Desde mediados del siglo XIX, cuando Allan Pinkerton creó su agencia de detectives, la mujer ha ocupado un papel relevante en la investigación criminal y el espionaje. Agentes femeninas como Kate Warne fueron decisivas en la Guerra de Secesión, lo que llevó a crear la división de las Pink Ladies. José A. Bonilla rastrea en la historia para descubrir a las policías más importantes, aquellas que fueron decisivas para imponer la justicia protegiendo a jóvenes marginadas, como hizo Alice Clement, desenmascarando junto al gran Houdini a falsos espiritistas, en el caso de Rose Mackenberg, o aplicando nuevas técnicas forenses para resolver casos imposibles, tarea en la que destacó Frances Glessner Lee. Sin olvidar la realidad española, ni la ficción literaria y cinematográfica, ofrece un apasionante viaje por el tiempo, que devuelve a la mujer su protagonismo en la lucha contra el crimen.
Muy buen ensayo divulgativo sobre el papel de la mujer en el campo de la investigación criminal: investigadoras, detectives, policías, criminólogas… toda la trayectoria histórica de estas disciplinas dedicadas a la lucha contra el crimen aparece con nombres y apellidos, con datos exhaustivos y contrastados sobre las diferentes mujeres que han ido labrándose un nombre, a veces desconocido y otras no tanto, con trabajo e inteligencia. Las historias reales en las que se apoya el estudio son siempre interesantes, y junto a la documentación aportada (fuentes, archivos, prensa, fotografías…) dan una idea muy completa sobre el tema. Me ha encantado que abarque desde las primeras figuras a partir del siglo XIX hasta el papel de la mujer en el cómic (tanto heroínas como detectives) y que aparezcan figuras contemporáneas españolas como Sheila Queralt o Paz Velasco. Muy entretenido sin perder rigor documental.