¿Y si Romeo y Julieta vivieran felices y comieran perdices? Salem Caplan debería haberse alegrado de que su hermana Julie esté viviendo su vida universitaria soñada junto a Roman Montgomery, inmune a la rivalidad que siempre ha enfrentado a sus familias. Julie y Roman han dejado todo eso atrás. Todo. Incluso a sus hermanos, Salem Caplan y Beckett Montgomery, y a sus padres, que, humillados por el noviazgo de sus primogénitos, se detestan más que nunca. Salem ya no sabe qué hacer para contentarlos: está en el equipo de fútbol, en el de debate, saca las mejores notas..., pero nada es suficiente. Quizás si lo eligen presidente el consejo estudiantil, el humor de sus padres mejore... Pero ¿quién más se presenta a las elecciones? Por supuesto: Beckett Montgomery. Y para colmo de males, además de su vecino y rival, Montgomery es el mejor amigo de Cruz, de quien Salem está secreta y profundamente enamorado. ¿Por qué el cosmos no deja de poner al maldito Beckett Montgomery en su camino?
Michelle Durán nació un caluroso verano de 1997 en Madrid. Empezó a compartir sus historias en foros de internet a los dieciséis años y a los dieciocho se abrió una cuenta de Wattpad, donde sigue publicando a día de hoy.
Escribe principalmente literatura juvenil (young adult o new adult) contemporánea, pero espera adentrarse dentro de poco en la fantasía. En sus historias vas a encontrar representación LGBT+ y personajes racializados, mucho humor, un poco de drama y, sobre todo, tropos y clichés.
Segunda reseña, un pequeño orgullo que ostento y que espero que, si alguien duda en su comprarse el libro o no, lea esto (pero sobre todo el libro, porque es magnífico). Citando (sin spoilers) la página 249 «Lo que te hace especial es que peleas por todo el mundo. Con uñas y dientes. Nunca das a nadie por perdido». En eso se resume la gran escritura de Michelle Durán, que culmina, en mi opinión, a la perfección en este libro (mi favorito de momento es Nunca digas nunca, pero este puede que sea hasta un pelín mejor (lo siento, Hunter, pero Beckett pega fuerte)). Brilla por el lado de los personajes, reluce por el lado de la escritura y te ciega con su poderosa luz en cuanto a los temas tratados; una habilidad demostrada en tantos frentes que muy pocos escritores consiguen llegar tan alto en un libro, pero que, como ya es habitual, Michelle presenta como tónica en su obra con una destreza que parece fácil. De verdad, hacía tanto tiempo que no me enamoraba así de unos personajes secundarios que me he vuelto a sentir adolescente cuando de eso se trataba la literatura juvenil. De hecho, es que shippeo a Lewis y a Daphne como manera de provocar el fin del mundo porque tanta genialidad a la vez reventaría el multiverso, el espacio tiempo y lo que se ponga por delante. Quién fuera elfina para tener a un Lewis en su vida de manera romántica, seguro que es el que hace chistes que te sacan de quicio y te amplían el corazón a la vez (de verdad, propuesta de una historia basada en salir con la hermana pequeña de tu mejor amigo peeeeero con el trope inverso de que ella sea más experimentada y él un friki que nunca ha sentido que podría ser amado por alguien tan guay, es que pagaría más de lo que paga la gente por su septuagésimo cuarta edición especial del mismo libro). Y es que esa frescura sienta muy bien a la rigidez de Salem, que lleva genial su conflicto de la presión por ser el perfecto todo en gran parte gracias a lo bien acompañado que está. Me ha encantado que esto se desarrolle poco a poco, que sea un personaje que vaya alzando paulatinamente la voz en lo que respecta a su tensión en la trama no romántica, que se yerga poco a poco hasta alcanzar el lugar que le corresponde y que no sea todo un mazazo al final. Le sienta muy bien a la historia en general que esto ocurra así, no solo escapa de las construcciones típicas del género, sino que da otras perspectivas y puede envalentonar a quien esté en una situación parecida (ojalá haberme leído los libros de la autora cuando era adolescente, me habría visto mucho más acompañada en mis problemas). Porque el poder de Michelle Durán pasa porque crea también a otro personaje con tantos matices, conflictos y capas como al protagonista al que acompaña la narración y, encima, ES LO MÁS MONO DEL MUNDO CUANDO ESTÁ ENAMORADO. Beckett es el tipo de persona sobre el que ojalá todos nos viéramos reflejados para aspirar a ser mejores, una admiración que nace de manera natural y no porque se haya creado un personaje artificialmente perfecto. Su vulnerabilidad es tierna y comprensible, un punto