Toda editorial tiene sus autoras fetiche, esas que sabes que no te van a defraudar cuando ves su nuevo trabajo. Este es el caso de Andrea Galaxina y su increíble experiencia dentro del mundo fanzinero de este país. Con esta publicación pretendemos recopilar, en un solo libro, llamémosle «fanzine gordo», la obra y pensamiento de Andrea Galaxina a lo largo de los últimos veinte años, donde ha usado el fanzine como una herramienta para contar cosas y explicar el mundo que ella misma no terminaba de comprender.
Hola! Soy Andrea Díaz Cabezas o Andrea Galaxina. Nací en 1986 en Santander, Cantabria.
Crecí un pueblo mediano, Muriedas, demasiado cerca y a la vez demasiado lejos de Santander, ciudad que sí que estaba demasiado lejos de todo lo que me gustaba. Pero lo llevé como pude hasta que tuve la oportunidad de marcharme a Oviedo, en Asturias, a estudiar Historia del Arte.
En Oviedo, además de estudiar la carrera, conocer a algunas de mis mejores amigas e ir a un montón de conciertos, empecé a hacer fanzines. En ese momento creé mi editorial Bombas para Desayunar.
Cuando acabé la carrera, opté por hacer el Máster de Formación del Profesorado y pude comprobar que la docencia no está del todo mal.
Después de mi experiencia asturiana volví a Cantabria. En ese tiempo puse mi granito de arena en la activación de la vida cultural de Santander junto a mis amigas del Centro Cultural Eureka, organizando diversas actividades, participando en otras tantas y por supuesto, haciendo fanzines sin parar.
Por cosas de la vida, acabé marchándome a Noruega: primero a un pequeño pueblo llamado Flekke y más tarde a Bergen. Allí aprendí lo que es vivir en condiciones climáticas desfavorables, con la falta de luz y todas las cosas que os podáis imaginar de estar a miles de kilómetros de tu país de origen. En Bergen trabajé de guía enseñando la ciudad, sus monumentos y su historia a los turistas que se asomaban por allí.
Dos años en Noruega fueron suficientes y ante la oportunidad de estudiar el Máster de Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual en el Museo Reina Sofía no me lo pensé dos veces. Hice las maletas y me mudé a Madrid, donde vivo ahora.
Leídos del tirón, los fanzines de Andrea Galaxina son hasta mejores. Puedes ver mucho más clara la intención primigenia de casi todo fanzine que valga la pena: conectar con otras personas, no sentirse solo y una vez conectada, hacer cosas entre todos. Ampliar el círculo, enseñar lo que descubriste y explicar siempre con esa intención comunicativa que te hizo maquetar y fotocopiar un puñado de páginas. El libro es un catálogo de sus fanzines, comics, poemarios, boletines… es imposible hojearlo un rato y no tener ganas de HACER. Es valiosísimo esto. Andrea Galaxina empieza incendios. Solo pienso en la suerte que será ser adolescente/ post-adolescente y encontrarte con este libro.
Este libro es una joya por muchas cosas: por la maquetación exquisita y refrescante de Barrett, por el trabajo de archivo que tiene (viva un buen catálogo), y, sobre todo, porque deja por escrito lo inmesamente maravillosa y única que es Andrea.
Y aunque los fanzines sean cosa efímera, estoy seguro de que alguien en el futuro hablará de Andrea Galaxina.
Una fantasía de libro. Un ma recopilación de unos fanzines increíbles. No sabía casi nada de los fanzines y con Andrea ha sido un viaje por la cultura underground de una España que desconocía. La sobre todo me ha encantado el momento Chelo Garcia Cortés. Y en general todo lo bollero. Completamente perfecto.