y destrucción caminan de la mano.
Perfecta para lectores que
✓ Romance LGBTQ+ oscuro y emocional
✓ Policias + criminales (pero con corazón)
✓ Traición, tensión y química explosiva
✓ Protagonistas rotos buscando redención
Lisandro podría ser su última esperanza…
¿o será también uno de sus verdugos?
Esta historia está dividida en dos partes, esta es la primera.
327 pages, Kindle Edition
Published November 29, 2025
About the author
Paz Iribarne
76 books50 followersLibera tus sentidos, siente el amor, la pasión. Eso que solo podemos sentir los humanos, que nos acerca un poco más a los dioses 🔥🔥🔥.
Escribo con el alma y me propongo tocar la tuya. 🌼✨
El amor es simple, visceral, auténtico, aguerrido, está hecho sólo para valientes, para los que animan y luchan por conquistarlo. El amor no tiene miedo, no tiene excusas, es a todo o nada, de lo contrario nunca fue amor.
Escribo sobre seres que están dispuestos al amor, a encontrarse a sí mismos, a perderse en el deseo y renacer una vez más.
Entrégate al amor, al enorme placer de ser vos mismo, sin etiquetas, sin ataduras.
Esta es mi propuesta.
Mi sueño no es solo despertar tus sentidos, mi sueño es tocar tu alma porque es así como escribo 💖💖💖.
Visita mi perfil de Amazon en donde encontrarás mis novelas editadas y donde podrás adquirirlas si estás interesado.
Soy creadora de la Saga Besos Ocultos (gay) - Apasionadas (heterosexual), la Trilogía Obsesiones (gay), la Saga Deseo eterno(gay), la Trilogía Juegos de poder (gay), la trilogía Callums (gay) Trilogía Locura de amor (gay) junto con algunos volúmenes independientes 🔞🔞
Espero te enamores de mis personajes de la misma forma que yo 😘😉
Instagram: https://www.instagram.com/iribarnepaz/
Twitter: https://twitter.com/IribarnePaz
Mail: paziribarne.novelas@hotmail.com
Mi tienda en Amazon https://www.amazon.com/author/pazirib...
Escribo con el alma y me propongo tocar la tuya. 🌼✨
El amor es simple, visceral, auténtico, aguerrido, está hecho sólo para valientes, para los que animan y luchan por conquistarlo. El amor no tiene miedo, no tiene excusas, es a todo o nada, de lo contrario nunca fue amor.
Escribo sobre seres que están dispuestos al amor, a encontrarse a sí mismos, a perderse en el deseo y renacer una vez más.
Entrégate al amor, al enorme placer de ser vos mismo, sin etiquetas, sin ataduras.
Esta es mi propuesta.
Mi sueño no es solo despertar tus sentidos, mi sueño es tocar tu alma porque es así como escribo 💖💖💖.
Visita mi perfil de Amazon en donde encontrarás mis novelas editadas y donde podrás adquirirlas si estás interesado.
Soy creadora de la Saga Besos Ocultos (gay) - Apasionadas (heterosexual), la Trilogía Obsesiones (gay), la Saga Deseo eterno(gay), la Trilogía Juegos de poder (gay), la trilogía Callums (gay) Trilogía Locura de amor (gay) junto con algunos volúmenes independientes 🔞🔞
Espero te enamores de mis personajes de la misma forma que yo 😘😉
Instagram: https://www.instagram.com/iribarnepaz/
Twitter: https://twitter.com/IribarnePaz
Mail: paziribarne.novelas@hotmail.com
Mi tienda en Amazon https://www.amazon.com/author/pazirib...
Ratings & Reviews
Friends & Following
Create a free account to discover what your friends think of this book!
Community Reviews
Displaying 1 - 2 of 2 reviews
September 25, 2026
Hay algo en el cosmos literario que maneja Paz Iribarne que me ha dejado completamente hipnotizada.
No es algo específico: ni la trama ni los personajes por separado. La balanza se inclina, sobre todo, hacia el estilo narrativo de la autora y esa capacidad que tiene para atraparme con sus palabras.
Desde el primer minuto me di cuenta de que había algo atractivo en su forma de escribir. Algo que me hacía querer seguir leyendo incluso cuando, por el camino, encontraba decisiones narrativas que no terminaban de convencerme.
Me explico.
Uno de los detalles que más me llamó la atención fue su tendencia a contarme en vez de mostrarme. Es un recurso que, personalmente, no suelo disfrutar porque muchas veces siento que puede empobrecer el texto y restarles fuerza a determinadas escenas.
Pero este caso en particular rompe mis propios esquemas.
