Eurídice de Egas es una auténtica maestra con el martillo y el cincel. Pero no solo destaca por eso. Es tan observadora e intuitiva que, tras resolver un crimen en la cantera macedonia en la que trabaja, el mismísimo príncipe Agatocles la reclama en Éfeso. Nadie ha sido capaz de esclarecer qué está pasando en una prominente mansión de la ciudad.
Los rumores dicen que está encantada y que ni un solo hombre ha sido capaz de pasar la noche en su interior.
Átalo Filaulós, político y aristócrata local, es el dueño de esta casa misteriosa. Y pese que al principio le cuesta confiar en Eurídice, muy pronto se sentirá fascinado por su valentía y su frescura.
Pero la mansión no es la única que guarda secretos y los espíritus malignos son solo uno de los peligros que los acechan.
Intrigas políticas, fantasmas, una heroína singular y mucho humor en esta novela ambientada en la Antigua Grecia en la que aprenderás que el amor puede, literalmente, caer del cielo.
Cristina Mestre, la autora, nos trae una novela ambientada en la Grecia helenística que aúna características de novela romántica con el thriller y el misterio con la novela histórica, y todo ello con un toque de humor, sarcasmo e ironía que la hace muy atractiva. La sinopsis dice lo siguiente: Grecia. Año 284 a.C. Eurídice de Egas es una auténtica maestra con el martillo y el cincel. Pero no solo destaca por eso. Es tan observadora e intuitiva que, tras resolver un crimen en la cantera macedonia en la que trabaja, el mismísimo príncipe Agatocles la reclama en Éfeso. Nadie ha sido capaz de esclarecer qué está pasando en una prominente mansión de la ciudad. Los rumores dicen que está encantada y que ni un solo hombre ha sido capaz de pasar la noche en su interior. Átalo Filaulós, político y aristócrata local, es el dueño de esta casa misteriosa. Y pese que al principio le cuesta confiar en Eurídice, muy pronto se sentirá fascinado por su valentía y su frescura. Pero la mansión no es la única que guarda secretos y los espíritus malignos son solo uno de los peligros que los acechan. Intrigas políticas, fantasmas, una heroína singular y mucho humor en esta novela ambientada en la Antigua Grecia en la que aprenderás que el amor puede, literalmente, caer del cielo. En cuanto abrimos la novela nos encontramos con una protagonista, Eurídice, que guarda un gran secreto, pero que es una mujer fuerte con gran inteligencia y perspicacia. Siguiendo su camino vital nos iremos adentrando en una de las ciudades más importantes bajo dominio griego – macedonio, Éfeso. En esta ciudad, podremos visualizar cómo era la vida en las poblaciones helénicas, con la gran diferenciación existentes entre las distintas clases sociales, e internándonos en la manera de hacer política de los prohombres y cómo robaban a la población. Sin embargo, el tema principal de la obra se centra en la búsqueda y resolución de un caso de apariciones fantasmales y las creencias en seres sobrenaturales de los griegos antiguos. De esta manera, descubrimos los métodos y actos para congraciarse con los muertos. A su vez, también descubriremos que existían numerosos embaucadores que se beneficiaban de la credulidad y la superstición de la gente con estos temas. Y unido a esto, se desarrolla una historia de amor donde, dando igual la época, vemos que da igual la edad que se tenga y la clase social a la que se pertenezca o el dinero que se posee para sentirse y actuar de forma atolondrada, sintiendo el rubor propio del enamoramiento. Incluso en esta ocasión, mezclando personas de clases sociales distintas e incluso otras del mismo sexo. Por otro lado, también nos da pequeños detalles históricos sobre la situación política del imperio creado por Alejandro Magno después de su muerte y las guerras entre sus generales. Personalmente creo que es una fantástica lectura que aporta una visión distinta de la vida y la situación de la mujer en la Grecia helenística. Por ello considero que es una lectura Muy Recomendable.
Eurídice debería abrir una agencia de detectives oficialmente, financiada por Átalo. Me la he leído en tres sentadas. Eso sí, me ha dejado yearning muy fuertemente por culpa de estos dos.
¡La estrella de Egas me ha conquistado completamente! Nos transporta a la Grecia del año 284 a. C. con una mezcla impresionante de intriga política, misterio, romance y un toque sobrenatural que hace que no puedas soltar el libro.
Eurídice es una protagonista increíble, valiente y con carácter, mientras que Átalo evoluciona de forma natural y muy realista. Los secundarios, como Filipa, Parísatis, Menandro o Agatoples, están fantásticamente perfilados y enriquecen cada escena. La ambientación es tan vívida que te hace sentir dentro de la Grecia antigua, desde el teatro hasta la vida cotidiana.
La historia te envuelve desde la primera página, con giros sorprendentes, momentos de tensión y romance sutil, creando una lectura adictiva y totalmente absorbente. Y ese final… ¡madre mía! Te deja deseando el siguiente libro sin poder esperar ni un segundo.
Este libro me ha resultado ameno y con el misterio perfecto para querer seguir leyendo. Además, volver a la Antigua Grecia ha sido todo un placer; hacía tiempo que no me acercaba a este género y lo he disfrutado mucho. Es el primer libro que leo de la autora, pero desde luego no será el último.
La historia nos sitúa en Éfeso, en plena época helenística, y nos presenta un relato que se mueve entre el misterio y lo paranormal, enfrentando a los personajes a fuerzas que van más allá de lo humano pero también a muchos sentimientos con los que nos podemos identificar en la actualidad. A todo ello se suma una trama política y familiar que se desarrolla a fuego lento, al igual que la historia de amor.