del dulzura que saca una sonrisa y genera la necesidad de darle un abrazo, sobre todo cuando tiene ideas que son totalmente erróneas y equivocadas. Por eso, una historia de cómo estos dos se enamoran cuando además Salem está convencido de que es su mayor rival y de que se odian es la mejor manera de juntarlos; una vía de exploración a un amor tierno, justo y profundo que fortalece a los protagonistas en sus peores momentos y les permite no ser siempre los que carguen con todo. Sin embargo, el libro va más allá de una (supuestamente) simple historia de amor y lo que encontramos es espacio para luchar y señalar las injusticias, las desigualdades y los problemas sociales con una rotundidad que se hace pasar por ligereza cuando se lee, puesto que todo está tan en su sitio que hablar de algo más que de sentimientos amorosos no parece fuera de foco. Y, por si fuera poco, esto es taaaaaaaan divertido que más de una vez se me ha escapado una carcajada (aunque en eso sigue ganando cierto mando a distancia de cierta novela ya mencionada) y alguna que otra sonrisilla que me ha acompañado durante gran cantidad de páginas del libro, que puede parecer corto, pero que sin duda cuenta con una profundiad que se da por tantos frentes que eleva al libro a la máxima categoría y puntuación. Deseando estoy leerme el próximo libro de la autora, pasado o futuro, porque me quito el sombrero con su presente.
Finalizada la lectura de 'Romeos y Julietos' de Michelle Durán @michelle.duran__ a la que puntúo con 8/10.
Un young romance basado en 'Romeo y Julieta' donde dos chicos adolescentes se enfrentan a la presión familiar, el odio a la familia vecina y a los miedos propios de la edad.
Julie Caplan y Roman Montgomery se enamoraron y se marcharon a la Universidad, creando un cisma familiar, y el odio y la presión cayó sobre sus hijos, Salem y Beckett. Ellos también se odian, aunque esto sí tiene sentido, no lo de sus familias, al menos, eso cree uno de ellos. Compiten en todo pese a ser diferentes, y el presentarse a presidente del Consejo Escolar recrudece su lucha.
Salem intenta ser el hijo perfecto, juega al fútbol en el equipo del instituto y es el mejor del equipo de debate, sus notas son las mejores y aún así, nunca cesa la presión y exigencias de sus padres, sin respetar sus decisiones y decidiendo su futuro. Se siente solo sin el apoyo de Julie desde que se fue a la universidad y no ayuda que el perfecto Beckett compita siempre con él y se presente a la presidencia del consejo para fastidiarle. El que esté enamorado del mejor amigo de su enemigo es la guinda del pastel.
Beckett ha creado una coraza de humor e ironía donde no tienen cabida sus problemas familiares, su hermano le apoyaba, pero se fue a la universidad y se siente solo acostumbrado a una realidad dañina. Es un apasionado del cine, está en el grupo de teatro, el mejor en matemáticas que le llevará a vivir su sueño desde pequeño. Oculta un secreto que sólo conoce su mejor amigo y del que no consigue sobreponerse ni enfrentarlo y presentarse a presidente del consejo es quizás una oportunidad para ello. Capaz de declaraciones de amor espectaculares.
La presión familiar y los miedos unen, y a veces el odio es una respuesta para lo que no estás preparado y ese camino llega a veces con disfraz de fantasma.
Lewis y Cruz como mejores amigos y Julie, Daph y Roman como hermanos me enamoraron.
El orgullo te hace perder personas que necesitas y lo único importante es aprender a aceptarlas y respetarlas.
Un final precioso, siendo fiel a ti mismo es como puedes ser feliz, y así es como te deben querer.
Es el segundo libro que cae en mis manos de Michelle y ya se ha vuelto oficialmente autora indispensable de mi estantería🥺 Esta historia es tan tierna y al mismo tiempo liberadora, que he disfrutado tanto cada página que se me ha hecho cortísimo. He amado a los personajes muchísimo y a la historia en su totalidad. Ya sabía que me iba a gustar, pero no pensaba que tanto 😭❤️🩹
Michelle, muchas gracias por escribir esta historia tan cuqui 🫂❤️🩹
Me hace muchísima ilusión ser la primera en dejar esta reseña 😭💖 Porque este libro ha sido increíble. Desde el minuto uno ya estaba dentro. Siento como si Heartstopper y Más que rivales hubieran tenido un hijo y hubiera cogido además tintes de Romeo y Julieta. Es decir, una jodida maravilla. No puedes dejar de leer porque necesitas saber en qué momento Salem va a dejar de estar tan ciego. No dejan de pasar cosas que te hacen gritar de lo monísimos y tontísimos que son. Es una lectura que te va a dejar el corazón super calentito.