No es el qué, sino el cómo.
Porque Paz consigue algo que, para mí, no es sencillo: puede contarme lo que está ocurriendo, decirme qué sienten los personajes y explicarme parte de lo que sucede sin conseguir que deje de creérmelo.
Y ahí está precisamente la perfecta contradicción que encontré en Letal.
La historia está armada de una manera en la que entras en un laberinto sabiendo que dentro hay caos y destrucción, pero ese laberinto está construido con ladrillos firmes, paredes llenas de cuadros hermosos y tapices llamativos. Incluso escuchas alguna melodía proveniente de una habitación sin salida, pero te da igual porque estás tan obnubilada con lo que estás viviendo que ya no importa demasiado lo que haya al otro lado.
Es una analogía un poco divertida, pero así me sentí durante toda la novela.
Entras sin saber muy bien dónde estás y, poco a poco, empiezas a avanzar. Y en este caso la sensación de estar perdida aumenta porque aparecen muchos personajes que han sido protagonistas de libros anteriores. Hay nombres, relaciones y referencias que yo no conocía y que, inevitable, me hicieron sentir que estaba llegando tarde a una historia que ya llevaba tiempo cocinándose.
Pero, para mi sorpresa, nunca llegó a ser un problema real.
La historia se sostiene por sí misma y consigue que sigas avanzando aunque no conozcas todo lo que ocurrió antes. Y hasta en eso siento que Paz se la juega y sale bastante bien parada.
Ahora bien, hay un detalle que sí me hizo echar el freno y que, curiosamente, solo se lo perdono a Paz porque es la única autora que, hasta ahora, ha conseguido jugar conmigo de esta manera.
Tiene que ver con algunas de las escenas emocionalmente más fuertes.
En determinados momentos me quedé con la sensación de que necesitaban un poco más de tiempo de desarrollo. No porque no resultaran creíbles —porque me lo creí todo—, sino porque me habría gustado permanecer más tiempo dentro de ellas.
Me habría gustado ver cómo esos momentos iban transformando poco a poco a los personajes, cómo determinadas emociones se asentaban y cómo las consecuencias de lo ocurrido iban tomando forma delante de mí, en lugar de recibir parte de esa transformación ya contada.
Y esto es importante para mí: mi problema no fue la falta de credibilidad.
Al contrario.
La historia consiguió que me creyera lo que estaba leyendo. Mi sensación fue más bien que algunas escenas tenían el potencial para seguir desarrollándose mucho más de lo que finalmente pude experimentar como lectora. Y yo quería quedarme un poquito más allí.
Sí, soy masoquista. No me juzguen.
Porque hay momentos en los que pienso: «Necesitaba un poco más».
Más tiempo.
Más desarrollo.
Más espacio para que determinadas emociones y personajes se asentaran en mi psique y m corazón.
Pero si hay algo que me llevo de Letal es, sin duda, la escritura de Paz Iribarne.
Tiene una capacidad para hipnotizar con las palabras que me resulta difícil de explicar. Puedes estar señalando mentalmente una decisión narrativa que no termina de convencerte y, aun así, unas páginas después sigues completamente atrapada.
Y eso, para mí, tiene muchísimo mérito.
Porque una cosa es que una historia te guste y otra muy distinta es que la forma de contarla tenga la capacidad de arrastrarte incluso cuando no todo te convence.
Los personajes terminan siendo, además, una de las mejores maneras de definir esta novela. Te quedas con ellos incluso después de cerrar el libro y, de repente, te descubres buscando más historias sobre ellos en cualquier otra novela que haya escrito la autora.
Es adicción en el sentido más crudo de la palabra.
En definitiva: es leer y no parar.
La novela te devora a ti en vez de ser tú quien la devore a ella.
Y no culpo a la escritora. De seguro que, como lectora, a ella le pasa lo mismo con sus propias historias.
En mi caso, Letal tenía que ser mi puerta de entrada a Paz Iribarne y, sinceramente, creo que no podía haber salido mejor parada.
Ya estoy haciendo una lista con todos los libros que tiene la autora en su perfil.
Así que sí.
Paz Iribarne acaba de entrar en mi paseo de la fama literaria de autoras favoritas del año.
No es algo específico: ni la trama ni los personajes por separado. La balanza se inclina, sobre todo, hacia el estilo narrativo de la autora y esa capacidad que tiene para atraparme con sus palabras.
Desde el primer minuto me di cuenta de que había algo atractivo en su forma de escribir. Algo que me hacía querer seguir leyendo incluso cuando, por el camino, encontraba decisiones narrativas que no terminaban de convencerme.
