Ciudad Cadáver es un reducto que sobrevive más allá del tiempo y del espacio. Los anales de esta urbe antiquísima registran numerosas calamidades y un siniestro catálogo de desgracias. Brujas, demonios, hechiceros ancestrales, artistas enloquecidos y horrendas criaturas de pesadilla han convivido desde siempre en Ciudad Cadáver. Las últimas noticias registran el advenimiento de una antigua maldición: la Peste deambula por las calles de esta pútrida localidad. En medio del caos y la destrucción, los sobrevivientes serán testigos del resurgir de las oscuras supersticiones que han jalonado la cronología de Ciudad Cadáver. Emerjes el Sabio, un célebre pensador de la antigüedad; Desiré, una joven hechicera; el Padre Syd, un astuto e impío heresiarca; Antoine Brunet, un ávido recolector de sueños; Frida Kurucz, una Bruja Superior sedienta de venganza; Jakub Kalinowski, un escritor acosado por abigarradas pesadillas apocalípticas... La peripecia de estos personajes compone el paisaje integral de Ciudad Cadáver, una comunidad maldita que, aunque abocada a la destrucción, aún permanece en pie, agonizante y enferma, un poco más allá de los límites de la realidad.
Ciudad Cadáver se presenta como un fascinante muestrario de cuentos que dan forma a una macronarración de horror filosófico, en cuya estela es palpable la influencia de autores como Thomas Ligotti, Robert W. Chambers, Jorge Luis Borges o Stefan Grabinski. A través de una prosa barroca y envolvente, Leandro Pinto diseña la desquiciante cartografía de Ciudad Cadáver, un espacio mito-poético vívido y extraordinario, indisoluble en la memoria del lector.
Leer Ciudad Cadaver ha sido toda una experiencia, y es que no es un libro de terror al uso. He de decir que cuando lo empecé llegué a pensar que no sería un libro para mí. ¡Pero qué equivocada estaba! Porque lo que me ha regalado es un viaje de horror ontológico que difícilmente olvidaré. Su lectura nos transporta a una ciudad decadente, podrida e infecta. En cada rincón encuentras un mundo marchito y desesperanzado. Un lugar repleto de leyendas y profecías que nos conducen, parece ser, a la muerte. Ciudad Cadaver es terror con tintes góticos. Leandro utiliza una narración barroca, pero a la vez sencilla, que te envuelve y te sumerge en este universo tan bien creado. Y nos lo ofrece a partir de pequeños relatos, con dos líneas temporales, que acaban estando interconectados y que acaban componiendo un todo. Con personajes que han creado sus propias formas de sobrevivir y que han creado sus propias creencias y amuletos. Un libro que ha sido una grata sorpresa y que no puedo dejar de recomendar.