Un lobo sin manada. Una curandera marcada por la luna. Un valle que escucha y, a veces, responde.
Kieran lleva consigo una cicatriz que nunca sana y un nombre que nadie osa Wintervale, la manada devorada por la sombra hace años. Desde entonces, vaga solo, marcado por un poder que no comprende. Cuando cae herido en el valle de Oakheart, Anna —curandera y loba del bosque— lo encuentra. No debería ayudarlo, pero el valle lo reclama y la luna parece susurrar su nombre. Entre ambos nace un vínculo imposible, una llamada que despierta viejas fuerzas, donde la luz y la oscuridad se confunden, y el amor se convierte en la única frontera contra lo que acecha entre los árboles.
El primer aullido es el primer relato de la saga Lobos de Oakheart: una historia de redención, manadas perdidas y amores que desafían la sombra.
Me gusto el relato, es de lectura rápida con tropes de lobo, herencia maldita y destino
Pero al principio me costo entender los diálogos y me incomodo, al momento de leer, muchas aclaraciones de '':'', desde mi punto interrumpe el ritmo de la lectura. Si bien la historia me gusto, transmite un ambiente cálido y querer seguir leyendo la siguiente parte de la saga, ya que deja un final abierto