Un destino marcado por la traición. Una pasión capaz de cambiarlo todo.
Verano de 1882, Comillas. La aparición del cadáver de una mujer en la playa sacude la villa. Entre susurros, acusaciones y secretos familiares, la joven Mada Riva es señalada como culpable del asesinato. Para proteger tanto el apellido como el honor, su propia familia firma su debe desaparecer sin dejar rastro.
Mada llega a un Madrid caótico y fascinante donde deberá enfrentarse a la soledad y al olvido. Su refugio será un hogar de muchachas humildes, pero su talento para la lectura y la escritura la llevarán a trabajar para don Gonzalo, quien queda prendado de su hermosura y, sobre todo, de la rebeldía que guiará su vida. En una sociedad que calla a las mujeres, Mada alzará la voz y, entre sombras del pasado, descubrirá que es posible amar sin miedo y reivindicar su nombre.
Tras el éxito de Las hijas de la criada, Sonsoles Ónega regresa con una historia inolvidable, la de una mujer inquebrantable que desafió su destino.
Ayyy, cómo me gusta cuando la protagonista de un libro es una persona buena, que a pesar de tener que enfrentarse a muchas adversidades conserva ese halo de inocencia y pureza. Quizá soy yo, que soy un poco cursi, y por eso este libro me ha gustado tanto, pero lo cierto es que me ha enganchado desde las primeras páginas. No es una gran novela, pero qué maravilla encontrar una historia tan sencilla que no puedas parar de leer. Mi único problemilla con este libro ha sido el final, que me ha parecido demasiado escueto. Aun así, la recomendaría como una lectura sencilla y muy disfrutable. Mi opinión en YouTube sin spoilers: https://youtu.be/_-QoxX0upuo
Abandono por ruptura estética y verosimilitud. No es tanto el tema lo que me molesta, sino el anacronismo. La buena novela histórica traduce sin traicionar. Y la mala, como esta, traslada sin adaptar. Una conciencia reivindicativa formulada con categorías contemporáneas en un contexto donde no existía ese lenguaje ni ese marco mental rompe el pacto de ficción.
Esta novela nos sumerge en la España de finales del siglo XIX para rescatar la voz de las mujeres que desafiaron las normas de su tiempo. La historia sigue a Mada Riva, una inocente protagonista que se debate entre la costa de Comillas y el bullicioso Madrid de la época. La trama es un viaje de supervivencia, identidad y redención, donde Mada lucha por recuperar su destino en un entorno marcado por la traición y la injusticia social. La autora define la obra como un homenaje a las mujeres inquebrantables que se rebelan ante lo injusto, es un tributo a las mujeres escritoras que debieron ocultar su autoría o luchar por ser escuchadas. La novela me atrapó desde la primer página y sentí en carne propia todo lo que le pasa a la protagonista hasta las lágrimas. Me gustó muchísimo!
Me ha gustado mucho y me ha mantenido enganchada a la historia.
Es un drama familiar con una protagonista acusada del asesinato de la hermana de su madrastra que, sin juicio alguno, ve cómo le arrebatan su vida y es obligada a ir de Comillas a Madrid, donde entra en una casa de señoritas en la que enseñan a chicas pobres a trabajar para servir. Lo que no espera es que esa casa y sus compañeras se conviertan en su salvación.
A pesar de todo lo que le ha tocado vivir, Magdalena es una chica que no se rinde, con un carácter fuerte y las ideas muy claras para la época de 1880. Le gusta escribir y enseña a las demás a hacerlo; las palabras son lo único que tenemos, y Mada sabe bien cómo aprovecharlas.
Aunque es un drama con muchos sucesos duros, tanto para la protagonista como para otros personajes, también hay momentos muy emotivos, románticos y de amistad que me han hecho amar a algunos, odiar a otros y sentir pena por varios. El final me ha gustado muchísimo.
En cuanto a forma fallan algunas cosas, como pasajes explicativos, repetición de cosas que ya se han contado o escenas que necesitan más o menos desarrollo.
En cuanto a los personajes, hay malos (en realidad malas) exagerados y buenos muy guapos y muy buenos, todo muy extremo y poco creíble.
El final resulta precipitado, deja varias tramas a las que se habia dado importancia sin resolverse de forma satisfactoria, y eso que incluye un epílogo que es demasiado breve, no aclara gran cosa y solo aporta generalidades.
