La madrugada del 2 de noviembre de 1975, una patrulla de los carabinieri halló el cadáver de Pier Paolo Pasolini en un descampado de Ostia, a las afueras de Roma. El suceso conmocionó a la sociedad de la época, de la que el artista había sido una de sus voces más brillantes y controvertidas. Cincuenta años después de su asesinato, Las siete vidas de Pasolini reivindica su legado para demostrar, si hiciera falta, la complejidad y vigencia de un autor inclasificable.
A través de siete ensayos inéditos, firmados por Pablo Caldera, Mario Colleoni, Juan Gallego Benot, Pedro Víllora, Déborah García, Silvia Martín Gutiérrez y Andrés Catalán, este libro propone un recorrido por las múltiples facetas del creador el cineasta, el novelista, el pintor, el dramaturgo, el amante, el filósofo y el poeta. No se trata de una biografía ni de un estudio académico al uso, sino de una lectura personal y crítica de cada una de esas vidas que habitaron a Pasolini, prologada por el escritor Vicente Monroy.
Desde su cine incómodo y transgresor hasta su compromiso político, pasando por su pasión por la belleza que se encuentra en los márgenes, Las siete vidas de Pasolini explora la intensidad y la diversidad de un universo que desbordó los límites del arte y del pensamiento. Es también un espejo del una invitación a releer al artista como una figura radicalmente contemporánea.
Es este libro el retrato de un artista visto desde 7 ángulos, desde 7 perspectivas diferentes por 7 personas diferentes: Pablo Calderón, Mario Colleoni, Juan Gallego Benot, Pedro Víllora, Déborah García, Silvia Martín Gutiérrez y Andrés Catalán, con nada menos que también Vicente Monroy en el prólogo, que nos introduce bellamente hacia la luz y la sombra de este artista llamado Pier Paolo Pasolini.
Pier Paolo se dedicaría al cine, a la dramaturgia, a la poesía, a la pintura... Reunidos en 7 ensayos, tenemos al Pasolini cineasta, el novelista, el pintor, el dramaturgo, el amante, el filósofo y el poeta, y es a través de su obra que vamos conociéndolo, vamos sabiendo más y más de él, vamos adentrándonos en su mundo tan visceral, único y particular, pese a la multitud de referencias que nos propone en su trabajo.
Es este libro sin duda un libro especialmente elaborado, dedicado en cuerpo y alma a la pasión por las artes que Pasolini haría en vida. Desde sus primeros pinitos en la poesía, en la narrativa, hasta abarcar por completo el cine y la dramaturgia. De este antepenúltimo tomaría la mano más a menudo, pues lo consideraba como el medio más amable a su persona y que más y mejor sabía retratar su peculiar universo. Con fuertes tendencias políticas y filosóficas, tenemos a un artista que abogaría por nombrar aquello que no se podía nombrar, que se entusiasmaría por decir lo que no se podía decir. Él amaba y él hablaba. Él dirigía, pero nunca alzaría la voz hacia los actores y los productores de sus películas y dramas.
En efecto, Pier Paolo Pasolini es visto aquí desde el ángulo del “Ser artista total”. Incomprendido y vilipendiado, y es que sus obras se mueven entre ese mundo visceral que es el homoerotismo y lo transversal en torno a lo moral y lo ético, sería un artista completo en su más hondo sentido y no será hasta llevar al cine su poesía y su poesía al cine que no se le tomará demasiado en serio. Pero sus películas hablan por ellas mismas. Su filosofía, fuertemente influenciada por diversos filósofos como Platón o Spinoza o la filosofía hinduista y el marxismo entre otros, es aquí mostrada en todos sus referentes. Por igual todas sus películas, sus narrativas y poesías, sus obras teatrales. Estamos ante el hombre último que abogaría por un alcance de su individualidad en las masas.
Pier Paolo Pasolini es un hombre guía. Él veneraba lo antiguo sin despreciar el presente, aunque políticamente se vería imbuido por tendencias comunistas que no eran muy apreciadas en Italia. El artista y poeta obsequiaba a la realidad con sus obras en clave mitológicas, en clave artísticas, en clave políticas y oníricas. Cabe destacar que él nombra y hace cine para mostrar un pasado en el presente con hechos y cosas del presente. Que su poesía era puramente emocional, con remembranzas a esa inocencia infantil y ese paso clave en su obra que es mostrar el paso a la adultez. A otro tipo de mirada, otro tipo de estar ante el mundo.
Con estos ensayos estamos sin duda ante un hombre que se impulsaría desde la hondura de su ser hacia lo más alto a través de las artes y todo lo que ellas conllevaban. Sin duda es un libro primordial para conocer su obra, conocer sus aspectos más personales o controvertidos o artísticos, todo desde unos puntos de vista de manera inigualables. Otros no lo habrían hecho mejor, pues han sabido traernos al Pasolini que todos apreciamos y que queremos conocer.