Una propuesta muy disfrutona. Un cómic-juego en el que nos tocará guiar a una simpática goblin repartidora de pizzas (y a una rata vidente que supervisa su trabajo) en la entrega de un pedido al cinco veces inmortal antiduque Infémur. El susodicho villano y cliente VIP, líder del Reino Inverso, reside en lo más profundo de una mazmorra, por lo que no será sencillo entregarle la pizza... y mucho menos que llegue entera y caliente.
Lo que me parece más encomiable es el hecho de llevar el formato tradicional de los librojuegos hacia nuevos territorios. Me consta que este título no estrena el concepto de cómic-juego, pero está claro que el equipo de Grafito Editorial es pionero en el asunto.
La premisa me pareció genial, aunque al mismo tiempo me hizo pensar que me encontraría ante un pasatiempo muy ligero; debo decir que me ha sorprendido encontrarme con un desarrollo muy creativo. Se nota que Morán, el guionista, siente un gran cariño por el género del dungeon crawling, porque es capaz de poner en juego sus tropos con acierto y, al mismo tiempo, darles una vuelta de tuerca. De hecho, varias de las decisiones juegan con las ideas preconcebidas y las desencajan para provocar la sorpresa.
A destacar también algo que parece obvio, pero que para mí supone el punto más interesante desde lo narrativo: el cambio del punto de vista. Aquí estamos del lado de la pequeña goblin, vemos la otra cara de la moneda de la típica historia de mazmorras y sufrimos en nuestras carnes lo que supone residir en un entorno tan peligroso. Además, debemos enfrentarnos a grupos de «aventureros» que se sienten con el derecho de invadir la mazmorra, cargarse a todo bicho viviente y robar cualquier cosa de valor. Cualquiera que haya jugado una partida de rol de este género se sentirá interpelado y sentirá cierta vergüenza por la barbarie que «los buenos» pueden provocar en nombre del orden, la luz y blablabla.
No te me asustes, no obstante, porque estas reflexiones un poco sesudas son cosa mía; Pizza Goblin no exige ni la mitad de ellas para ser disfrutado.
En el apartado visual, y aunque el estilo de Laurielle encaja a la perfección, me pregunto si un estilo más detallado hubiera contribuido a aumentar la duración de la experiencia. Aunque no se puede decir que no se nos muestren detalles del escenario, es evidente que el dibujo se centra en planos cerrados de los personajes protagonistas, salvo muy pocas excepciones, lo que, a veces, resulta en páginas devoradas a gran velocidad. Esta es una decisión de diseño con la que la dibujante consigue centrarse en su gran habilidad para los gags exagerados (la escena con los tiburones con patas es divertidísima) y para generar química entre la protagonista y la rata vidente. El uso del color me ha parecido muy estimulante, haciéndome sentir en todo momento como si estuviera disfrutando de una golosina.
Hablando de la interactividad, nos encontramos ante una narrativa ramificada clásica, dividida en 104 secciones que ofrecen más juego de lo que parece. En parte, esto se debe a una sencilla decisión de diseño: ofrecer opciones en cada página (salvo en las introductorias), lo que genera una sensación de agilidad y variedad encomiables. El estilo de Laurielle contribuye a ello, pues se centra principalmente en la acción.
He podido rejugarlo tres veces y, aunque es cierto que es difícil esquivar ciertas escenas que sirven como «cuello de botella» para articular el relato, la sensación es de que siempre quedan nuevos rincones por explorar.
Una experiencia, en fin, muy recomendable para disfrutar del formato gamebook de manera más visual. Yo conseguí entregar mi pizza y, aunque no quiero dejar caer ningún spoiler, te daré una recomendación: piensa como una goblin y acertarás.