Lo mejor es la intención de la autora de transmitir su opinión sobre lo que, sobre todo en la época en la que transcurre la novela, supone saber leer y escribir para las mujeres, tener conocimientos e independencia.
El inicio de la novela es una falsa acusación de asesinato para Mada nuestra protagonista... Primera vez que leo a la autora, me he quedado con ganas de más.
‘Llevará tu nombre’ ha sido mi primera incursión en la obra de Sonsoles Ónega y, al terminarla, no he podido evitar pensar que, en ocasiones, prestamos demasiada atención a las opiniones ajenas. Reconozco que hasta ahora no me había animado a leerla, quizá influido por todo el ruido que se generó a su alrededor tras la concesión del Premio Planeta y por esas voces que, a veces, terminan condicionándonos más de lo que deberían. Sin embargo, esta novela me ha recordado algo que nunca deberíamos olvidar: siempre es mejor dejarse guiar por el propio criterio. Porque me ha gustado mucho, tanto por lo que cuenta como por la forma en que lo hace, con una narración cercana y envolvente que me atrapó desde las primeras páginas. Una historia de amor, traiciones e injusticias ambientada en la España de finales del siglo XIX, pero también un relato sobre la importancia de encontrar una voz propia cuando otros han decidido arrebatártela.
En el verano de 1882, la aparición del cuerpo sin vida de una mujer en la playa de Comillas altera la aparente tranquilidad de la villa cántabra y, entre rumores y acusaciones precipitadas, todas las sospechas recaen sobre Mada Riva. Aunque es inocente, la prioridad de los suyos no será protegerla, sino salvaguardar la reputación familiar. Convertida en una incómoda amenaza para el apellido que lleva, Mada se verá obligada a desaparecer y abandonar la tierra en la que ha crecido.
Ese destierro impuesto la conduce hasta un Madrid muy diferente al mundo que ha conocido. La capital se presenta como un lugar lleno de contrastes, duro y fascinante al mismo tiempo, donde conviven la pobreza y la opulencia, las costumbres más arraigadas y los primeros signos de una sociedad que empieza a transformarse. Allí, entre personas humildes y nuevas oportunidades, Mada iniciará un largo camino de reconstrucción.
La historia gira en torno a esa evolución. Al principio, Mada es una joven vulnerable, marcada por una culpa que otros han depositado sobre ella, pero poco a poco asistimos a una transformación que resulta natural y creíble. Sin necesidad de grandes gestos ni discursos, aprende a levantarse, a reclamar su espacio y, sobre todo, a no permitir que otros decidan quién debe ser. La lectura y la escritura, presentes en su vida desde siempre, adquieren ahora un papel fundamental. Más que una herramienta para sobrevivir, representan la posibilidad de recuperar lo que le fue arrebatado: su voz, su identidad y su derecho a ser recordada, incluso cuando otros han intentado borrarla.
La transformación de Mada resulta convincente y está construida con paciencia, permitiendo que el lector acompañe cada una de sus heridas, sus dudas y sus pequeños triunfos. No se trata de una heroína idealizada, sino de una mujer que aprende a abrirse paso en una época en la que las oportunidades femeninas eran escasas y donde una acusación o un simple rumor podían condenar una existencia entera.
Junto a ella destaca la figura de don Gonzalo, un hombre influyente y culto que desempeñará un papel clave en su nueva vida. La relación entre ambos aporta el componente romántico del relato, aunque el amor nunca eclipsa el verdadero motor de la novela: la búsqueda de la independencia y la afirmación de una identidad propia. Ónega tiene claro que el crecimiento personal de su protagonista está por encima de cualquier vínculo sentimental, lo que permite que la historia de amor se integre con naturalidad dentro de un relato mucho más amplio.
También los personajes secundarios contribuyen a reflejar las luces y sombras de una época marcada por las convenciones sociales y por una moral especialmente severa con las mujeres. A través de ellos se percibe la importancia de las apariencias, capaces de llegar a sacrificar incluso los vínculos familiares. En este sentido, la familia Riva encarna con claridad ese peso del honor, anteponiendo la reputación a la verdad, aunque ello implique condenar a una persona inocente para evitar el escándalo.
‘Llevará tu nombre’ ofrece una mirada sobre la situación femenina en la España de finales del siglo XIX. A través de la experiencia de Mada, Ónega rinde homenaje a tantas mujeres que quedaron relegadas al silencio y cuya historia apenas encontró espacio en los relatos oficiales. La novela evidencia hasta qué punto las normas sociales condicionaban la vida femenina: desde la dependencia económica respecto a los hombres hasta la facilidad con la que una mujer podía ser juzgada sin pruebas.
