Todas las Hadas del Reino, al igual que cualquier otro libro de Laura Gallego (y cuando digo cualquiera me refiero a CUALQUIERA de los más de 25 que tiene) es fascinante desde la primera página. La manera en la que se va narrando la historia te va envolviendo poco a poco hasta que ya no estás más en tu casa o leyendo en un Transmilenio, sino que estás en un reino lejano, en la casita del bosque de Camelia o encerrada en una torre (?).
El libro nos transporta a una tierra de cuentos de hadas, magia, hechicería, dragones, hadas, proezas y hazañas. Y poco a poco vamos conociendo a las hadas madrinas y cómo ellas han influido en el destino y la vida de muchos héroes o personajes de cuentos que, si estás atento, vas a poder identificar. Hay muchísimas referencias a los hermanos Grimm, al folklore de las hadas e incluso a historias como las de Rapunzel, Barba Azul, La Bella y la Bestia, entre otras.
Creo que puedo decir que no hubo un solo personaje que no me gustara, todos son tan únicos a su manera y cometen errores tan comunes que sientes que podrías ser cualquiera de ellos. Camelia es un hada madrina a la que le gusta estirar sus límites, que detesta decepcionar a sus ahijados y que lo daría todo por ellos, especialmente por uno, pero bueno ;). Y, hablando de los ahijados de Camelia, ¡qué personajes tan graciosos! Todos son tremendamente caprichosos y dudan de ella... pero luego llega Simón.
Simón es el punto de quiebre del libro. Él es un mozo de cuadra que, ¡oh, sorpresa!, se ha enamorado de la princesa Asteria. Como no puede ser de otra manera, Simón le pide a Camelia que lo ayude a ganarse el amor de la princesa... y alrededor de todas estas dificultades, hazañas, errores y sentimientos se desarrolla la trama. Vemos cómo Simón es un hombre, típico de cuento de hadas, al que lo guía sólo su amor por la princesa; y, por el otro lado, vemos a Camelia, que es muchísimo más racional que él y quiere protegerlo a toda costa.
Díganme cursi o lo que quieran, pero Simón me pareció encantador, precisamente porque su mayor motivación en la vida es el amor (awwwww) y porque no se rendirá por nada del mundo, lo dará todo y más por la persona que ama. Y sí, en este mundo de Todas las Hadas del Reino perdono el "instalove" porque ES UN CUENTO DE HADAS.
Ahora, quiero decirles que el libro tiene unos giros de trama INCREÍBLES y que no los pude anticipar para nada. Sobre la mitad, más o menos, un par de personajes manejan unas situaciones de una manera que te deja con la boca abierta y con ganas de seguir leyendo para poder saber qué pasa. No se los digo explícito aquí porque no quiero dañarles el libro... pero les aseguro que van a quedar ojipláticos.
Hay otro personaje que me pareció tremendamente fascinante desde la primera vez que salió y es Ren. Él es un Ancestral, es decir, un animal con poderes mágicos y que puede transformarse a voluntad en humano. Estas criaturas son increíbles, poderosas y los diálogos, en especial los de Ren, me tenían encantada. Ren, por cierto, es un zorro y, como tal, tiene sus características: es astuto, taimado e impredecible. Y, ejem, según la descripción del libro, bastante sexy en su forma humana, ejem... pero yo lo dejo ahí.
Para terminar, quiero decir que sigo sin saber muy bien qué pensar del final. Es un muy buen final, lo reconozco, pero yo hubiera preferido otro. No lo sé, quizá se deba a que lo leí en un día en que estaba de muy mal genio, jajajaja. De hecho, estoy convencida de que si lo hubiera leído en un día feliz me habría encantado y le habría puesto cinco estrellas con los ojos cerrados. Pero bueno, dejo de divagar.
Lo único que les digo es que si no han leído nada de Laura Gallego, es hora de que lo hagan :)