Me gustó el libro. Creo que tiene destellos geniales que a veces no alcanzan a ser constantes, pero que sí logran que el lector se encuentre perdido en el mundo de cada relato. El final de "Después de la lluvia", "La noche navegable", cuento que le da título al libro, y el últimom "Comando de fantasmas", son los puntos álgidos de la obra, desde mi punto de vista. El resto, que para nada es malo, me enganchaba por momentos y me desconectaba por completo en otros, pero nunca al grado de querer abandonar la lectura.