La ambientación está cuidada con detalle y contribuye a sumergir al lector en la atmósfera social de finales del siglo XIX. Las escenas en Comillas transmiten la belleza de la costa cántabra y el peso de una sociedad marcada por las habladurías y las apariencias, mientras que Madrid se presenta como una ciudad bulliciosa y en constante transformación, reflejo de un mundo que empieza a cambiar.
La prosa es clara, cercana y muy accesible, lo que facilita una lectura ágil. La intriga que rodea al crimen inicial y los conflictos familiares se entrelazan con momentos más íntimos y emotivos, en un equilibrio que mantiene el interés y evita caer en excesos melodramáticos.
Quizá el único aspecto que me dejó con ganas de más fue el desenlace. Después de un recorrido tan intenso y de una evolución tan satisfactoria de la protagonista, el epílogo me resultó algo precipitado y me habría gustado un cierre más pausado y desarrollado.
‘Llevará tu nombre’ es una novela histórica de aprendizaje y superación cuya mayor fortaleza reside en la figura de Mada Riva y en la reivindicación de aquellas mujeres que tuvieron que luchar por existir con voz propia. Una historia emotiva que habla de identidad, memoria y de la fuerza que puede esconderse en algo tan sencillo —y a la vez tan decisivo— como escribir el propio nombre.
Muy bonita historia con un personaje muy bueno, Mada, un libro sobre el coraje de vivir, sobre las injusticias y el amor propio, me ha gustado mucho aunque no le pongo más nota porque le encuentro muy bien escrito pero un poco falto de emoción, no sé cómo explicarlo pero creo que está novela no llega al corazón aún teniendo todos los elementos para poder hacerlo.
Se lee bien y empezó siendo entretenida, pero a medida q avanzaba se me ha ido haciendo cada vez más pesada y me ha costado acabarla. Me ha parecido muy predecible, un final demasiado feliz y precipitado y todo muy de novela rosa e inverosímil.
Pintaba bien y el tema de una mujer adelantada a su época podría haber dado para mucho más, pero a mí se me ha quedado muy flojo y no me han gustado, ni la narrativa (que se me ha hecho lenta), ni la historia de amor (que me ha parecido empalagosa y pesada), ni el desarrollo de la historia (poco creíble).
Lo único, la defensa que hace de las mujeres humildes y su valía, pero incluso ahí hay cosas q no me han acabado de encajar.
Intensa y con un trasfondo histórico muy bien construido de finales del s.XIX. Es una novela que combina secretos, identidad y amor en un contexto donde el pasado pesa demasiado y decir la verdad puede costarlo todo. Sonsoles Ónega apuesta por una historia de superación de una mujer con carácter y decidida a hacer historia, pero marcada por las injusticias y las segundas oportunidades.
La autora construye una protagonista fuerte, obligada a reinventarse cuando todo se desmorona a su alrededor. La ambientación y el conflicto están bien trabajados, y aunque en algunos momentos el ritmo se vuelve algo repetitivo, la historia mantiene el interés gracias a la tensión constante y a un romance que se cuece a fuego lento y donde el caballero sufre de lo lindo. El desenlace es coherente y emotivo, aunque quizá algo contenido porque se desarrolla en las 3 páginas finales.
Mada, Magdalena Riva Fernández, de la casa del Salvedra, ve cómo su vida se rompe tras la traición de su madrastra tras el asesinato de Jane, un crimen del que ella sale acusada injustamente y su padre la deja tirada. Huye a Madrid en un plan urdido por su padre y el comisario en busca de una oportunidad para empezar de nuevo. Allí encuentra refugio gracias a la hermana Vicenta María y a las chicas de la casita. Y a su valentía por dar voces a las mujeres, sean de la clase que sean. Gracias a saber leer y escribir por su pertenencia a una buena casa de señores, Mada consigue trabajo como escribana en la casa del señor Gonzalo. Entre papeles, confidencias y silencios compartidos, surge un amor sincero entre ambos. Sin embargo, la relación nace marcada por el secreto: Mada no puede revelar quién es realmente ni su pasado, porque el miedo a ser descubierta por un asesinato que no cometió lo condiciona todo. Así, la novela se mueve entre la tensión de lo que puede salir a la luz en cualquier momento y la esperanza de que, quizá, el amor sea más fuerte que el peso de las mentiras y las sombras del pasado.