Me encantó! Es una historia súper divertida, fresca y adictiva. Michelle Durán tiene una pluma genial que te atrapa desde la primera página y te saca más de una sonrisa.
Disfruté mucho la dinámica entre los personajes. Tiene momentos tiernos, situaciones que enganchan y ese tipo de lectura que hace que quieras seguir avanzando sin darte cuenta.
De nuevo Michelle Durán vuelve a sorprender con una comedia romántica de las que consiguen robarte el aliento. He disfrutado cada una de las escenas de esta novela, de ese romance que se iba cociendo a fuego lento hasta el final. Sin lugar a dudas, Beckett y Salem son unos personajes espléndidos y llenos de carisma. ¡Les quiero adoptar, de verdad!
Además, algo que me encanta de los libros de Michelle es su estilo. Es tan fresco y adictivo, que las páginas pasan sin que te des cuenta. Me encanta cómo narra, es muy expresiva y crea una cercanía envidiable con los personajes.
Si no habéis leído nunca a Michelle Durán, tenéis que hacerlo. Sus libros recuerdan a las comedias románticas de los 2000… ¡y encima con representación LGTBIQ+! Para mí, lectura obligatoria cada vez que saca algo nuevo.
Cogí este libro con bastante expectativa. Tampoco esperaba que fuera el libro de mi vida, pero sí que fuera muy entretenido, de esos que te enganchan y lees en nada. Y creo que, si lo hubiera leído con 13 o 14 años, probablemente me habría encantado, porque ese es claramente el público al que va dirigido. No quiero decir que con 20 no se pueda disfrutar, pero sí creo que no llega igual.
Empiezo por lo bueno. La escritura es muy simple, muy fácil de leer, y eso hace que avances rápido. No es nada destacable, pero cumple su función. Los protagonistas, aunque bastante estereotipados, me gustaron. Tenían ese rollo que hace que estés leyendo pensando todo el rato: “venga ya, besaos de una vez”. También me gustó que fuera una historia sencilla, cotidiana, sin grandes complicaciones, y el tema de que esté basado en el cliché de Romeo y Julieta le da un punto interesante. Además, las referencias a D&D me parecieron un toque guay dentro de esa simplicidad.
Ahora bien, los problemas del libro, para mí, vienen de la mano y son bastante claros: falta de profundidad en la historia y en los personajes.
La historia es simple, sí, pero una cosa es simple y otra muy distinta es superficial. Siento que el libro quiere abarcar demasiados temas: bullying, racismo, diferencias de clase, temas LGTB… y claro, en un libro de unas 300 páginas es imposible desarrollar todo eso bien. Al final, lo que pasa es que los menciona todos, pero no profundiza en ninguno. Y eso se nota muchísimo en cómo están tratados. Es como si cada tema se resolviera con una conversación súper básica y ya está. Tipo:
—X: el bullying está mal porque hace daño. —Y: ah, pues es verdad.
Y lo mismo con el racismo o el privilegio. Es como… vale, sí, pero dame algo más. Profundiza. Hazme sentirlo, no me lo sueltes en un par de frases y lo soluciones como si nada. Todo se queda muy por encima y con resoluciones muy fáciles. Mejor menos temas y mejor tratados.
Y esto afecta directamente a los personajes, sobre todo a los secundarios. Se sienten muy planos. Cada uno tiene “su rasgo” y no sale de ahí. Por ejemplo, el gracioso es el gracioso y ya está. No hay capas, no hay contradicciones, no hay evolución real.
Un ejemplo claro es un conflicto importante que tiene Salem con otra persona a lo largo del libro. Es algo que se arrastra durante bastante tiempo, que en teoría tiene bastante peso emocional y que debería ser clave en su desarrollo. Pero cuando por fin se aborda… se resuelve demasiado rápido. Es como… ¿perdona? ¿y todo el conflicto emocional? ¿y todo lo que llevaba sintiendo durante el libro?
Ahí es donde creo que falla más el libro: todo es demasiado idílico. Los problemas existen, sí, pero se resuelven demasiado rápido, demasiado fácil, sin consecuencias reales.
En general, es una lectura que se deja leer, que puede gustar mucho al público al que creo que va dirigido (13/14 años), pero a mí se me ha quedado corta. No me ha hecho sentir lo suficiente ni me ha convencido en cómo trata los temas que plantea. Y es una pena, porque los temas que toca son importantes, pero como he dicho, se quedan muy por encima y no terminan de desarrollarse como deberían.