Nota: 4.5 Excelente comic-juego que usa de manera muy buena el formato. Es de los "simples" donde todo consiste en elegir opciones, sin nada adicional. Son 104 secciones, con múltiples finales. Un error que veo mucho, es ver libro-juegos que se pierden tanto en las opciones, que la parte narrativa acaba siendo un mero tramite. No es el caso aquí. Si, hay una mazmorra a recorrer con opciones y rutas, pero gran parte del interés viene de que los personajes son estupendos, los diálogos están muy bien escritos y toda la experiencia resulta tremendamente divertida. Incluso los finales "malos" que en algunos libro-juegos se pueden llegar a hacer pesados, aquí están hechos con tanto humor que uno quiere verlos todos. Y de paso, remarcar que el excelente dibujo es de Laurielle, tan expresiva y colorida como siempre.
No es tan fácil entregar una pizza como parece, hay un montón de opciones, posibilidades y muertes.
Divertido, entretenido y curioso. He disfrutado mucho con las siete muertes digo caminos diferentes que he tomado hasta entregar la pizza y después me he mirado las otras posibilidades. Buen dibujo y buena historia.
Un cómic de elige tu propia aventura de mi dúo favorito: Laurielle y Morán. Muy divertido de leer, me ha sacado alguna que otra risa y me han sorprendido la mayoría de los finales. Me gusta especialmente que no todos acaben en muerte, sino también en a qué dedica la goblin el resto de su vida a raíz de la decisión tomada.
Una goblin y una rata vidente se presentan ante la puerta de la mazmorra del cinco veces inmortal Antiduque Infémur. El motivo, uno muy sencillo, entregarle una pizza. Sin embargo, los caminos de la mazmorra son inescrutables.
Y es que muchos son los caminos que nuestra protagonista, a través de nuestra mano, podrá tomar. Criaturas peligrosas, decisiones difíciles y, por qué no decirlo, alguna que otra tontería es lo que nos encontraremos en este cómic juego en el que nosotros decidimos el camino.
La lectura, en este sentido, se hace muy amena y, cosa que no había disfrutado nunca, el hecho de tener que tomar una decisión al final de la página hace que podamos detenernos, además, en la ilustración.
El estilo de dibujo, en este sentido, sigue la estela de una de mis dibujantes favoritas que consigue en esta obra conjugar lo cuqui con lo terriblemente terrorífico y un poco horripilante. Por su parte, el guion de Morán es un constructo genial a desentrañar. Yo de momento he llegado a tres finales, uno terriblemente bueno, otro que te para como un hachazo y otro que te deja con la ceja levantada. Sin embargo, hay más y eso hace que tanto el cómic en sí, como el guion y la ilustración se vayan desplegando en cada lectura-partida.
Una propuesta mega interesante y que he disfrutado un montón. Espero que os animéis con él y exploréis el juego con la lectura. Disfrutad
Tremendo pepino. Divertido, interactivo, plagado de referencias a la cultura pop, escrito con un humor cercano y descacharrante y con múltiples finales (muchos más de los que me imaginaba!!!). La dupla creativa que forman Laurielle y Morán no conoce límites. ¡Muy recomendado!
Muy original. Me ha llevado de vuelta a cuando era pequeña y leía librojuegos. Hay finales muy divertidos, y no todos acaban en desastre... Totalmente recomendado! Además el arte... 👌👌
Puedo decir que Laurielle y Sergio S. Moran han hecho un trabajo excelente convirtiendo el reparto de una pizza en una aventura oscura de fantasía en la que no llevar a cabo nuestra tarea va a ser igual de divertida que cumplir con tu trabajo sin salirse del protocolo estipulado por la empresa.
Pizza Goblin es seguir la historia de una pequeña goblin que se tiene que internar en lo más peligroso de una mazmorra, con su ingenio y sin armas, al menos para ella. Donde cada paso te puede llevar a un fin de partida tan divertido como traumático. Y es que a veces tienes que seguir tu intuición o hacerle caso a una rata vidente a la que le gusta demasiado la violencia, tú eliges.
Tras dos cómic juegos excelentes, esperemos que Grafito Editorial nos siga sorprendiendo con este tipo de productos.