Una gran investigación periodística, que logra desesnmascarar, aunque sea en una pequeña parte, la enigmática personalidad de Pinochet, quien, al parecer, no era más que un pobre ser acomplejado y mediocre, con una pequeñez mental tremenda y de una perversidad moral tal, que no escatimó esfuerzos en mandar a matar a su más brillante "oponente", el General Carlos Prats, por el simple hecho de que este último podía hacerle sombra con su brillantez intelectual.
Este libro deja en claro una gran verdad: mientras Pinochet fue un bibliófilo que acaparó para sí una cuantiosa suma de libros, algunos con un inconmesurable valor histórico, al mismo tiempo, tuvo el descaro de mandar a destruir lo ajeno. En este sentido, se hizo con un gran catálogo marxista, a pesar de que mandaba a quemar libros de esta línea de pensamiento por todo el país. Di que eres un ególatra y megalómano, sin decir que lo eres.
Sólo puedo mencionar, en contraposición a lo anterior, que, por momentos, en el segundo capítulo me parecía estar leyendo las memorias de Álvaro Puga Cappa, personaje que se vanagloriaba por autodenominarse como el "primer civil de la dictadura", más que una contextualización de la vida literaria de Pinochet. A pesar de esto, considero que es un excelente libro que plasma un gran antecedente histórico.