Aun así, tengo curiosidad por otros libros de la autora, porque creo que tiene ideas interesantes, pero este en concreto… se me ha quedado en un meh bastante grande.
Sinceramente no tengo palabras exactas para empezar esta reseña.
Ha sido tan sorprendente. No porque no sepa lo maravillosa que es Michelle escribiendo, sino porque me he sentido tan reflejado en esta historia.
La historia de Salem y Beckett es un reflejo de un mundo de expectativas. Por ejemplo, yo tenía unas con este libro y la realidad ha sido otra muy distinta.
Esta historia habla sobre el amor, el odio, las expectativas, la falta de estas, el creer conocer a alguien y que resulte ser otra persona completamente distinta. Esta historia es una contradicción en sí misma.
Y eso mismo es lo que la vuelve muy única.
Michelle siempre me ha sorprendido a la hora de escribir. Su pasión es tan notable y lo humanos que resultan sus personajes siempre me cautiva, pero con Romeos y Julietos puede verse incluso más allá. Porque este retelling es una fuente de pasión en sí mismo.
Tanto Salem como Beckett viven rodeados de un mundo que espera algo de ellos y eso siempre los ha acompañado. Uno lo gestiono queriendo ser perfecto. El otro, buscando como encajarlo en sus imperfecciones.
Y ese sentimiento de perfección imperfecta es lo que vuelve esta historia preciosa. Porque en el caso de Salem, este solo ve sus defectos florecer sin parar, mientras que Beck solo ve salir sus virtudes. Y ocurre a la inversa.
Porque ningún de los dos es perfecto como el mundo, o sus padres, quiere, pero si son “perfectos” para el concepto que ellos mismo rechazan. Y ese sentimiento resulta ser demasiado similar.
Este libro, sin duda alguna, es, para mí, el mejor trabajo de Michelle hasta la fecha, no porque sus otros libros fueran malos, que no lo son, sino porque ha expresado algo que a muchas personas, entre las que me incluyo, nos cuesta horrores llegar siquiera a vislumbrar.
El hecho de que ser “perfecto” es una mentira piadosa para alguien que se ahoga en expectativas. El hecho de que esa misma persona lo único que busca es ser visto y entendido. Y Michelle lo ha logrado demostrar con una historia tan hermosa como es esta.
AHORA, quitando ya mi reseña bonita. MICHELLE ESTO HA SIDO DEMASIADO BUENO.
Ni un solo personaje “malo”. Todos extremadamente bien escritos y los he amado sin duda alguna.
Se que puede ser difícil, pero sería maravillo una continuación de la historia de Salem y Beck más allá de este instituto. Creo que me entiendes. :3
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“Romeos y Julietos”🌹de Michelle Durán nos presenta una reinterpretación moderna de "Romeo y Julieta", donde Salem Caplan y Beckett Montgomery viven atrapados en una rivalidad familiar que parece no tener fin. Mientras sus hermanos mayores han decidido dejar atrás ese enfrentamiento, ellos siguen cargando con las expectativas de sus familias, intentando ser lo que se espera de ellos, aunque eso implique dejar de lado lo que realmente sienten 🥺. Entre elecciones estudiantiles y una competición constante, lo que empieza como una rivalidad de manual termina convirtiéndose en algo mucho más complejo ❤️🩹.
No es mi primera vez leyendo a la autora, y una vez más, su pluma 🪶 me ha conquistado. Es cercana, fresca y muy adictiva. Además, al tener ese toque «juvenil», es una de esas novelas que se leen prácticamente del tirón, sin darte cuenta ✨.
Más allá del romance, la historia ahonda temas como la presión por cumplir expectativas, el intentar ser «el hijo perfecto» y el peso de las apariencias 🥺.
En cuanto a los personajes, si algo destaca especialmente es la rivalidad entre Salem y Beck. Sus piques constantes, la tensión entre ellos, ese «no te soporto pero no puedo apartarme de tu lado»... ¡qué maravilla!🔥. Son completamente opuestos, como el agua y el aceite, pero juntos son perfectamente imperfectos ❤️🩹.
Los personajes secundarios también brillan mucho en esta historia: Julie y Daphne, Roman, Cruz y Lewis, y el resto del equipo de fútbol, aportan muchísimo a la historia y refuerzan ese sentimiento de «Found Family» que tanto adoro.
