Western sucio, a ratos desagradable, donde Macan se mueve en los lugares más incómodos (el racismo, el clasismo, la codicia, el abuso de jóvenes y mujeres) para contar historias violentas en lugares poco comunes. Una banda de negros, la cacería de una familia que asesina a quienes pasan por su granja para quedarse con sus pertenencias, el penal de Yuma... Macan enfrenta a Bass a situaciones límite en las cuales tienta su habilidad y su suerte, imprimiéndole el marchamo de superviviente, a veces a su pesar. Pero por encima de estos guiones tensos, a flor de piel, está el dibujo de Kordey, muy cercano al último Corben, que sabe darle a cada historia la crueldad y la furia que requieren. Se muestra como un titán no solo en los el plano medio y el primer plano, sino también en las panorámicas a doble página que, una por álbum, se detienen en una escena espectacular. A destacar también el color de, sobre todo, Vitkovic, que con las diferentes gamas que utiliza borda todo tipo de gamas, desde el sol de justicia de Arizona a la niebla en el río Delaware a su paso por Philadelphia.
El Western más brutal con un dibujo y colorido impresionante. No conocía esta obra y tampoco soy seguidor de novelas gráficas, pero lo de este libro ha sido un descubrimiento del cuál espero ansioso la segunda parte.