Estas novelas me llamaron siempre la atención desde que se publicaron y por varias razones. Primero que nada, esas portadas preciosas y que hacen rememorar a los años ´90. Por otro, la sinopsis que te invita a querer conocer a Starlie y Zoe al instante. Y por último, las diferentes modalidades para leer esta historia.
Podés empezar por Starlie y después Zoe.
O por Zoe y luego Starlie.
Y como tercera opción, leerlos al mismo tiempo alternando los capítulos para ir conociéndolas al mismo tiempo. Y esta fue la que elegí para sumergirme en estas Amistades Imperfectas.
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Starlie y Zoe son mejores amigas desde los 10 años. Ambas se conocieron en el momento justo. Zoe hacía un año que estaba en esa escuela y no tenía amistades, pero llegó Starlie. Comenzaba no solo en un nuevo colegio, sino que se mudó desde EE.UU y hablando lo justo y preciso del español, pudo entablar la primera charla tan especial con Zoe, sin saber que estaban iniciando una amistad que sabían que duraría toda la vida.
O eso es lo que pensaban a esa edad.
La actualidad nos sitúa a inicios de 1998, Starlie y Zoe comienzan el último año de secundaria con todo lo que eso significa. Querer disfrutar a más no poder esos meses, el viaje de egresados a Bariloche tan esperado, los cambios que se avecinan al terminar, las dudas, etc.
Pero nada de esto va a estar en las mentes de ambas, ya que ese primer último día de clases, Starlie entra al aula e ignora a Zoe. Está dolida, decepcionada. Nada la tenía preparada para que esa amistad terminara.
Zoe no entiende qué es lo que le pasa a Starlie. Intenta hablar y que le explique, pero a veces el enojo, el orgullo, y lo herida que una puede sentirse, nos hace tomar decisiones apresuradas.
Asi que a través de ambos libros, iremos acompañando a estas amigas en el trascurso de ese fatídico año en que su amistad tambalea. ¿Podrán solucionarlo o a veces hay cosas que son imposibles de recuperar?
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Fue un GRAN viaje leer a estas amigas. La manera en que Pamela narró ambas para poder leerlas de tal forma que se pueda leer juntas, me encantó. Súper amenas, ligeras y sencillas pero con toques de intensidad que la misma trama ameritaba en determinados momentos. Ambas novelas se complementan y vamos descubriendo capítulo a capítulo los comienzos de esta amistad con flashbacks, anécdotas con otros compañeros y un amigo muy especial para ambas. Mientras iba leyendo, mis ansias por querer saber qué es lo que pasó para que se distanciaran, eran ENORMES. Aunque ya en cierto punto algo presentí, igualmente me enojó y al mismo tiempo entendí. Porque deja en claro el desastre que puede ocasionar el no hablar las cosas, arrastrar algunos secretos, la falta de sinceridad y también el permitirse equivocar. No hay ninguna relación perfecta, y el cometer errores está en todo camino. Y ni que hablar del perdón. Hay que saber cómo y qué perdonar…
Amo las historias con muchos personajes y que tienen gran participación. Estas novelas lo tienen y hay un par que me tuvieron ENAMORADA (S, F y L. Dejo iniciales, lxs que las leyeron saben de quiénes hablo).
El gran plus sin dudas fue el contexto y la música que acompaña cada capitulo, acompañando a la perfección el momento de la trama.
La década de los 90. Yo viví mi infancia en esos años, por ende mi adolescencia la tuve a fines de la década del 2000. Pero mi generación con la de Starlie y Zoe, hubo cosas que aún se mantenían en mis años de adolescencia y pude sentirme muy identificada. Tengo los MEJORES recuerdos de esos años, no me puedo quejar. Mi secundaria fue increíble y también la había empezado en una nueva escuela, asi que todos esos cambios que vivieron Zoe y Starlie las viví. Aunque por suerte, me tocó un grupo de compañeros maravillosos y fueron 6 años inolvidables. ¿El último año? Sublime y si a eso le sumamos Bariloche, la frutilla del postre.
Me rompió el corazón cómo lo vivieron a ese viaje Starlie y Zoe en sentido de esa falta de unión, pudieron disfrutarlo a su manera, pero claramente no fue lo mismo, y no era para nada lo que siempre habían planeado.
A medida que ya se acercaba el final, el mensaje que quiso dejar Pamela con esta historia iba siendo cada vez más real. Creo que la gran mayoría sintió alguna vez en la adolescencia o en la adultez si esas amistades durarán o solo están en una etapa de nuestras vidas para dejarnos algo, a veces muy bueno y otras no tanto.
Terminé esta historia con mucha nostalgia. Me hizo recordar muchas cosas hermosas de mi adolescencia y también reflexionar en varias cuestiones que uno como adulto cree que ya no las puede sentir o vivir por el solo hecho de ser grandes. Las palabras de la autora en sus agradecimientos son LA posta.
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P.D: Si querida Zoe, hay que sentir una enorme pasión para llevar puesta la camiseta del Xeneize. Espero que con los años te hayas vuelto una fiel e intensa bostera. ¡DALE BOOO!
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P.D 2: Quiero creer que Starlie tantos años después, sigue teniendo al troll con el pelo de colores y sí, que ese lanzatazos siga siendo una reliquia.