En definitiva, es una novela entretenida y con mucho corazón, que combina rivalidad, romance y crecimiento personal con un toque clásico muy bien integrado. Una lectura muy disfrutable, de esas que te dejan el corazón calentito 🥹. . . . 📖 VALORACIÓN FINAL 📖
Un sólido 3 estrellas. Con los vicios propios de escribir adolescentes y ponerlos a pelear con adultos a los gritos, como claramente nadie hace, pero un sólido 3 estrellas de esos que te hacen pensar, ya no soy su público objetivo, pero la historia es lo suficientemente buena como para que aún así pueda disfrutarlo. Creo que por primera vez conseguí leer una de estas novelas juveniles y decir: Dios, que tonto todo esto, pero, luego caer en la cuenta de que son chicos muy chicos, obviamente a mis 33 años su forma de "resolver" me va a parecer tonta y obviamente que hacen lo que pueden. La autora se encarga de que uno como lector mayor entienda que ellos son chicos, que no tienen las herramientas y estan haciendo lo que pueden para aprender la manera correcta de resolver. Creo genuinanmente que son muy pocas las escritoras que pueden o directamente piensan en eso. Algunas solo ponene a los persoanjes a parir y a delirar cosas que son una extrañísima mezcla entre adultos y niños. Da más realismo o marco a un lector adulto y no sé que tanto molestaría eso a un chico si lo leyera.
Novela ligera que se deja leer tranquilamente de un tiron, con suficiente enganche para que aparte de poder, quieras hacerlo. Lo cual, de nuevo, creo que es uno de sus mayores logros. Pocas novelas hacen que quieras seguir leyendo para ver cómo se va a resolver todo. No sé si leería otro de la autora, porque claramente no tengo la edad de su publico objetivo y son puntuaciones como la mia la que le rompen el rating, asi que no sé que tanto la autora aprecie mi culo reseñando sus trabajos 😆, pero sin dudas la recomendaría a cualquiera que este en sus 15/16/17 para que lo lea.
Me ha gustado muchísimooooo. Me lo he pasado muy bien y me encantan los personajes. Julie y Daphne son unas putas reinas, cada frase que decían era mejor que la anterior. Beckett es un trozo de pan que se merece que lo adoren mucho y muy fuerte. Y Salem mi pobre bebé que peso se quita de encima al dejar de intentar ser perfecto siempre (me encantó el balonazo que le diste al imbécil ese, bravo).
Amoooo cuando uno está enamorado desde siempre y a pesar de que está narrado en el POV del otro SE NOTA. Lo adoro.
Oh y a los padres de ambos ojalá os pique algo y no podáis rascaros. Si vais a tratar a vuestros hijos así no los tengáis, coño.
Cute y entretenido, aunque no me ha destrozado el corazón como los otros libros de Michelle (empiezo a pensar que me gusta que me haga daño...). Todo el mundo acaba bien! No hay parejas secundarias que terminan separadas. Oleeeeee.
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Mis padres también me quieren y nunca han sido estrictos conmigo ni con mi hermano. Lo único que quieren es que sigamos sus pasos, pero no especifican cuáles son. Me siento como si estuviera jugando a un juego al que le faltan las instrucciones. No sé qué hago, no sé dónde voy, no sé cómo ganar. Ni siquiera sé cuál es el premio, o si merece la pena.
El amor nunca es una mala noticia.
- ERES INSUFRIBLE. TE ODIO. - SÉ QUE NO LO PIENSAS DE VERDAD. - AH, ¿NO? - NO. PORQUE NO ME HABRÍAS BESADO DE ESA FORMA SI ME ODIARAS.
Estoy enamorado de ti desde que decidiste empezar a competir conmigo por ver quién era el mejor de los dos.
Cruz le había hecho entender por qué había gente que comparaba estar enamorado con tener mariposas en la tripa. Salem las sentía revolotear frenéticamente.
Así que, por si no te ha quedado claro… Me gustas. Tú. Salem Caplan. Tal y como eres. Con lo bueno y lo no tan bueno. Sin idealizar nada. Sin competiciones. Me gustas.
Es un libro muy preciosoo, no entiendo cómo no tiene más reconocimiento. Me parece muy adecuado para las adolescencias, toca temas muy piolas como por ejemplo la construcción de la identidad, los mandatos familiares, el propio deseo. Y un apartado especial para los vínculos de amistad, hermosos. En finn, corran a leerlo.
Romance juvenil ligero y basado en un AU de Romeo y Julieta. Drama estudiantil bien escrito y adecuado para público a partir de 13/14 años. Si a tu adolescente le ha gustado Heartstopper, este libro le puede ayudar a llenar el vacío y con buen sabor de boca