La gran protagonista es Eurídice, una joven macedonia que trabaja grabando inscripciones y que tiene una habilidad especial para resolver problemas y ayudar a vecinos y amigos con aquello que les roba el sueño.
Átalo, por su parte, es un noble con peso político que no logra encontrar la paz desde que compró una mansión convertida en escenario de sucesos inexplicables. La llegada de Eurídice a su vida no solo destapa el misterio que rodea la casa, sino que también saca a la luz fantasmas del pasado del propio Átalo.
El final es abierto y deja con ganas de más, tanto en lo político como en lo romántico. Personalmente, espero y deseo una continuación, porque yo no me puedo quedar así. Ejem, ejem.
He de decir que he adorado al personaje de Eurídice. A pesar de no haber tenido una vida fácil, demuestra ser una mujer fuerte, valiente y decidida, capaz de plantar cara a todas las circunstancias que la vida le pone por delante. Me gusta mucho la mezcla de ficción y realismo que se le da al personaje, porque me gusta pensar que no solo ahora existen mujeres con la valentía de decir lo que piensan, incluso cuando en aquella época las consecuencias podían ser brutales por comportamientos así. Y sí, quiero creer que existieron Átalos, Agatocles y Menandros que respetaban y no castigaban a mujeres con este tipo de carácter.
Por otro lado, también me ha gustado la historia secundaria que se desarrolla con Filipa y Parysatis. Y he echado en falta saber más sobre Syros o Menandro.
Por último, comentar que este libro es apto para cualquier tipo de lector, tenga o no conocimientos sobre la Antigua Grecia. La autora escribe desde la cercanía y con un lenguaje actual, sin dejar de incorporar datos históricos interesantes que desarrolla en los pies de página. No se hacen ni excesivos ni pesados, sino los justos para ayudarte a situarte en la época sin perderte.
Por ello, si te gustan las historias de la antigua Grecia, con misterio, acción, fuerza política y un poquito de amor, te recomiendo esta historia.
Y no puedo acabar sin antes dejar una frase del propio libro:
"... eran dos caras de la misma moneda, dos mujeres que se distinguían del resto, para bien o para mal, y que habían tenido que aprender que el clavo que más sobresale es el que se lleva el martillazo". Pág.145.
📚 Ingredientes: misterio + mansión donde pasan “cosas” + intriga política + romance a fuego leeeeeento
💭 Empecé esta novela sin tener claro si estaba ante histórica, romance, misterio paranormal… ¿Y cuando la terminé? Solo diré una cosa: no será mi última de Cristina Mestre.
📌 ¿De qué va la cosa? (sin destripes)
Éfeso, siglo III a. C. Eurídice de Egas trabaja con martillo y cincel (ELLA, la lapicida) y además tiene esa mezcla peligrosa de intuición + sangre fría que hace que la llamen cuando los demás ya están tirando la toalla. Tras resolver un crimen en su entorno de trabajo, la mandan a Éfeso, donde Átalo está desesperado porque su mansión… digamos que se ha ganado el título de peor Airbnb de la ciudad. Nadie aguanta una noche dentro. Y hasta aquí puedo leer.
✨ Lo que me ha gustado
✅ Eurídice: ELLA, una reina. Tiene una vida difícil, pero va de frente. Es valiente sin volverse invencible e inteligente sin volverse fría.
✅ El equilibrio de tramas: lo paranormal suma tensión, la intriga política y familiar se cuece despacito y cuando no miras ¡boom! Aparece un romance.
✅ La divulgación histórica: aquí se nota oficio. Como arqueóloga e historiadora he disfrutado muchísimo el punto de rigor. La información está integrada de forma amena.
🌫️ Lo único que me ha chirriado un poco
❌ A ratos el vocabulario suena demasiado moderno y, con esa atmósfera helenística tan bien armada, el contraste se nota.
📌 En definitiva: perfecta si te apetecen Grecia helenística, una protagonista con carácter, misterio con toque paranormal, conspiraciones que se van cerrando como una red… y un romance que se toma su tiempo.
📝 Nota para Cristina: dame libro dos. Necesitamos “ese final”. Ya. 😌
Una bonita historia que aúna el romance, la ficción histórica, intrigas políticas y un toque paranormal.
La autora nos traslada a Éfeso durante la época helenística (s. III a. C.) para contarnos la historia de Eurídice, una muchacha macedonia que trabaja en un taller de inscripciones y que se ve obligada a viajar a la ciudad efesia para resolver un enigma en la mansión de Átalo.
Átalo es un noble de Éfeso que no para de tener problemas en una vivienda que compró y con la que tiene dolores de cabeza.
Cuando Eurídice conoce a Átalo, esta se ve envuelta en una red de conspiraciones políticas en las que no desea caer, pues guarda un secreto que no quiere desvelar.
La historia también tiene un toque de misterio y terror. Y, la verdad, pobre Eurídice luchando contra fuerzas de ultratumba. Aunque de pobre no tiene nada, porque es una luchadora nata y lo demuestra con creces en la historia.
La única pega que le pongo al libro es el lenguaje y la ambientación. Soy fan de la Antigua Grecia y soy una lectora exigente con aquello que me gusta. A veces el lenguaje me ha sonado demasiado moderno y algunas situaciones en las que se mete Eurídice me han resultado un poco inverosímiles respecto a una mujer en aquella época. Pero la historia en general me ha gustado y a los protagonistas les he cogido cariño. Incluso los echo de menos.
P.D. para la autora: Ese beso entre Átalo y Eurídice… si no lo he imaginado cien veces lo he hecho doscientas. ¡Me has tenido en ascuas toda la novela! Espero una segunda parte o lo que sea.