El audiolibro no está nada mal. Me gustó mucho los entresijos de la novela así como el hecho de que va un poco a través de la historia de España. Entretenido aunque no lo metería dentro de la categoría romantico
Una lectura muy adictiva Mada, la protección de esta historia es una mujer adelantada a su tiempo, con unas ideas de libertad y de cambiar las cosas en una sociedad muy atrasada ya que estamos hablando de la época de Alfonso XIII Me ha gustado mucho Sonsoles tiene la capacidad de hacer que sus personajes te lleguen al corazón.
Es una historia entretenida sin más, de lectura ágil y capítulos cortos.De estilo costumbrista define perfectamente el Madrid de la época, y la sociedad en general, la historia de Mada realmente es poco creíble , y después de dar tantas vueltas a lo mismo ( el sufrimiento de la protagonista con sus sentimientos enfrentados) el final resulta demasiado atropellado.
El libro es ameno, fácil de leer.La historia trata sobre Madalena,una.chica la cual acusan de asesinato y tiene que dejar su tierra para irse a Madrid. El libro en sí habla de las mujeres que sirven de criadas y de las leyes que no las asisten, como cometido esta bien,una mujer de clase alta que ayuda a personas en inferioridad de condiciones, pero la historia de amor se hace monótona y aburrida, parece que nunca se va a resolver el misterio y terminar de alguna manera.
Estamos ante una historia ambientada a finales del siglo XIX que arranca con la aparición de un cadáver en la costa de Comillas y una joven, Mada, señalada como sospechosa. A partir de ahí, la novela nos mete de lleno en una trama donde los secretos familiares, las apariencias y las injusticias sociales lo impregnan todo.
Y es que, más allá del misterio, lo que realmente me ha atrapado es todo lo que hay debajo: el retrato de la mujer en una época donde tenía que luchar por absolutamente todo. La historia de Mada es, en el fondo, una historia de identidad, de querer ser, de encontrar tu voz en un mundo que constantemente intenta silenciarte. Todo el tema de la educación, la escritura y la libertad me ha parecido brutal, súper bien integrado en la trama.
El desarrollo mezcla intriga, drama familiar y evolución personal de una forma muy natural. No es un thriller al uso, pero tampoco lo necesita: aquí lo importante es el viaje emocional. Además, el simbolismo está muy bien llevado: la casa como espacio opresivo, la escritura como vía de escape, el mar como detonante de todo… detalles que enriquecen muchísimo la lectura.
El estilo es otro puntazo: ágil, elegante y muy fácil de leer. De esos libros que se te pasan volando pero que, al mismo tiempo, tienen contenido y te dejan poso. Y Mada… qué personaje. De verdad, me ha encantado su evolución, su fuerza, su forma de mirar el mundo.
Si tengo que destacar algo es lo muchísimo que he conectado con la historia. Me ha emocionado, me ha hecho pensar y, sobre todo, me ha tenido enganchada de principio a fin. Para mí, una lectura redonda.
Lectura fácil y entretenida, la autora escribe muy bien y te engancha. Es otro libro que podría acabar en serie, como el anterior de la autora: “Las hijas de la criada”. El personaje y desarrollo de Mada es de lo mejor de la novela, y lo peor los del padre y la madrastra, unos arquetipos manidos y sexistas de pobre hombre viudo, pelele absoluto de una mujer malvada y loca. Y por supuesto es exculpado de su cobardía y sus pésimas decisiones porque claro, la culpa era de su mujer.
Comillas, 1882. Los Riva son una familia acomodada asentada en la finca Salvedra. Santiago está marcado por el recuerdo de su esposa María, fallecida años atrás, y vuelca todo su cariño en su hija Magdalena, a quien todos conocen como Mada. Le inculca el amor por la lectura y la escritura y la educa para que pueda valerse por sí misma.
Sin embargo, cuando Santiago contrae matrimonio con Jane Stuart, la pequeña Mada no tarda en comprender que aquella mujer no la quiere en su vida. La aparición del cadáver de Sarah Stuart, hermana de Jane, flotando cerca de la orilla, con las manos atadas, desencadenará una serie de consecuencias funestas.