Me explico.
Uno de los detalles que más me llamó la atención fue su tendencia a contarme en vez de mostrarme. Es un recurso que, personalmente, no suelo disfrutar porque muchas veces siento que puede empobrecer el texto y restarles fuerza a determinadas escenas.
Pero este caso en particular rompe mis propios esquemas.
No es el qué, sino el cómo.
Porque Paz consigue algo que, para mí, no es sencillo: puede contarme lo que está ocurriendo, decirme qué sienten los personajes y explicarme parte de lo que sucede sin conseguir que deje de creérmelo.
Y ahí está precisamente la perfecta contradicción que encontré en Letal.
La historia está armada de una manera en la que entras en un laberinto sabiendo que dentro hay caos y destrucción, pero ese laberinto está construido con ladrillos firmes, paredes llenas de cuadros hermosos y tapices llamativos. Incluso escuchas alguna melodía proveniente de una habitación sin salida, pero te da igual porque estás tan obnubilada con lo que estás viviendo que ya no importa demasiado lo que haya al otro lado.
Es una analogía un poco divertida, pero así me sentí durante toda la novela.
Entras sin saber muy bien dónde estás y, poco a poco, empiezas a avanzar. Y en este caso la sensación de estar perdida aumenta porque aparecen muchos personajes que han sido protagonistas de libros anteriores. Hay nombres, relaciones y referencias que yo no conocía y que, inevitable, me hicieron sentir que estaba llegando tarde a una historia que ya llevaba tiempo cocinándose.
Pero, para mi sorpresa, nunca llegó a ser un problema real.
La historia se sostiene por sí misma y consigue que sigas avanzando aunque no conozcas todo lo que ocurrió antes. Y hasta en eso siento que Paz se la juega y sale bastante bien parada.
Ahora bien, hay un detalle que sí me hizo echar el freno y que, curiosamente, solo se lo perdono a Paz porque es la única autora que, hasta ahora, ha conseguido jugar conmigo de esta manera.
Tiene que ver con algunas de las escenas emocionalmente más fuertes.
En determinados momentos me quedé con la sensación de que necesitaban un poco más de tiempo de desarrollo. No porque no resultaran creíbles —porque me lo creí todo—, sino porque me habría gustado permanecer más tiempo dentro de ellas.
Me habría gustado ver cómo esos momentos iban transformando poco a poco a los personajes, cómo determinadas emociones se asentaban y cómo las consecuencias de lo ocurrido iban tomando forma delante de mí, en lugar de recibir parte de esa transformación ya contada.
Y esto es importante para mí: mi problema no fue la falta de credibilidad.
Al contrario.
La historia consiguió que me creyera lo que estaba leyendo. Mi sensación fue más bien que algunas escenas tenían el potencial para seguir desarrollándose mucho más de lo que finalmente pude experimentar como lectora. Y yo quería quedarme un poquito más allí.
Sí, soy masoquista. No me juzguen.
Porque hay momentos en los que pienso: «Necesitaba un poco más».
Más tiempo.
Más desarrollo.
Más espacio para que determinadas emociones y personajes se asentaran en mi psique y m corazón.
Pero si hay algo que me llevo de Letal es, sin duda, la escritura de Paz Iribarne.
Tiene una capacidad para hipnotizar con las palabras que me resulta difícil de explicar. Puedes estar señalando mentalmente una decisión narrativa que no termina de convencerte y, aun así, unas páginas después sigues completamente atrapada.
Y eso, para mí, tiene muchísimo mérito.
Porque una cosa es que una historia te guste y otra muy distinta es que la forma de contarla tenga la capacidad de arrastrarte incluso cuando no todo te convence.
Los personajes terminan siendo, además, una de las mejores maneras de definir esta novela. Te quedas con ellos incluso después de cerrar el libro y, de repente, te descubres buscando más historias sobre ellos en cualquier otra novela que haya escrito la autora.
Es adicción en el sentido más crudo de la palabra.
En definitiva: es leer y no parar.
La novela te devora a ti en vez de ser tú quien la devore a ella.
Y no culpo a la escritora. De seguro que, como lectora, a ella le pasa lo mismo con sus propias historias.
En mi caso, Letal tenía que ser mi puerta de entrada a Paz Iribarne y, sinceramente, creo que no podía haber salido mejor parada.
Ya estoy haciendo una lista con todos los libros que tiene la autora en su perfil.
Así que sí.
Paz Iribarne acaba de entrar en mi paseo de la fama literaria de autoras favoritas del año.
Displaying 1 - 2 of 2 reviews



