«La novela es densa y elíptica, un paisaje onírico con una poderosa resaca […]. [Una] desgarradora y laberíntica obra maestra.»
-Katie Kitamura,The New York Times
«Cuídate de mí, amor mío / cuídate de la silenciosa del desierto». Este verso de Alejandra Pizarnik aparece escrito con esmalte de uñas en la pared de un callejón, junto al cadáver mutilado de un hombre. La primera en descubrirlo es la profesora Cristina Rivera Garza. Tras avisar a la policía, es interrogada por una detective en homicidios que le pide examinar la fotografía de la escena del crimen. Al reconocer de inmediato el verso, la profesora se convierte en informante clave del caso. Pronto aparecen nuevas víctimas junto a otros poemas, lo que apunta a un asesino en serie. La detective comienza una lista de sospechosos, mientras que la profesora recibe la primera nota siniestra de alguien que las está acechando.
Publicada por primera vez en 2007, La muerte meda es una novela visionaria y emocionante. Escrita por la ganadora del premio Pulitzer y una de las voces literarias más relevantes en el mundo hispano, Cristina Rivera Garza, esta historia pone en jaque los tópicos tradicionales de la novela policiaca y nos devuelve, como un espejo, preguntas inquietantes sobre el deseo y la muerte.
Cristina Rivera Garza is the author of numerous works of fiction and non-fiction. Originally written in Spanish, these works have been translated into English, French, Italian, Portuguese, Korean, and more. Born in Mexico in 1964, she has lived in the United States since 1989. She is Distinguished Professor in Hispanic Studies and Director of Creative Writing at the University of Houston and was awarded the MacArthur “Genius” Grant in 2020.
Cristina Rivera Garza tiene una habilidad lingüística impresionante, tanto como una cantante de ópera intentando cantar un reguetón. Esta novela (¿es una novela?) es un homenaje evidente a Pizarnik: ¿qué pasaría si una poeta se vuelve una asesina serial, una que cobra venganza contra los hombres y los mata y los castra? La premisa es chula; lástima que no se da el tiempo de desarrollar la historia porque prefiere irse por otros caminos: el de la novela fragmentada, el del ensayo y el de la poesía misma. Uno se queda con ganas de seguir leyendo esa historia policiaca que se nos promete en el inicio, pero en cambio nos perdemos en el engolosinamiento lingüístico de la escritora. Uno es como de: ajá, escribes de poca madre mija, pero ya dime quién es la maldita asesina. Es evidente que es la intención de la autora; es su estilo, su sello. Pero a mí, siendo fan de la novela policiaca como género, me dejó con sed de más.
Un experimento interesante donde la trama principal del thriller no reside en el crimen sino en las reflexiones que el crimen provoca en los protagonistas. La mezcla entre poesía, prosa y personajes resulta creativa pero al final es un poco tediosa, se siente mal lograda.