«Llevará tu nombre» tiene una protagonista con las ideas muy claras. Posee una educación exquisita y unos valores firmes e inquebrantables. En su lucha, su coraza es el conocimiento y su espada, la pluma. Aunque la vida no le sonríe, encuentra la manera de hallar la paz aportando su granito de arena para que las mujeres desechen todas esas ideas preconcebidas que las sumergen en un bucle sin retorno.
La ambientación está construida con tal detalle que la España de finales del siglo XIX cobra vida ante mis ojos. De Comillas a Madrid, la autora refleja con gran acierto las dificultades de la época y las enfermedades que asolan a la población, mientras una minuciosa labor de documentación se aprecia a lo largo de toda la novela.
Con una pluma bellísima, Sonsoles nos deleita con una historia de superación en la que el romance se entremezcla con el amor en todas sus formas. Pasión, amistad, pérdida y redención caminan de la mano en un relato conmovedor, que no se recrea en el drama, sino que lo equilibra con instantes de felicidad y segundas oportunidades.
La historia se deja leer ,entretiene y resulta interesante seguir los sueños y luchas de Mada, la protagonista que desde muy joven tiene que luchar contra la traición y el desamor de su familia. Partiendo de cero lucha por lograr sus objetivos y los de todas las mujeres humildes, les enseña a leer y escribir en una época que pocas lo lograban, en condiciones adversas les da superación. Ese es el mayor logro de la novela. Por otra parte, la narrativa tiene fallos. Adolece de repeticiones y otras veces faltan explicaciones. Los personajes no están bien logrados, son muy buenos y bellos o muy malos, no hay matices. Falta pasión en la escritura, pese a los hechos desgarradores , la tensión de un desenlace en la vida de la protagonista, no provoca emociones. El romance mal trabajado, lento y aburrido, un sufrimiento injusto e incomprensible a alguien a quien se ame. El final precipitado, deja varias cuestiones sin resolver, que se les había dado importancia. Después de una trama más bien lenta esto impacta negativamente.
Es la primera novela que leo de esta autora y tengo sentimientos bastante encontrados.
La primera parte la devoré: ágil, adictiva y con una premisa que me atrapó desde el inicio. Sin embargo, a partir de la segunda parte la historia empieza a volverse lenta… demasiado. La trama apenas avanza y, además, se vuelve bastante predecible, lo que me sacó un poco de la lectura.
En cuanto a la parte romántica, me ha parecido bastante plana. No he logrado conectar con Mada, la protagonista, y eso ha hecho que la historia pierda fuerza emocional para mí.
En algún momento incluso pensé que la historia podía tener cierto aire a Jane Eyre, mi clásico preferido… pero todo se quedó en un “casi”, sin llegar a transmitir esa intensidad ni esa profundidad que esperaba.
Aun así, creo que la idea tiene muchísimo potencial. Es una de esas historias que podrían haber sido increíbles, pero cuya ejecución —sobre todo en la segunda y tercera parte— se me ha hecho algo pesada y aburrida.
En esta novela, nos encontramos con una mujer valiente, que lucha por sus sueños a pesar de las piedras que se encuentra en su camino. Es la historia de una mentira y una maldad que condiciona profundamente su vida. La lucha de la mujer por conseguir unos derechos que no es que fueran negados, sino que simplemente no se reconocía su existencia. Envidias, postureo, hipocresía en la sociedad de la España de finales del XIX. Pero en medio de todo eso, la luz. Gentes y lugares que brindan apoyo a esas chiquillas pobres e indefensas que buscan sobrevivir. Y en medio de todo eso, Mada, que casi una niña es obligada a dejar su casa, alejada de todo lo que conoce y sin poder recordar quien fue pero sin olvidar quien es y quien quiere ser. Y el nombre que fue arrojado al olvido, por fin lo podrá lucir con orgullo.
De nuevo Sonsoles Onega nos sorprende con una narración fantástica, con un lenguaje asequible y sencillo. La trama te va enganchando poco a poco, y aunque tiene un final muy previsible, no por ello deja de ser muy interesante el desarrollo de esta novela. El sufrimiento de Mada a lo largo de su vida nos tiene en vilo con todas sus inquietudes que arrastra por ser acusada de un crimen que no cometió. Mada es la Cenicienta de este duro cuento. Segunda novela que leo de Sonsoles y me enganchó de nuevo.
Una historia bonita , entretenida y bien escrita. El final muy previsible y la historia en sí algo ya vista en otros libros. Pero te engancha. La protagonista a ratos se me ha hecho algo insufrible.